MEMORIA TABASQUEÑA
La literatura feminista durante el garridismo
El quehacer literario ha formado parte de la sociedad tabasqueña, esto podemos saberlo gracias a las fuentes históricas de diferentes épocas, en las que se puede leer en ensayos, poemas, discursos de estudiantes, maestros e intelectuales. Durante el proceso del Garridismo, este quehacer se amplió hacia otros sectores; así, las mujeres, los obreros, los estudiantes de todas las edades, entre otros, pudieron participar activamente y expresaron su creatividad, imaginación, intereses y su forma particular de experimentar y comprender su contexto histórico.
Durante el Garridismo, 1924-1935, se produjo una literatura que respondía a las problemáticas sociales y políticas de obreros, se expresaban problemáticas sobre la educación, se discutía el papel de la mujer en la sociedad y el trabajo, las relaciones sociales y la cultura, etc. Esto fue producto del proyecto comunitario que impulsó el Garridismo en los diferentes sectores sociales organizados; sus distintas manifestaciones se expresaron en: la educación racionalista, las asambleas culturales, las ferias agrícolas, las ferias del trabajo, de las cooperativas; o a través de la acción de las mujeres del Partido Feminista Revolucionario de Tabasco, del movimiento de los Camisas Rojas, etc., aunque cabe aclarar al mismo tiempo de que se racionalizaba en la literatura los temas sociales, también se hacía referencia: al paisaje natural, al amor, la familia y las relaciones sexuales.
Específicamente, las asambleas culturales, las ferias, los bailes y los desfiles fueron una actividad permanente, que aglutinaba a varios sectores de la sociedad; entorno a esas actividades se produjo una literatura que abordaba la educación, el anticlericalismo, el fomento del trabajo a través de la producción cultural, el quehacer comunitario y recreativo y, también se sintetizaron los ideales del socialismo y del cooperativismo. Era común que en éstos eventos profesores, niños y jóvenes recitaran poesía (de autores como: Gutiérrez Nájera, Amado Nervo o José Enrique Rodó), monólogos, cuentos, alegorías, recordaran fechas históricas, se hicieron bailables regionales o se interpretaran piezas musicales con orquestas.
Dentro de ese contexto, donde se socializaba el proyecto cultural del Estado, las mujeres de los diferentes sectores: estudiantes, maestras, trabajadoras, etc., vieron en la literatura un espacio de discusión y reflexión sobre su propia realidad social, sus intereses y gustos, que se articulaban con el feminismo de la época. Por ello, en este artículo, les comparto varios ejemplos de esta producción literaria de las feministas que reivindicaron la lucha en favor de la mujer, de la educación y de la emancipación femenina tabasqueña. Con la intención de revalorar sus palabras, y comprender cómo en el pasado se construyó todo un discurso sobre la emancipación de las tabasqueñas.
Estos son algunos de las obras: Feminismo es acción de Carmelinda Pacheco de Haedo; “El feminismo y el catolicismo” de María Luisa Chacón; “Feminismo” de Graciela Marín; “Himno” de Julieta A. Ramírez y el “Himno Feminista Tabasqueño” de Elena Haydee M.
“Feminismo” de Graciela Marín.
“Entonemos un himno glorioso
a la noble mujer redimida,
canto lleno de bélicas notas
en la lid por su emancipación
Levantemos audaces un canto
bajo el fúlgido fuego del sol
para hacer que el ideal feminista
vibre cual bélica voz”
“Derribaremos las sombras odiosas,
Escalemos la cumbre ideal,
Que la patria no quiere ya esclava
Bajo el rojo pendón liberal.”
“HIMNO”. Julieta A. Ramírez
Campesina trabaja afanosa,
que la tierra será tu sostén;
siembra frutos sabrosos y dulces,
que más tarde sus jugos te den.
En la Escuela estudia constante,
rasga airosa ese negro capúz
de ignorancia, veras al instante
inundada tu vida de luz.
No desmayes ¡Confía! Con empeño,
rompe vanos prejuicios de ayer;
y convierte en realismo tu sueño,
¡Sé valiente en la lucha, mujer!