• La Verdad del Sureste |
  • Martes 24 de Febrero de 2026

Los de abajo

Los vendepatrias prefieren ser gusanos que águilas en México

Publicado el:

Alejandro Hernández


Cuando la patria está en riesgo por la arrogancia y prepotencia de una potencia imperialista, como Estados Unidos, no valen las ambigüedades sino la claridad y la determinación que se muestra para defenderla.
 

Así ha sido la postura de la presidenta, Claudia Sheinbaum, para salir en defensa de la soberanía nacional ante los amagos del presidente Donald Trump de ordenar una operación militar similar a la de Venezuela para dizque combatir a los capos de la droga y frenar la introducción a su país de fentanilo.
 

Durante la conferencia matutina de este martes, la mandataria fue muy cauta en sus expresiones hacia la Casa Blanca. Declaró inclusive que es muy “remota” la posibilidad de que Trump ordene una intervención militar en México.
 

Expuso sus razones: hay mucha cooperación y coordinación en materia de comercio y seguridad; se ha logrado disminuir los homicidios dolosos y la incidencia delictiva en el país. Y nuevamente pintó su raya: colaboración, toda la necesaria en materia de seguridad; subordinación, nunca.
 

Menos autorizar el ingreso de tropas estadounidenses en el territorio nacional para combatir a los narcos, como se lo ha planteado más de una ocasión el republicano.
 

Sin embargo, en sus redes sociales, la presidenta fijó un posicionamiento más duro y contundente, en respuesta a las “calumnias” de la Casa Blanca. Le dijo a Trump que en lugar de supuestamente combatir el narco en otros países, que vaya por los que operan en su país, combata el consumo de droga que se ha convertido en un serio de problema de salud pública.
 

Que combata el lavado de dinero y que las armerías dejen de vender armamento sofisticado a los capos mexicanos.
 

Las drogas no son más que un ardid. Lo acabamos de ver con Venezuela. Le armaron un expediente al presidente Maduro para acusarlo de “narcoterrorista” y de liderar la organización “El Cartel de los Soles”, pero resulta que el Departamento de Justicia estadounidense admitió que esa agrupación no es real, que fue un invento. Tuvo que retirar esa acusación.
 

Lo anterior lo ventiló el diario estadounidense The New York Times, medio que tuvo acceso a la acusación formal lanzada por la justicia de su país en contra de Maduro y su esposa, Cilia Flores, y para sostener el caso señala que se trata en realidad de un “sistema clientelar” y una “cultura de corrupción, alimentada con dinero del narcotráfico”.
 

Durante años manejaron esa falsa narrativa para usarla como pretexto para lanzar la operación militar, secuestrar a Maduro y a su esposa, con la única intención de apoderarse de la riqueza petrolera de Venezuela.
 

Ni la DEA ni en el Informe Mundial sobre Drogas de la ONU se ha mencionado nunca la existencia del “Cártel de los Soles”. Ese nombre, dice el NYT, es en realidad “un término coloquial, inventado por los medios venezolanos en la década de 1990, para referirse a funcionarios corruptos por el dinero del narcotráfico”.
 

Así como el gobierno estadounidense ha mentido con respecto a Venezuela, sucede lo mismo con México. Las falsas acusaciones en contra del gobierno de México se basan, como ya hemos dicho, en investigaciones de la DEA durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, es decir, de hace casi dos décadas.
 

Trump ha calumniado al gobierno federal y usa un tono amenazante cada vez que toca el tema. Según él, México está bajo el control de los narcos, la misma narrativa que han fabricado aquí los líderes opositores, pero resulta que cuando fueron gobiernos ellos sí tenían vínculos directos con el narco. Por algo está preso Genaro García Luna.
 

El sábado pasado, después de la operación militar en Venezuela, declaró envalentonado: “algo tendrá que hacerse con México” con respecto al narcotráfico, sugiriendo que los cárteles gobiernan el país y no el gobierno.
 

Estas declaraciones se intensificaron después de acciones estadounidenses en Venezuela, donde Trump insinuó que México podría ser un próximo objetivo en su lucha contra el narcotráfico, invocando una versión moderna de la Doctrina Monroe.
 

Analistas y el gobierno mexicano descartan una intervención militar unilateral, viéndola como improbable y una violación a la soberanía, aunque reconocen que las amenazas sirven como presión diplomática.
 

El tono de Trump hacia México ha sido duro y confrontacional, contrastando con periodos de cooperación en su primer mandato.
 

La presidenta Sheinbaum ha respondido defendiendo la soberanía mexicana y destacando esfuerzos conjuntos en seguridad, mientras minimiza los riesgos de escalada militar. Estas posturas han generado tensiones en la relación bilateral, pero también han llevado a acciones mexicanas como operativos contra cárteles y decomisos de drogas.
 

Sheinbaum ha reiterado que "la intervención no es una opción", defendiendo la soberanía de México como principio innegociable.
 

"En México manda el pueblo, somos un país libre, independiente y soberano" y "Cooperación, sí; subordinación e intervención, no". Ha rechazado directamente las propuestas de Trump de enviar tropas estadounidenses para combatir cárteles, afirmando que México las ha declinado "de manera muy firme" porque no son necesarias.
 

Ha expresado que "no veo riesgos" ni creo en una invasión, considerando que las amenazas de Trump son "formas de hablar" y que no las toma "muy en serio". En su conferencia del 6 de enero, describió una posible acción unilateral como "lejana", privilegiando el diálogo constante a través de canales diplomáticos y de seguridad.
 

Ha condenado también "de manera categórica" la operación estadounidense que capturó a Nicolás Maduro, afirmando que "la intervención nunca ha traído democracia, bienestar ni estabilidad duradera" en América Latina. Usó esto para reforzar que México rechaza intervenciones en asuntos internos de cualquier país.
 

Ante afirmaciones calumniosas de Trump de que los cárteles "controlan México" o que ella tiene "miedo", Sheinbaum ha negado tener temor y resaltado que los problemas se resuelven con esfuerzos internos mexicanos.
 

Y en esta hora en que se necesita de la unidad nacional, salir en defensa de nuestra soberanía, los vendepatrias se esfuerzan por convencer al republicano de que ordene una operación similar en México y destituya a la presidenta.
 

Esto trae a colación una frase dicha por Emiliano Zapata durante la revolución y que aplica a los traidores que quieren recuperar con las fuerzas de las armas de un enemigo invasor lo que no han podido en las urnas: “El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre, pero que no grite cuando lo pisen”. Que se vean en el espejo de María Corina.