La reducción del 75% en los homicidios dolosos en Tabasco durante diciembre de 2025, comparado con febrero del mismo año, representa un logro significativo en materia de seguridad, según lo reportado por el Gabinete de Seguridad federal en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebrada en Cuernavaca, Morelos.
Este descenso, que forma parte de una tendencia nacional más amplia con una baja del 40% en homicidios a nivel país desde septiembre de 2024 hasta diciembre de 2025, sugiere que las estrategias implementadas —como la coordinación interinstitucional, el fortalecimiento de la inteligencia y el enfoque en delitos de alto impacto— están dando resultados concretos en regiones históricamente desafiantes como Tabasco.
Desde una perspectiva objetiva, este avance es positivo y podría indicar un punto de inflexión en la lucha contra la violencia, especialmente si se considera que Tabasco pasó del puesto 16 al 18 en el ranking nacional de homicidios dolosos, con una reducción general del 23% en el promedio diario a lo largo del año.
Las autoridades estatales de Tabasco, en un balance de fin de año reportado el 6 de enero, indicaron una reducción del 63% en homicidios dolosos a nivel estatal durante diciembre de 2025 en comparación con diciembre de 2024, es decir, de 73 casos en 2024 a 27 en 2025, y un 71% en el municipio de Centro.
Estas diferencias se explican por los periodos de comparación: el federal usa meses de referencia con picos históricos para resaltar avances máximos, mientras que el estatal compara mes contra mes del año anterior, mostrando una tendencia sostenida pero con porcentajes menores.
Ambas fuentes confirman una baja significativa e histórica en el delito, atribuida a la coordinación interinstitucional, pero las cifras exactas varían según el enfoque.
Las cifras de reducción en homicidios dolosos en Tabasco durante 2025 —como el 63% reportado por el SESESP estatal y el 75% federal en comparaciones específicas— desafían y debilitan la narrativa opositora de una "crisis de seguridad" persistente en el estado.
Estas estadísticas indican un avance tangible en un indicador clave de violencia, atribuidos a estrategias de coordinación y refuerzo presupuestal, lo que sugiere que el gobierno ha logrado contener aspectos críticos de la delincuencia organizada.
AHORA SÍ, SEGURIDAD ORGANIZADA
El panorama de seguridad en Tabasco ha cambiado notablemente en 2025 respecto a la ola de violencia que marcó el sexenio anterior (2018-2024), particularmente el pico registrado en 2024 con 921 homicidios dolosos, un aumento de más del 240% comparado con los 271 de 2023.
Aunque el año comenzó con un recuento —252 homicidios en el primer trimestre (66% más que en el mismo periodo de 2024) y 435 en el primer semestre, alcanzando niveles récord en los primeros meses—, la tendencia se revirtió a partir de mediados de año, culminando en reducciones históricas en los últimos meses.
Los factores detrás de esta transformación incluyen la coordinación interinstitucional entre fuerzas federales (Marina, Guardia Nacional, SEDENA) y estatal, como la FIRT Olmeca y el Comando Tiburón, que han llevado a detenciones de generadores de violencia vinculados al CJNG y otros grupos.
Además, inversiones en tecnología, capacitación y justicia —con más de 410 millones de pesos presupuestados para 2026— han fortalecido la estrategia, junto a reformas como el Mando Único y alianzas con estados vecinos como Chiapas.
Sin embargo, persisten desafíos: 24 feminicidios en 2025, casos de extorsión, narcomenudeo y violencia, lo que indica que la crisis multifacética no ha desaparecido por completo.
En resumen, el 2025 marca un punto de inflexión hacia la pacificación en Tabasco, con indicadores que sugieren una calma emergente tras el deterioro de 2024 impulsado por la fragmentación de grupos criminales como La Barredora y disputas por rutas migrantes.
Si esta tendencia se mantiene en 2026, podría consolidarse un cambio duradero, aunque requiere vigilancia continua para abordar raíces como la corrupción y la impunidad.
