- No sabrán ni por dónde les llegará el manotazo de la presidencia
El enemigo jurado del actual gobierno está empeñado en propiciar su fracaso al viejo estilo priista. Esa conjura se desarrolla en varios frentes para generar una crisis política y desestabilizarlo.
En ella, participan actores políticos locales y nacionales, exgobernadores y la prensa sicaria.
Los ataques a esta administración se repiten a diario. No solo están enfocados en magnificar los hechos de violencia sino también han recurrido a la calumnia para difundir supuestos actos de corrupción.
Se trata de debilitar al gobernador Javier May Rodríguez para que pierda su base social que es muy amplia; y qué mejor manera de hacerlo que golpear políticamente a sus principales colaboradores.
Así hemos visto un ataque permanente al secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador. Columnistas y sicarios informativos aprovecharon los cambios en los mandos policiacos del estado para esparcir el infundio de que el “próximo” en caer sería el hermano del expresidente.
Se atrevieron a decir que la presidenta Claudia Sheinbaum había pedido su renuncia por sus declaraciones hechas a reporteros sobre temas de actualidad, lo cual es absolutamente falso.
Lo afirman como si fuera un hecho cierto y no una vil mentira de las tantas que han dicho de este gobierno que no quieren y combaten por consigna de quien perdió el poder y sus privilegios y no se resigna a ello.
No es el único cercano colaborador al que le han querido hacer mala fama pública al que también golpean periodistas, aprovechando el viaje, para tratar de conseguir un beneficio económico como en los viejos tiempos del PRI-gobierno.
Le han lanzado críticas y ataques a la secretaria de Educación, Patricia Iparrea y al secretario de Movilidad, Rafael Elías Sánchez Cabrales, así como a otros colaboradores cercanos.
El plan es crear una situación similar a la que se vivió en el gobierno de Salvador Neme Castillo para sacar de la gubernatura a Javier May con la falsa idea de que ocurre lo mismo que en aquel tiempo.
Neme Cayó no cayó por la presión social -era un gobernante popular- sino porque su principal enemigo, Roberto Madrazo se movió en los círculos del poder presidencial para maquinar en contra de él; esa felonía madracista ocurrió en el tercer año de su gobierno y en su lugar entró Manuel Gurría Ordóñez, así se inició el deterioro político y económico de Tabasco, porque ese grupo rapaz saqueó las arcas y llevó al estado a un retroceso del cual, hasta la fecha, no ha podido salir.
A este grupo político, Madrazo-Hank González, pertenece la mayoría de los que en 2018 se colaron a Morena, porque el que ganó la gubernatura ese año tiene ese origen, de ahí que esté empeñado en crear las mismas condiciones que se crearon para hacer caer a Neme Castillo.
Se trata, a todas luces, de un acto de deslealtad no solo al partido que los cobijó y al estado, sino también a la presidenta Claudia Sheinbaum. Hay que decirlo con toda claridad: Javier May no es Neme Castillo ni la presidenta es Salinas.
Pero, además, ella tiene conocimiento de lo que realmente hay detrás de esta escalada de violencia que se registra en el estado, quiénes son los responsables y por eso ha instruido a su principal colaborador para que intervenga, en coordinación con el gobernador, y limpiar toda la basura que dejaron tirada por doquier.
YA ESTÁN BAJO LA LUPA
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch, envió un selecto grupo de investigadores para realizar trabajo de inteligencia con la finalidad de detectar y ubicar a toda la red de apoyo que reciben los grupos criminales que operan en la entidad.
Hay muchos implicados en esta asonada y algunos, sobre todo sicarios informativos, lo presumen subiendo fotos con el principal autor intelectual, y como reciben críticas por ese descaro y lloran como plañideras que atentan contra su libertad de expresión y acusan al gobierno de querer reprimirlos por ser “críticos”.
No son críticos, son calumniadores, algunos se escudan en organizaciones periodísticas de papel para jugar ese papel por instrucciones de ya sabes quién.
A diferencia de Neme, a Javier May lo respalda la presidenta y sabe que es un gobernante que está trabajando para sacar adelante a Tabasco, que son otros los que quieren desestabilizar su gobierno desde adentro.
Así que no les resulte extraño que la presidencia dé un manotazo en la mesa para aplicar a estos conspiradores de pacotilla y toda la fauna nociva que los acompaña.
