En un texto del periodista mexicano Salvador García Soto en el diario El Universal, se señaló que la agencia antidrogas estadounidense envió un comunicado interno donde consideró que la iniciativa para modificar al Poder Judicial mexicano permitiría un mayor avance de los cárteles del narcotráfico.
La reforma que el presidente Andrés Manuel López Obrador adelantó en febrero de este año plantea que los jueces y magistrados del país, así como los ministros que integran la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), sean electos a través del voto popular.
De acuerdo con lo revelado por el periodista, la DEA considera que esta reforma provocaría que el crimen organizado promueva a sus abogados para acomodarlos en el entramado del Poder Judicial nacional.
“Se toma en cuenta su punto de vista, pero ellos deben actuar con prudencia porque México es un país independiente y, para decirlo coloquialmente, pero con todo respeto, ¿quiénes son ellos para decidir sobre asuntos que corresponden a los mexicanos? ¿Quién les autorizó a ellos a meter su cuchara en asuntos nuestros?”, expresó López Obrador.
¿Un desacuerdo que no acabará?
El posicionamiento de la DEA en torno a los asuntos internos de México se suma a la lista de desacuerdos que la agencia ha tenido con la actual Administración que encabeza el presidente López Obrador.
“La DEA en realidad nunca va a estar de acuerdo con la reforma que se hizo en enero de 2021 a la Ley de Seguridad Nacional, la cual limita su rango de actuación en territorio mexicano. Las desavenencias de la DEA y el Gobierno mexicano tienen esta procedencia”, considera Javier Gámez, doctor en Historia y maestro en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en entrevista con Sputnik.
En enero de 2021, entró en vigor una serie de medidas para aumentar las restricciones de los agentes extranjeros en el país. Se retiró, por ejemplo, cualquier tipo de inmunidad para los elementos de corporaciones extranjeras como la propia DEA.
Desde el comienzo de su Administración, López Obrador ha expresado su rechazo a la injerencia de EEUU en la política interna del país. Y aunque las relaciones binacionales han sido positivas, el Gobierno de López Obrador ha sugerido que la DEA tiene una campaña en su contra.
A principios de año, medios de comunicación publicaron información obtenida desde fuentes de la agencia antidrogas haciendo referencia a una investigación en torno a la campaña presidencial de López Obrador en 2006, la cual presuntamente recibió alrededor de dos millones de dólares del crimen organizado.
