• La Verdad del Sureste |
  • Lunes 23 de Febrero de 2026

Los de abajo

En Tabasco se robaban los vehículos y en Chiapas los escondían

Publicado el:

Alejandro Hernández


- Ninguna autoridad molestaba o perseguía a los responsables; había total impunidad para las banda de roba carros

Desde que en Chiapas hubo cambio de gobierno, las fuerzas federales y estatales han asestado golpes a la delincuencia organizada. Esa es una buena noticia para los chiapanecos que durante seis años vieron cómo la tranquilidad y la paz social se hicieron añicos, porque allá, tal como pasó aquí en Tabasco, se pactó con grupos delincuenciales. Eso es lo que dicen también los reportes de inteligencia militar y policial.
En esa persecución del delito, llama la atención que en municipios chiapanecos, ubicados en las zonas altas de ese estado, han encontrado guaridas y casas de seguridad, así como talleres donde escondían autos robados en Tabasco.
El siete de febrero pasado, medios de comunicación chiapanecos –por cierto, allá no hacen apología de la violencia ni se comportan como voceros del crimen organizado como aquí- reportaron que en Ocosingo “encontraron carros robados y abandonados en caminos”, los cuales, dice la información, “habían sido hurtados con violencia en Tabasco”.
Además, en San Cristóbal y Ocosingo fueron asegurados dos vehículos con reporte de robo. Uno de los vehículos robados en Tabasco fue una camioneta Nissan Frontier, apareció en el tramo carretero Ocosingo-Altamirano.
Esa unidad tenía reporte de robo con violencia. Las cifras de este ilícito cometido en Tabasco, en el sexenio de Adán Augusto López Hernández-Carlos Manuel Merino Campos, ascendió a 16 mil 522 autos robados, la mayoría con lujo de violencia.
En su primer año de gobierno, se robaron 4 mil 221 vehículos; en el 2020, año de la pandemia, este ilícito se ubicó en 2 mil 417 unidades; 2022, 2 mil 350; 2023, 2 mil 247 y cerró el sexenio con 2 mil 624 robos.
Son cifras oficiales reportadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Estas son las que entregó la Fiscalía General del Estado a esa plataforma, pero si nos atenemos a la acusación del maquillaje de las cifras de delitos, puede ser mayor el número de autos robados.
Y más llama la atención que lo que aquí se robaban fueran a parar a Chiapas sin que hubiera ninguna reacción de parte de las autoridades que estaban en ese tiempo en el gobierno del vecino estado.

EL CORREDOR
CHIAPAS-TABASCO
Aquí se cometía el ilícito y allá se protegía a los responsables. Era evidente que había protección e impunidad para las bandas que se dedicaban a esta actividad delictiva, porque en el periodo de Rutilo Escandón jamás se detuvo a nadie por estos hechos.
En los casi tres meses que lleva el actual gobernador Eduardo Ramírez Aguilar se han recuperado más de 200 unidades robadas, las cuales al ser consultadas en la Plataforma México se pudo saber que fueron robadas en Tabasco.
Hace poco, la fiscalía chiapaneca y la policía estatal, en coordinación con fuerzas federales, recuperaron en la cabecera municipal de San Juan Cancuc ocho vehículos con reporte de robo, cuatro de ellos, fueron hurtados en nuestro estado.
Uno de ellos es un Dodge Attitude, color gris, modelo 2016; otro es un Nissan NP300, modelo 2014; ninguno de los dos vehículos tenía la placa de circulación.
Eso es en cuanto al robo de vehículos, pero también se tienen reportes de inteligencia militar que hablan del tráfico de migrantes y las bandas dedicadas a este ilícito usaban la ruta de Huimanguillo; obviamente, contaban con la anuncia y complicidades de mandos policiacos estatales y municipales.
Esto nos da una idea de lo corrompida que estaban determinadas autoridades en el sexenio pasado y que el crimen organizado operaba sin ninguna restricción en Tabasco y Chiapas. Hay versiones extraoficiales, surgidas del bajo mundo y esparcidas en cafés y otros centros de reunión, que a toda ilícita actividad le sacaban provecho y ellos mismos controlaban el robo de combustible y vehículos, el tráfico de migrantes y de drogas, la trata de personas, entre oros delitos.
Esa fue la razón por la cual se rompió el pacto en la oscuridad del que habla el secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, pues al perder la candidatura presidencial y no tener derecho alguno de imponer sucesor en el estado, ya no hubo arreglo y surgieron las disputas por la plaza a partir de la noche del 23 de diciembre de 2023.
De ese tamaño es también el enojo con el actual gobierno, porque perdieron ese lucrativo negocio que les dejaba ganancias millonarias al yo no tener el poder.
Por eso están empecinados en hacer la vida de cuadritos a Javier May y forzar su salida, para tratar de recuperar lo perdido, hecho o circunstancia que jamás se presentará en este sexenio. A Javier lo respalda la presidenta, pero sobre todo, el pueblo.