El ingreso a Morena de figuras políticas con una trayectoria cuestionable, sigue generando debate. A nivel nacional y en el estado se han fijado posiciones a favor y en contra al interior del Movimiento de Regeneración Nacional.
En esta discusión pública, analistas políticos han puesto de relieve los principios que le dan sustento ideológico a Morena como fuerza política nacional.
La ética, han dicho, no debe estar reñida con el trabajo político que se lleva a cabo para mantener al partido gobernante en el poder, pero de ninguna manera se debe traicionar, en aras de la conveniencia política, sus principios democráticos.
Morena, como partido político, busca la transformación democrática del país. Un cambio en lo político, económico, social y cultural. Esto se logrará imprimiendo principios éticos a su organización y defendiendo los derechos humanos, la libertad, la justicia y la dignidad de todos. Eso dice su declaración de principios.
En se documento se establece que “el cambio verdadero del país comienza por cambiar la forma tradicional de intervenir en los asuntos públicos. La política no es asunto sólo de los políticos.
El partido concibe la política como una vocación de servicio, como un trabajo en favor de la colectividad, como una forma de servir a México. Es una responsabilidad y un compromiso con las aspiraciones democráticas y las causas del pueblo mexicano. Buscamos recuperar la política, hoy envilecida, como un instrumento de transformación de los ciudadanos, participando en los asuntos públicos”.
Precisamente esos que envilecieron la política no puede ser aceptados como miembros activos de Morena, mucho menos darles cargos de responsabilidad, como sucedió en el Senado de la República con Miguel Ángel Yunes Márquez, a quien le otorgaron la presidencia de Comisión de Hacienda y Crédito Público.
Esta instancia legislativa tiene como propósito “estudiar, analizar, discutir, dictaminar y en su caso, proponer las reformas al marco fiscal y financiero que mejoren los cuerpos normativos que permitan el desarrollo de México, analizar las minutas que sean turnadas por parte de la Cámara de Diputado, así como aprobar el paquete económico en conjunto con la colegisladora”.
Es decir, es una tarea de vital importancia, que no debe estar en manos de un legislador que no es consecuente con los principios de no robar, no mentir y no traicionar al pueblo. El riesgo de que personajes impresentables ocupen posiciones relevantes y desplacen a quienes han luchado por años por las causas del pueblo, es letante.
LEJOS LOS DE ABAJO
Así, paulatinamente, Morena, advierten analistas, se alejaría de las luchas y movimientos sociales de México; de las causas en torno a las cuales se organizan los ciudadanos y promueven sus derechos para ejercerlos, para dar un viraje hacia posiciones más conservadoras, contrarias a la izquierda.
Y en esa discusión pública han salido a defender la afiliación de Yunes, pero más que nada a quien hizo posible su incorporación a Morena y quien lo convenció para que su voto le permitiera a ese partido tener la mayoría calificada y sacar todas las reformas constitucionales.
Sus panegiristas, principalmente los locales, han dicho que Adán Augusto López Hernández, se anotó un diez consiguiendo ese voto y le cumplió a la presidenta, pero el costo político que ha tenido que pagar la doctora Claudia Sheinbaum ha sido muy alto, porque se recurrió al viejo estilo priista de la cooptación para lograr la mayoría calificada, cuando se pudo haber recurrido a otro tipo de estrategia para conseguir ese objetivo.
En Tabasco pasó lo mismo en el 2018. Morena se llenó de priistas marcados “por la corrupción, la simulación y el autoritarismo”.
Les abrieron no solo la puerta, sino que los colocaron en posiciones de relevancia. Coparon los poderes Legislativo y Judicial, acapararon la estructura administrativa y, lejos de ser consecuentes con los principios democráticos que caracterizan a Morena, aplicaron la ley garrote a los ciudadanos que protestaran.
Les negaron el derecho a elegir a sus delegados municipales, y modificaron la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Prestación de Servicios del Estado, para favorecer a amigos contratistas con obras y la prestación de servicios.
Ejemplos abundan. El más notable, la galopante corrupción en Movilidad con Narciso Oropeza Andrade al frente. Convirtió a esa secretaría en una cueva de ladrones.
En ese espejo se debe mirar la dirigencia nacional so pena de correr ese mismo riesgo. “Quienes no pueden recordar su historia están condenados a repetirla”, dice la frase célebre del filósofo y escritor español, Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana y Borrás.
