Los híbridos
@UTufigno
Para los amantes de los supuestos encuentros con naves y seres extraterrestres, las palabras “abducción” e “híbrido” son indisolubles: una sigue a la otra.
La abducción es el “secuestro” que algunas personas refieren haber sufrido a manos (¿manos?) de alienígenas que invariablemente los someten a diversos estudios y finalmente los dejan “señalados” con un implante, usualmente en la cabeza o en el cuello. En el hipotético caso de que esto sea cierto, ¿qué caso tendría que una civilización más desarrollada que la nuestra nos estudiara con tanta minuciosidad?
Quienes afirman la veracidad de dichos encuentros, sostienen la teoría de que los extraterrestres buscan en la especie humana lo que ellos ya perdieron -o tienen muy deteriorado- y que les hace falta para sobrevivir o adaptarse a un nuevo medio. Es por ello que a los abducidos se les practican tres tipos de “intervenciones”: gonadales, genéticas y generacionales.
A los hombres se les extraería el semen y a las mujeres los óvulos, los cuales después de ser tratados genéticamente se les vuelven a implantar. Así, las mujeres quedarían embarazadas de un híbrido, es decir, un ser que tiene genes de la especie humana y alguna especie alienígena. Y para sus propósitos, es mejor hacerlo en descendientes de generaciones que ya han sido abducidas previamente.
Al momento de escribir estas líneas tengo noticia de que cerca de 50 personas han anunciado su interés de participar en la contienda presidencial del año próximo como candidatos independientes. El trámite siguiente que deben cubrir pinta complicado: cada uno debe reunir al menos 867 mil firmas que avalen su postulación, lo que significa que en conjunto deben obtener alrededor de 40 millones de firmas diferentes ya que los firmantes no pueden repetirse.
Parece fácil, pero no lo es. Por ejemplo, el PAN, el partido más antiguo formalmente, tiene un padrón de 483,481 militantes. En otras palabras, si Margarita Zavala buscara su registro definitivo como candidata independiente apoyándose en los afiliados al PAN, sólo juntaría el 56% de las firmas requeridas.
De las decenas de personas que han formalizado su intención de contender por la presidencia, unos pocos lograrán cubrir los requisitos. Y de esos pocos, muy pocos lograrán atraer al electorado, a pesar de que existe un innegable sentimiento ciudadano de rechazo a lo que han ofrecido los gobernantes en los últimos años. Personajes como Jaime Rodríguez, “el Bronco”, en quien algunos optimistas veían un modelo de candidato independiente, han demeritado el valor de una auténtica candidatura independiente.
Una vez que este 14 de octubre cerró el plazo para anunciar la intención de contender como independiente, ahora siguen 120 días para recabar las firmas, lo que significa que a finales de febrero sabremos quienes tendrán su nombre en la boleta electoral, aunque anticipamos que en los nombres descubriremos a viejos conocidos: muy probablemente aparecerán Margarita Zavala, Jaime Rodríguez, Armando Ríos Piter y quizá alguna sorpresa.
Y podrán decir misa –sobre todo la ex panista-, pero ninguno de los mencionados puede llamarse realmente “independiente” pues son conocidos sus vínculos generacionales con algún partido o personaje político. Jaime Rodríguez, por ejemplo, no ha negado su amistad con Carlos Salinas. Si buscan la candidatura independiente no es porque sean ajenos a su ideología genética, sino por una razón de conveniencia o por atender a otros intereses.
Por llamarlo con palabras comunes, el papel de los híbridos independientes va a ser el de pulverizar el voto opositor, lo que finalmente jugará a favor del actual grupo en el poder.
El caso de quien más suena al día de hoy como posible candidato del PRI no es muy diferente pues también se trata de un híbrido por cuyas venas han circulado la sangre azul y la tricolor. A José Antonio Meade parece haberle caído bien el terremoto del S-19, versión 2.0, ya que su rival más próximo en la contienda interna, Aurelio Nuño, se encuentra muy desgastado por los efectos del sismo en las escuelas.
Así como se dice que los alienígenas abducen terrícolas para crear híbridos que permitan su supervivencia, el viejo dinosaurio ha necesitado manipular a una especie azul para hibridarla con los genes del tricolor. No por nada el papá de Meade fue fundador del PAN y no por nada Meade ha servido a ambos gobiernos.