- La presidenta prometió que pronto habrá resultados contra la inseguridad. Serán tiros de precisión
El secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, no se anduvo por las ramas y le puso nombres y apellidos a quienes participan en el complot en contra del gobierno del pueblo para ilusamente querer tumbar de la silla principal de Palacio de Gobierno a su actual ocupante Javier May Rodríguez. No pudieron frenarlo en las elecciones y ahora van por la mala, junto a sus aliados vergonzantes y camuflados.
Mencionó los nombres del senador Óscar Cantón Zetina, al porro de la política Pedro Jiménez León y a los exgobernadores Roberto Madrazo y Manuel Andrade Díaz. No son los únicos, hay un personaje que está relacionados con estos pillos, todos priistas como él, pero que opera en la oscuridad desde la posición de primer nivel que por alguna razón desconocida le otorgaron a sabiendas que no es nada confiable sino un contumaz traicionero.
A él se le atribuye haber pedido al “senador” Cantón ir a despotricar desde los micrófonos de su estación de radio propia y favorita que cuando estuvo por estos lares fungía como vocera. Bueno, está visto el papel que sigue siendo ejerciendo la otrora “tribuna del pueblo”.
Desde que Javier May inició su gobierno se le han ido encima por el único flanco vulnerable como lo es la inseguridad que ellos mismos permitieron que creciera a los niveles actuales por sus relaciones de complicidad plenamente documentadas en informes de inteligencia militar.
Esta sucia campaña no inició el primero de octubre, sino viene de tiempo atrás, desde que el hoy gobernador era el responsable del Tren Maya y había expresado su interés en buscar la gubernatura.
LA GUERRA SUCIA, MUY SUCIA
¿Quiénes son los principales instigadores, complotistas? Quienes se creían dueños de Tabasco, los que presumían que el estado estaba escriturado a su nombre como pillos que son. Le buscaron por todos lados descarrilar al entonces Tren May.
En la precampaña arrasó con todos sus oponentes. Raúl Ojeda ni el polvo le vio a pesar de que contaba con el respaldo de la “dirigencia” estatal de Morena en ese tiempo, que era parte de esa cofradía que contaminó al movimiento por permitir el ingreso de indeseables y corruptos priistas y que cínicamente hoy se dicen fundadores. (Y otros “fundadores” que trataron de descalificar al propio Andrés Manuel, hasta se hicieron candidatos de partidos opuestos a AMLO y ahora se disfrazan de puros y duros)
Luego, en la campaña le pusieron a una candidata, Lorena Beaurregard, para que le hiciera la vida de cuadritos, pero sus injurias no prosperaron y sufrió una apabullante derrota el dos de junio de la que todavía no se repone a juzgar por sus recurrentes descalificaciones y ataques al gobernador.
Pobre, destila toda su amargura y frustración. Nadie serio la toma en cuenta, porque ya la conocen quién es y cómo es. Bueno, sólo una estación radiofónica que participa en el linchamiento mediático en contra de Javier May, ataques disfrazados de notas informativas, pero cuyo sesgo periodístico se nota desde el encabezado y en el contenido. Y también con el financiamiento de la cofradía instalada en la UJAT.
Para crear la percepción de que este gobierno no puede, que es “ocurrente”, que no tiene rumbo, ni idea de cómo frenar la violencia, como vocifera Juan José Rodríguez Prats desde esos micrófonos, se requiere la participación de algunos medios y mediocres.
Todo este entramado mediático, es parte del complot denunciado por José Ramiro López Obrador el jueves pasado.
Desde poco antes de que asumiera la gubernatura Javier May sus enemigos jurados, porque así se catalogan ellos mismos, comenzaron a calentar la plaza para quitarle la paz a los tabasqueños en su inquina perversa de tumbarlo del gobierno.
Han recurrido a esas relaciones de complicidad con los delincuentes que pactaron cuando fueron gobierno para desestabilizar a un gobierno legítimamente electo y respaldado por el 80 por ciento de los tabasqueños.
Ya se sabe quién es la punta de lanza de esa cruzada delincuencial. Así lo deben tener documentado en la mesa de García Harfuch quien será el encargado de cortarle las cabezas a la hidra.
Poco les importa la seguridad y la paz social, mucho menos la integridad de los tabasqueños. En su lógica perversa, lo ven como el mal menor.
Lo que ellos quieren es recuperar los privilegios que perdieron para seguir coludidos con el crimen organizado y el único medio, según ellos, es incendiando el estado para argumentar y convencer, no sé a quién, que se equivocaron al elegir a May como gobernador.
Pierden su tiempo quienes están empeñados en acabar con el primer gobierno de izquierda. El anterior era más tricolor que rojo. Ni Claudia Sheinbaum es Salinas ni Javier es “Chavo” Neme. No se equivoquen.
La presidenta no sólo refrendó el miércoles pasado todo su respaldo al gobernador, sino que prometió que dentro de poco se verán los resultados en el tema de la seguridad. Ella sí sabe por qué lo dijo. Se actuará en consecuencia y se cortará de tajo el mal. Una embajada ya espera al principal responsable.
Cuesta creer la encuesta de Mitofsky
Y la reacción de estos bandidos fue divulgar una encuesta de Consulta Mitofsky en que casualmente se coloca a Javier May en los últimos lugares del ranking nacional de gobernadores, sólo que no se entiende bien el criterio para definir la metodología que arrojó ese resultado, pues cómo se explica que un gobernador como el de Puebla, Alejandro Armenta, que tomó posesión el 14 de diciembre, aparezca en la encuesta levantada en ese mismo mes, entre los mejores mandatarios evaluados.
Por cierto, uno de los principales propagadores de esta encuesta, que usan para poner como lazo de cochino al mandatario, es funcionario del ayuntamiento de Centro (¿o era?). Como dice alguien por ahí, es de los que cobran con la izquierda y pegan con la derecha. Aseguran que él dice que No- ve- lo malo en eso ¿Será?
