• La Verdad del Sureste |
  • Martes 13 de Enero de 2026

Los de abajo

Trump amenaza ataques a cárteles en México: Sheinbaum marca "línea roja"

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Alejandro Hernández


Las declaraciones más recientes del presidente Donald Trump sobre una posible acción militar contra los cárteles de la droga en territorio mexicano, realizadas en una entrevista con Fox News el 8 de enero, deben interpretarse con seriedad, pero también contextualizadas como una escalada retórica y estratégica en su política contra el narcotráfico.
 

Aunque podrían no traducirse inmediatamente en acciones concretas, adquirieron mayor peso tras la reciente operación militar estadounidense en Venezuela.
 

En la entrevista con Sean Hannity, Trump afirmó: "Hemos eliminado el 97% de las drogas que entran por agua. Y vamos a empezar ahora a golpear tierra con respecto a los cárteles".
 

Agregó que los cárteles "están dirigiendo México" y que causan la muerte de entre 250 mil y 300 mil personas al año en Estados Unidos, principalmente por sobredosis de fentanilo y otras drogas.
 

Estas declaraciones representan una posible extensión de las operaciones navales previas contra "narcobarcos" hacia ataques terrestres en México. Se producen inmediatamente después de la intervención militar estadounidense en Venezuela, donde fuerzas especiales capturaron al presidente Nicolás Maduro y su esposa, en una operación enmarcada oficialmente en la lucha contra el narcoterrorismo, aunque ha sido ampliamente criticada por motivaciones relacionadas con el control de recursos petroleros, que el mismo gobierno estadounidense ha admitido.
 

Durante su primera presidencia (2017-2021) y en la campaña de 2024, Trump promovió una línea dura contra los cárteles, proponiendo designarlos como organizaciones terroristas y autorizar el uso de fuerza militar, como bombardeos u operaciones especiales.
 

En 2019, ofreció ayuda militar a México tras un ataque a una familia mormona, oferta rechazada por el gobierno mexicano, que se opuso a intervenciones unilaterales. Ahora, en su segundo mandato y con el precedente de Venezuela, estas amenazas parecen más creíbles.
 

Trump ha señalado que su "propia moralidad" es el único límite a su poder y que no necesita del derecho internacional, afirmación hecha en una entrevista reciente con The New York Times. Esto se interpreta como una declaración de intenciones amplias en política exterior.
 

MATAN A SUS PROPIOS CIUDADANOS
 

Un incidente reciente en Minneapolis, donde un agente del ICE mató a una ciudadana estadounidense (Renee Nicole Good) durante una operación de inmigración, ha sido defendido por Trump y la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem como un acto de legítima defensa.
 

Sin embargo, videos y análisis independientes muestran contradicciones con la versión oficial, generando críticas por falta de respeto a la vida y acusación de abuso de poder.
 

La presidenta Claudia Sheinbaum ha calificado estas declaraciones como una "línea roja" y ha urgido a una mayor coordinación bilateral en lugar de acciones unilaterales, que violarían la soberanía mexicana.
 

En su conferencia matutina de este viernes desde Acapulco, Guerrero, Sheinbaum rechazó categóricamente cualquier intervención militar extranjera sin consentimiento explícito, enfatizando: "Cooperación, sí; subordinación e intervención, no".
 

Subrayó que México es un país libre, independiente y soberano, que ya colabora activamente con EE.UU. en seguridad y combate al narcotráfico mediante mecanismos conjuntos.
 

Instruyó al secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, a fortalecer la comunicación con el secretario de Estado Marco Rubio, y se mostró abierta a una conversación directa con Trump para reforzar los canales diplomáticos y evitar escaladas.
 

Expertos en seguridad consideran que Washington ha intensificado la vigilancia aérea en costas mexicanas, incluyendo drones MQ-4C y aviones P-8A, posiblemente como presión para obtener concesiones en control fronterizo y migración.
 

Las acciones unilaterales requerirían la aprobación del Congreso o la justificación antiterrorista, pero se enfrentarían a una fuerte oposición interna en EE.UU., especialmente de los demócratas, que critican las motivaciones en Venezuela.
 

Históricamente, amenazas similares de Trump han servido más para negociar que para actuar. Por ejemplo, propuestas de bombardeos en 2023 no se concretaron.
 

Si se materializan operaciones limitadas —como ataques con drones o fuerzas especiales contra laboratorios de fentanilo o líderes de cárteles como Sinaloa o Jalisco Nueva Generación—, podrían escalar a un conflicto mayor, dada la capacidad armada de los cárteles, que cuentan con drones, vehículos blindados y redes de inteligencia.
 

Esta amenaza podría unir a amplios sectores mexicanos en defensa de la soberanía, afectando las relaciones bilaterales en comercio (T-MEC) y migración.
 

En Estados Unidos, la oposición a políticos belicistas e injerencistas crece, incluso entre algunos republicanos, mientras los demócratas se oponen mayoritariamente. La postura de Sheinbaum busca un equilibrio delicado: desdramatizar para evitar el pánico interno, reafirmar la soberanía como "línea roja" y priorizar el diálogo y la cooperación bilateral.
 

Esto se alinea con su enfoque desde el inicio del mandato: fortalecer la relación con EE.UU. sin ceder en temas esenciales de soberanía, preservando el T-MEC, la migración y la colaboración antidrogas, mientras se evita que la retórica derive en acciones concretas.