Los de abajo
Ariadna Montiel y el arte de comprarle los golpes a la oposición
“Sin querer queriendo”, como decía El Chavo del 8, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, convirtió en un escándalo nacional una falsedad que afecta directamente la imagen del gobernador Javier May Rodríguez.
La exsecretaria de Bienestar ni siquiera se tomó la molestia de confirmar si el supuesto reloj de lujo era real; bastaba una consulta directa con el mandatario para constatar que todo era una vil mentira.
En lugar de eso, Montiel compró el embuste de la adancista Lorena Beaurregard de los Santos. Tampoco preguntó sobre el asiento en clase Premier, un beneficio (upgrade) que Aeroméxico otorgó a May por ser viajero frecuente.
La excandidata del PRIAN a la gubernatura sabía perfectamente esto, pero su único chiste era armar un conflicto, provocar y sacar de sus casillas al mandatario increpándolo a su paso por el avión.
Tras la profusa difusión de ese video, la oposición y usuarios de redes sociales desataron la especulación, afirmando que el gobernador portaba una pieza Patek Philippe de entre 400 y 450 mil pesos.
Durante una gira de trabajo en Nacajuca, May Rodríguez desmintió categóricamente el costo y, en tono de burla y reto, lanzó una oferta: "Si me dan 10 mil pesos, se los doy".
La polémica escaló cuando Beaurregard aceptó públicamente el reto en un video, exigiendo que le entregara exactamente la misma pieza con bisel plateado que llevaba en el avión.
Sin hacer la consulta pertinente para conocer los hechos de primera mano, Montiel Reyes validó la narrativa opositora en una conferencia de prensa. Declaró públicamente que viajar en primera clase y usar un reloj caro eran un “error” del gobernador, a quien le exigió ajustarse estrictamente a la austeridad republicana.
Aunque intentó matizar con un respaldo político, su postura sonó más a una justificación que terminó por ser un soberano golpe.
EL ERROR FUE DE ARIADNA
Que la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena caiga en ese juego sucio deja mucho que desear. Además, le abre la puerta al golpeteo permanente que el grupo político de Adán Augusto López Hernández le asesta, un día sí y el otro también, al gobernador de Tabasco.
La doble vara de medir en la dirigencia nacional es escandalosa. Nunca vimos a Montiel Reyes exigirle al hoy senador Adán Augusto que explicara el origen de los 79 millones de pesos omitidos en su declaración patrimonial.
La polémica de esos fondos —que incluyen corporaciones contratistas de su propio gobierno estatal y empresas catalogadas como "fantasmas"— sigue creciendo debido a las versiones contradictorias que el legislador ha dado a los medios.
Para él no hubo conferencias de prensa ni exigencias de cuentas; en cambio, con Javier May, la dirigencia magnifica una mentira y le regala municiones a la oposición.
Con esos amigos, ¿para qué quiere enemigos el gobernador? Por cierto, habría que preguntarle a Montiel Reyes si Morena planea pedir perdón al pueblo tabasqueño por haber cobijado en sus filas a un criminal: Hernán Bermúdez Requena.
Hasta hoy, no ha habido un solo acto de desagravio ni se ha dimensionado el daño que el presunto líder de la organización criminal “La Barredora” le ocasionó a Tabasco desde la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), un personaje nombrado y sostenido, precisamente, por Adán Augusto López Hernández.