La presidenta Claudia Sheinbaum inicia 2026 con una alta popularidad. Hay plena confianza ciudadana a su gestión, pese a la campaña negativa orquestada por la derecha más recalcitrante que busca afanosamente ligar a su gobierno con el narco para clamar una intervención militar similar a la Venezuela.
El respaldo ciudadano, según la encuesta más reciente de QM Estudios de Opinión, es del 72 por ciento de la población mexicana. Este resultado es parecido a otros sondeos realizados el mes pasado por otras encuestadoras.
A México y a las familias mexicanas le ha ido mejor con Claudia, que con el PRI o el PAN del periodo neoliberal. Eso es lo que reflejan las encuestas: cuenta una sólida base social y eso la fortalece políticamente.
Reflejan principalmente la continuidad y expansión de las políticas sociales heredadas y fortalecidas de su antecesor, combinadas con avances percibidos en economía y seguridad, así como una imagen personal positiva.
Los apoyos como pensiones para adultos mayores, becas educativas, pensiones para mujeres y otros programas de bienestar son el aspecto mejor evaluado de su gestión, con aprobaciones que superan el 79% en áreas relacionadas.
Estos benefician directamente a millones de mexicanos, especialmente a sectores vulnerables y adultos mayores, donde su aprobación alcanza hasta 86%, generando un respaldo mayoritario y reduciendo la pobreza percibida.
Al inicio de 2026, se destacan indicadores como un peso fortalecido frente al dólar, tasas de desempleo bajas y aumentos al salario mínimo por encima de la inflación, alcanzando niveles históricos.
Estos logros se perciben como mejoras tangibles en la economía familiar, contribuyendo a la estabilidad de su aprobación a pesar del desgaste natural del poder.
Sin duda este respaldo ciudadano a la gestión de la presidenta Sheinbaum tiene que ver también con los avances registrados por su gobierno en materia de seguridad.
Reportes oficiales muestran una reducción significativa en homicidios dolosos de hasta 37% menos, con 32 homicidios diarios menos en algunos períodos, junto con énfasis en combatir la extorsión.
Aunque la inseguridad sigue siendo una crítica recurrente, estos resultados han reforzado la percepción positiva en este rubro.
Además, los sondeos indican que Sheinbaum es vista como trabajadora, cercana, preparada y honesta por amplios sectores, atributos positivos por encima del 70 y 90% en encuestas.
UNA PERSONA MUY ORGANIZADA
Su estilo técnico y directo, junto con la agenda de género, avances en derechos de las mujeres aprobados por más del 80%, ha reducido la polarización en comparación con gobiernos anteriores y atraído apoyo incluso de sectores opositores.
Su gestión mantiene elementos exitosos como las mañaneras, la austeridad y el enfoque en "primero los pobres", lo que consolida el respaldo de la base de Morena mientras marca diferencias en temas como salud y género.
En este inicio de 2026 su popularidad se mantiene sólida y superior a la de presidentes anteriores en etapas similares, reflejando un respaldo mayoritario a los resultados sociales y económicos percibidos.
Los ataques de la oposición no han impactado significativamente la popularidad de la presidenta Sheinbaum.
Tras la derrota electoral de 2024, no han logrado articular una narrativa unificada ni propuestas alternativas creíbles. Sus críticas sobre seguridad, corrupción o reformas, se perciben como oportunistas o desconectadas de las prioridades ciudadanas, lo que reduce su alcance y credibilidad.
Las mañaneras diarias permiten contrarrestar directamente críticas, presentar resultados y defender posiciones, como la soberanía ante intervenciones externas. Eventos recientes, como su firme rechazo a posibles injerencias de Estados Unidos, han reforzado su imagen nacionalista sin costo significativo en aprobación.
La combinación de una oposición ineficaz, beneficios sociales directos y un liderazgo percibido como competente ha hecho que los ataques no penetren en el amplio consenso que sostiene su gestión, manteniéndola como una de las presidentas más aprobadas en etapas similares de sexenios recientes.
