Memoria Tabasqueña
La niñez en la historia de Tabasco
(Miembro de la Academia de Historia y Ciencias sociales de la UJAT)
Todos fuimos niños, todos tenemos en nuestra memoria recuerdos específicos de nuestra experiencia y de vivencias de nuestra niñez. Esa etapa de nuestra vida determina nuestra personalidad y carácter, nuestra identidad y nuestro desarrollo como seres sociales; aunque, mientras vamos creciendo y nos convertimos en adultos, tenemos muy poca conciencia, de cómo las experiencias adquiridas de niños, han determinado nuestra historia personal y colectiva.
Así, aunque en la niñez adquirimos rasgos distintivos que definen nuestra vida, muy pocas sociedades dejan registrado cómo los niños y las niñas vivencian su acontecer. Por eso, cuando estudiamos nuestro pasado, solo conocemos acerca de lo que hacían y experimentaban los niños, en función de su pertenencia a una familia, cómo hijos de determinado personaje femenino o masculino o por su participación en un evento público. Por lo común, esa es la historia de los niños que ocupan una posición privilegiada, como parte de las élites económicas y políticas de una sociedad. Mientras que la historia de la mayoría de niñas y niños, pertenecientes a las clases populares, solo aparece registrada, en la medida que se incorporen a los proyectos y quehaceres de las élites.
En el caso de la historia de Tabasco, desde las perspectivas y metodologías de la historia, aun no tenemos estudios históricos que nos expliquen y nos hagan comprender el papel, las experiencias y los modos de ser concretos de los niños y niñas, en las distintas etapas de la historia de nuestro estado. Incluso, en los estudios biográficos que se han realizado sobre Sánchez Mármol, Gregorio Méndez, Iduarte, Teresa Vera, Correa Zapata, Pellicer, Garrido, Santamaría, Eskildsen, Becerra, Madrazo y otros, no se ha analizado a profundidad su niñez y, solo tenemos características generales de esa etapa de su vida.
Por esa razón, les propongo a los historiadores iniciar proyectos de indagación que nos permitan conocer cuál ha sido la experiencia histórica de los niños y las niñas, en los hechos y procesos históricos que determinan el devenir de Tabasco. Con mi propuesta, les hago llegar una serie de datos acerca de las fuentes en las que pueden encontrar información sobre experiencias y vivencias en los que aparecen los niños; al igual, señalaré fuentes en las que encontramos datos o referencias sobre ellos.
Una fuente inicial, que todo historiador debe consultar, para tener datos acerca de los sujetos, son los archivos del registro civil, en los que vamos a encontrar información sobre todos los niños y niñas registrados y sus padres, desde la época de la Reforma hasta nuestros días. De la colonia y hasta el siglo XIX, en los archivos parroquiales vamos a encontrar las “Actas de Fe de Bautizo”. En los archivos de las instituciones educativas, vamos a encontrar los expedientes y datos diversos sobre los niños que fueron parte del sistema educativo de Tabasco; a nivel local, dos archivos tienen información valiosa, que incluye datos generales y fotografías, son el archivo de la SEP y el archivo de la UJAT.
La información más antigua que he consultado y en la que me he encontrado información de niños, son las actas notariales de la época de la colonia, que pueden ser consultadas en el Archivo General de Tabasco. También, en los periódicos oficiales del siglo XIX, se encuentran datos sobre los niños nacidos, muertos o de su participación en algún evento cívico. En esa fuente encontré el poema “A la ciencia”, que Dolores Correa Zapata leyó cuando era niña.
De la época del Porfiriato hay fuentes diversas: el ya citado Periódico Oficial, informes administrativos de salud, justicia y educación, que hacen referencia a la niñez; de esa etapa destacan las reseñas municipales de 1906, elaboradas sobre la celebración del Centenario del Natalicio de Juárez, en las que aparecen los nombres de niñas y niños que participaron. A partir de esa etapa histórica las fuentes se diversifican y, las fotografías aparecen como evidencias significativas.
De la época de la historia de Tabasco en la que más he encontrado información sobre la niñez, es el Garridismo. De esa época hay no solo expedientes educativos, informes oficiales y los datos de las distintas dependencias; además, hay información heterogénea publicada en gacetas, periódicos estudiantiles y revistas. Así, del Garridismo hasta el presente, las fuentes abundan y nos pueden ayudar a realizar investigaciones no solo históricas; también, muchas investigaciones de carácter interdisciplinario, en las que integremos aportaciones de la antropología, la sociología, la psicología y la pedagogía.
Así, cada 30 de abril, que felicitamos y festejamos a los niños en Tabasco; no está demás que, los historiadores insistamos en la necesidad de escribir la historia de los niños y niñas, para que nuestra memoria y nuestra conciencia histórica sea más integral.