- En Tabasco se sabe quién genera la violencia
Con la llegada de un policía de carrera a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) la estrategia de seguridad se enfocará más en el trabajo de inteligencia e investigación criminal. Para que haya mejores resultados se actuará sobre objetivos prioritarios, catalogados como principales generadores de violencia en el estado.
En eso, a nuestro juicio, consiste el reforzamiento de la seguridad acordado en la Ciudad de México por el titular de la SSPC federal, Omar García Harfuch y el mandatario tabasqueño, en el encuentro que sostuvieron el miércoles pasado.
Con Serafín Tadeo Lazcano arribaron también 180 policías federales que reforzarán los patrullajes en la ciudad y en otras cabeceras municipales, principalmente donde la incidencia delictiva es alta, como Cárdenas, Comalcalco, Paraíso y Nacajuca.
Además, operan desde hace unas semanas investigadores de la SSPC que realizan labores de inteligencia para identificar y ubicar a esos generadores de violencia que han puesto en jaque la tranquilidad y la paz de los tabasqueños.
Es una nueva etapa en la estrategia de seguridad implementada por fuerzas federales y estatales, en la que se cuenta con todo el respaldo del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
¿Por qué la SSPC federal ha entrado en el escenario de inseguridad en Tabasco? por una sencilla razón: constitucionalmente está facultada para realizar este tipo de tareas en el territorio nacional y para atender las particularidades que cada entidad presenta en inseguridad.
Son los cambios que se aprobaron en el Congreso de la Unión en el último tercio del año pasado y que le otorgaron a la corporación policiaca federal amplios poderes para llevar a cabo tareas de investigación lo que la convierte en una supersecretaría.
Se les olvida a los detractores del gobernador Javier May Rodríguez, que la intervención de la SSPC tiene ese sustento legal y no es, como aseguran, una imposición o que estén haciendo a un lado al mandatario en la estrategia de seguridad, como maliciosamente han difundido en redes sociales.
Hay un trabajo de coordinación entre las fuerzas federales y estatales en el combate a la inseguridad, pero el que lleva la voz cantante es el mandatario. Se han renovado todos los mandos de seguridad que operan en el estado, sean de la milicia o de la Guardia Nacional.
Y seguirá habiendo cambios, porque son necesarios debido a que las corporaciones policiacas fueron infiltradas por la delincuencia organizada hasta el tuétano en el sexenio pasado. Por cierto, nunca vimos a Lorena Beaurregard de los Santos hacer una denuncia pública contra el extitular de la SSPC, Hernán Bermúdez Requena.
EL SOSPECHOSO
SILENCIO
Guardó silencio cuando se hicieron públicos sus nexos con la delincuencia organizada. Jamás vimos que posteara en su cuenta de X como lo hace ahora con el gobierno de Javier May.
Tampoco hizo ningún señalamiento en contra la administración pasada cuando también se le vinculó a actividades ilícitas, como el robo de combustible, según los informes de inteligencia militar filtrados a la prensa nacional y extranjera en octubre de 2022.
Hoy despotrica en contra de Javier May, porque ella forma parte de la estrategia desestabilizadora del primer gobierno de izquierda que tiene el estado, en la que intervienen otros actores políticos de la misma calaña de Lorena Beaurregard, para dificultar su accionar e intentar, como en los tiempos del PRI de los años 80, forzar su renuncia.
Para empezar ni autoridad moral tienen estos políticos de pacotilla, y para terminar, es una apuesta fallida, ideada por el principal enemigo político de esta administración.
Todos sabemos a qué intereses responde la excandidata a la gubernatura, quién está detrás de ella y de los personajes tenebrosos que la acompañan en esta trama perversa. No es otro que Humberto Mayans Canabal y su operadora financiera.
Sus ataques constantes al gobernador se dice que son financiados por el rector de la UJAT, Guillermo Narváez Osorio, quien por más que lo niegue, se sabe que es quien patrocina, por instrucciones del llamado Marques de Tilapia y Castarrica, a la exdiputada federal.
Lorena puede decir misa, despotricar todo lo que quiera, que no tendrá ningún efecto en el ánimo ciudadano. La gente no es tonta, no se deja engañar fácilmente.
Ella misma lo vivió en campaña. Nadie compró sus calumnias. Eso le molestó al grado que insultó a los ciudadanos.
Basta preguntar en la calle a la gente acerca de quién es la culpa de que Tabasco enfrente un serio problema de inseguridad.
Los taxistas lo dicen, en el transporte público la gente lo comenta.
En los cafés ha sido tema de conversación.
El juicio popular es contundente. La seguridad estuvo en manos de delincuentes. Ante ese hecho evidente, no hay campaña que valga.
Pero el juego de escondidas se acabó. La instrucción a los nuevos operadores policiacos es clara y contundente. Van por la delincuencia.
