Los infiltrados
De todos lados surgen bloqueos y manifestaciones públicas de toda laya parapetados en las calles portando en el pecho el nombre de cualquier institución reclamando pagos quincenales, bonos, canastas, regalos, etc., por gente que infiltran partidos opositores esperando que con el hecho de pagarles se hagan de derechos laborales que a la llegada del nuevo gobierno se presenten “con sobre de pago en mano” reclamando acomodos en plazas y salarios.
Sin embargo, los ciudadanos que no viven de los beneficios públicos, pero que por naturaleza aprecian el sano raciocinio nacional y entienden que la burocracia que cándidamente reclama sueldos son pagados con las aportaciones de los impuestos de todos. Es decir, de nuestros impuestos.
¿De cuáles impuestos?, se preguntarán los mezquinos (o canallas) favorecidos. De los que recibe la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) por medio del Impuesto al Valor Agregado (IVA), Impuesto Sobre la Renta (ISR), Impuesto Sobre la Producción, el Consumo y las Transacciones (IPCT), entre otros pagos hacen los ciudadanos.
Está comprobado que en los bloqueos se suman muchísimos personajes que funcionarios públicos que no simpatizan con las autoridades que entrarán en funciones a partir de pasado mañana 31 de diciembre, pero que con calzador inventan y agregan a listas apócrifas los nombres de militantes y personeros que quieren dejar en la nómina.
Se tiene información que no todos los que marcharon eran médicos, que no todos los que arribaron a la Secretaria de Educación eran maestros, etc. Lo que si se sabe es que muchos de los que marcharon eran personeros y militantes que quieren dejar como mala hierva en las instituciones con el fin de evitar que el próximo gobierno contrate a gente que comulgue con el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, y Adán Augusto López Hernández.
Un medida que adelantan no solo para evitar contrataciones, sino para debilitar el trabajo de las instituciones como pasó en este gobierno en casi todas las dependencias. Ejemplo, es el Yumká, donde extrañamente empleados “siniestros” dejaron morir a cientos de animales; en la misma Secretaría de Salud, salieron a relucir problemas de toda naturaleza que costó mucho trabajo corregirlas.
En la misma Fiscalía General del Estado, donde por lo general desoían las instrucciones del fiscal general, y la mayor de las veces los programas no rindieron frutos.
Ejemplos hay muchos: esperemos que el gobernador Adán Augusto López Hernández, no lo convenzan de colocar en puestos intermedios a recomendaditos o a personajes que organizaron o participaron en los bloqueos.
¡Son veneno puro para la 4ta. Transformación que promueve el presidente Andrés Manuel López Obrador!...