• La Verdad del Sureste |
  • Martes 24 de Febrero de 2026

Los de abajo

El catastrofismo de la oposición y sus frustrados augurios

Publicado el:

Alejandro Hernández


Los detractores de la Cuarta Transformación en México y Tabasco ya no saben como atacar al gobierno legítimamente establecido. Han recurrido a todo, principalmente a la mentira, para tratar de descalificarlo. Crearon una narrativa catastrofista desde que se oficializó el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2018.
Vaticinaron que la economía se iba a derrumbar, que el dólar se iba a disparar hasta 35 pesos por un billete verde. Inclusive, hubo un periodista que recomendó comprar dólares porque el peso no iba a valer casi nada.
Pronosticaron también una fuga de capitales, que la inversión privada no iba a llegar al país y que las reservas internacionales se iban a agotar y disparar la inflación, que López Obrador iba a llevar al precipicio a México.
Era común que los dirigentes políticos de oposición dijeran que el expresidente estaba “destruyendo” la economía. Así se la pasaron los seis años, augurando los peores presagios que nunca se cumplieron.
Cuando López Obrador anunció los programas de bienestar para los sectores más vulnerables del estado, lo tacharon de populista; peor aun cuando anunció las obras emblemáticas de su administración: el IFA, la Refinería Olmeca, el Tren Maya, el Tren Interoceánico, con lo que se revivió el tren de pasajeros que el expresidente Ernesto Zedillo canceló cuando vendió toda la red ferroviaria a empresas estadounidenses para convertirla solo de carga, a una de las cuales se fue de empleado cuando terminó su mandato.
Cuando se construyó el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” despectivamente la llamaron “central avionera”, que el traslado hasta la terminal aérea haría inviable, no tendría vuelos ni pasajeros.
Se dijeron muchas mentiras, que la torre de control estaba inclinada, que había puestos de garnachas en el aeropuerto y muchas otras infamias. No sólo ha sido todo un éxito la terminar aérea, sino que además se ganó un premio internacional.
Fue reconocido como uno de los aeropuertos más bellos del mundo por “austero, funcional y sustentable”, que se le otorgó en el Prix Versailles, en la categoría Selección Mundial, apenas el pasado dos de diciembre.
El Prix Versailles es un premio mundial de arquitectura y diseño que reconoce “a las obras más bellas del mundo”, según se lee en su página web.
UNA CANTALETA GASTADA
La historia se repitió con la refinería Olmeca, que sería un gasto inútil, tirado a la basura, que lo único que iba a refinar era agua porque otras de las mentiras que difundieron los detractores de la 4T es que se construyó sobre un terreno inundable.
Lo mismo ha sucedido con el Tren Maya. Hasta la fecha siguen publicando falsedades cuando ha resultado todo un éxito, que ha venido a potenciar al sureste mexicano, que por muchos años sufrió el abandono gubernamental, porque la mirada siempre estaba puesta en el norte y centro del país.
Y qué decir de los programas sociales puestos en marcha en la pasada administración y que en la actual se han fortalecido y ampliado para llegar a más segmentos que no estaban considerados, como los apoyos a adultos mayores de 60 a 64 años o las becas “Rita Cetina”.
El Coneval, que es el organismo que mide la pobreza en el país, reportó que gracias a esos apoyos sociales más de cinco millones de mexicanos salieron de la pobreza. Esos programas de bienestar la cambiaron la vida a los que menos tienen, fortaleció el consumo interno y, por ende, fortaleció la economía.
Todas esas obras monumentales y los programas sociales se financiaron con el presupuesto federal sin pedir un solo peso prestado. Es decir, se hizo lo que en el periodo neoliberal jamás se llevó a cabo, porque todo se lo robaban.
Por eso cobra sentido cuando dice la presidenta que esa es la esencia de la Cuarta Transformación: emplear el presupuesto para lo que el país necesita, distribuir la riqueza con los de abajo, porque de esa manera a todos nos irá bien, y vaya que a los empresarios y a los banqueros les fue bien con López Obrador.
Todo ello se logró “sin aumentar impuestos, sencillamente, combatiendo la corrupción y los privilegios se incrementan los ingresos”, dijo la presidenta. Nunca más gobierno rico con pueblo pobre.
PIEDRAS Y PIEDROTAS
En Tabasco, que da para otra entrega posterior, pasa lo mismo con los detractores y enemigos embozados, empeñados en ponerle piedras y piedrotas en el camino al gobernador Javier May.
Cuando hay convicción democrática, principios bien arraigados, nada de lo que se diga puede cambiar el curso de las cosas, porque hay determinación y rumbo fijo hacia donde se quiere llegar y quiénes son el centro de la atención del gobierno.
Nada detendrá la buena marcha de este gobierno por más campañas negativas, por más denuestos y ofensas, cuando se tiene un proyecto definido y el respaldo del pueblo, le hacen lo que el viento a Juárez.