Hubo un manejo escrupuloso de los recursos en estos tres meses que le ha tocado gobernar a Javier May en el 2024, por eso no hay apuros económicos ni sobresaltos, mucho menos protestas por reclamos salariales pendientes, como sí sucedió anteriormente.
Es el primer mandatario que rinde protesta el 30 de septiembre y no el 31 de diciembre como ocurría en el pasado. A él le ha correspondido cerrar el año que, comparado con sus antecesores, de una manera tranquila y en paz.
Ha sido un diciembre tranquilo. La madre naturaleza también ha sido benigna con estado. En esta ocasión no hubo lluvias en exceso. Las fiestas decembrinas se realizaron en completa calma. La inseguridad no ha sido un factor de riesgo para la mayoría de la población. Se espera que los festejos de fin de año transcurran igual.
Esta administración ha sido responsable en el ejercicio del gasto público. Se ha conducido con austeridad. El gobernador se redujo su salario y también el de los altos funcionarios y eso liberó recursos para cubrir otros gastos necesarios para la operatividad del gobierno.
Hace seis años, Tabasco tuvo un final de sexenio de pesadilla: las arcas casi vacías, adeudos a proveedores, reclamos sociales por todas partes. Los maestros y otros trabajadores exigían el pago de prestaciones de fin de año. No había dinero ni para lo más indispensable. La ciudad era un caos y había bloqueos por todas partes. La indignación social era muy grande.
Se repetía, así, el trágico final de hace doce años. El final del sexenio de Andrés Granier Melo, desastroso. El saqueo inmisericorde que hicieron de las arcas tanto el químico como sus principales colaboradores.
Fue un gobierno corrupto hasta la médula, el más corrupto que ha existido y aunque su hijo, Fabián Granier Calles, y él se dan golpes de pecho, se dicen inocentes, jamás se quitarán el estigma de corruptos y bandidos. El químico salió de la cárcel no porque fuera inocente, sino por un acuerdo político y gracias a que en el Poder Judicial estaba Enrique Priego Oropeza. Él facilitó su salida.
Para su infortunio, el gobernador Arturo Núñez Jiménez se marchó por la puerta de atrás, repudiado por la ciudadanía tabasqueña por el escarnio que hizo de su gestión la prensa mercenaria, a esa que durante cinco años le pagó hasta la risa y que en último año, como no hubo manera de cubrir el embute que recibían, lo atacaron sin piedad, acusándolo de todo.
Reclamaban como “adeudo” el chayote que mes con mes recibían disfrazado de convenio publicitario. Columnistas que cobraban 80 mil pesos al mes o más, se desgarraban las vestiduras y tachaban de corrupto, ladrón y otras expresiones peyorativas.
Se decían robados, traicionados. Ellos no eran proveedores sino vividores del presupuesto. Esa es la razón por la que calumniaron a más no poder a quien fue su benefactor durante un quinquenio, a quien le quemaban incienso y lo adulaban a más no poder; pero como dejó de pagar se convirtió en un corrupto, ladrón y no sé qué más.
Así es la prensa mercenaria, a esa que alimentó durante la mayor parte de su sexenio, se le volvía en su contra. Quisieron congraciarse con Adán Augusto López Hernández, y solo recibieron un trato despreciativo. Dejaron de cobrar por adular al gobernante. el hoy senador les cerró la llave y se les vino la crisis encima. Se acostumbraron a vivir del erario y no supieron adaptarse, no lograron sobrevivir porque no representan a nadie y no tienen ninguna trascendencia e influencia.
Eso, de algún modo, hay que agradecérselo a López Hernández, saneó el medio. Hoy son pocos los medios que circulan y se imprimen, porque lograron adaptarse a la circunstancias y porque cumplen una función social importante. También hay honrosas excepciones en medios digitales. Siempre existe la manera de tener un medio honesto de vivir, sin embustes de ningún tipo. Esos medios lo han demostrado y periodistas independientes también, porque no todo está podrido en el periodismo tabasqueño, también hay talento, capacidad y honestidad.
En esta administración tampoco habrá pagos excesivos en publicidad. Sin duda se suscribirán convenios con medios de comunicación pero no serán como en el pasado. si algo ha mostrado Javier May en este tiempo, ha sido un trato respetuoso con la prensa, a pesar de que ciertos medios actúan como personeros de actores políticos y lanzan puyas y provocaciones en las que, lamentablemente, el gobernador ha caído.
En ese contexto se explican los ataques que ciertos medios y periodistas lanzan a diario al gobernador a quien difaman, critican y discriminan un día sí y otro también. Lo mismo atacan al vocero del gobierno, Fernando Vázquez, un profesional de la comunicación, creyendo que con esos dardos venenosos van a lograr algún beneficio económico. Eso ya no funcionan. Pecan de ingenuos.
