El panorama político de Tabasco ha comenzado a vibrar con una intensidad propia de una etapa de campañas electorales, a pesar de que el proceso oficial aún se vislumbra algo lejano en el calendario.
Los aspirantes de todas las fuerzas políticas han intensificado su activismo, particularmente aquellos que buscan ser favorecidos en las encuestas internas que definirán las candidaturas para los puestos que estarán en juego en 2027: las 17 alcaldías y las diputaciones locales (21) y federales (6).
Aunque la legislación electoral mexicana es estricta respecto a los plazos para precampañas y campañas, la realidad política en el estado se mueve a una velocidad propia. Para evitar sanciones, diversos actores han optado por organizar asambleas populares o las denominadas “reuniones informativas”.
Estas plataformas les permiten congregarse con la ciudadanía y fortalecer su presencia territorial bajo el amparo de la libertad de reunión, evitando estratégicamente cualquier llamado técnico al voto que pudiera interpretarse como un acto anticipado de campaña.
Un caso emblemático de este activismo temprano es el del diputado Erubiel Alonso Qué. Con aspiraciones declaradas para la alcaldía de Centro, el priista ha desplegado una campaña de pinta de bardas con su nombre en puntos estratégicos.
Estas acciones han sido justificadas por el legislador bajo su investidura como dirigente de Movimiento Territorial, uno de los sectores tradicionales del PRI, alegando que se trata de actividades gremiales y legislativas ajenas al proceso electoral.
El partido en el poder, Morena, ha ratificado que su método de selección seguirá siendo la encuesta, herramienta que ya ha comenzado a utilizarse para posicionar rostros y medir la aceptación popular.
Este mecanismo ha sido adoptado también por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), su aliado estratégico, lo que ha convertido a los sondeos en el "campo de batalla" preliminar. Según los resolutivos aprobados por el Consejo Nacional de Morena, se espera que el arranque formal de estas mediciones internas ocurra a finales de junio de este año.
Esta efervescencia ha colocado al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT) en una posición de alerta máxima.
La consejera electoral Ángela Araujo Segura ha sido enfática al exhortar a los funcionarios y actores políticos a que respeten la normativa vigente. Araujo Segura advirtió que el organismo ya ha recibido denuncias formales por proselitismo adelantado y recordó que las sanciones podrían terminar afectando el derecho legítimo de los aspirantes a registrarse formalmente en el futuro. El llamado es claro: la ambición personal no debe prevalecer sobre la equidad de la contienda.
SI QUIEREN, CAMINEN Y SUDEN
A nivel federal, la presidenta Claudia Sheinbaum ha marcado una postura tajante que resuena con fuerza en Tabasco. Desde enero de 2026, la mandataria lanzó una advertencia directa a los integrantes de su gabinete y del movimiento: "Si buscan una candidatura en 2027, renuncien".
Sheinbaum instruyó que cualquier servidor público con aspiraciones electorales debe abandonar su cargo antes de iniciar actividades de promoción, subrayando que bajo ninguna circunstancia se tolerará el uso de recursos públicos para fines personales o políticos.
Además de la prohibición del proselitismo adelantado, la presidenta ha introducido una visión de ética política que busca romper con viejas prácticas de poder. Ha exhortado a los partidos a evitar la postulación de familiares directos de funcionarios actuales para prevenir la creación de "cacicazgos" o herencias políticas.
Para Sheinbaum, quienes ocupan una posición en el gobierno deben estar concentrados al 100% en sus responsabilidades; de lo contrario, el desvío de intereses hacia lo electoral antes de tiempo resulta "malo para el país".
Con el inicio de las encuestas a la vuelta de la esquina, el mensaje para los colaboradores con aspiraciones políticas en Tabasco y en todo México es un ultimátum: o se sirve al pueblo desde la gestión pública o se hace campaña desde la trinchera del partido, pero no se pueden desempeñar ambas funciones de forma simultánea.