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La Verdad del Sureste

Memoria Tabasqueña

Los tabasqueños que traicionaron las constituciones de 1857


Memoria Tabasqueña

Entre 1857 y 1858 los conservadores redefinieron su proyecto político, sin Santa Anna, derrotados y desplazados del poder por los liberales y el Plan de Ayutla, en el contexto de la promulgación y aplicación de la Constitución de 1857, se reorganizaron y asumieron nuevas posiciones para enfrentar las reformas liberales, republicanas y federalistas. Así, bajo el lema de “religión y fueros” amenazaron con excomulgar a la población para que no aceptaran la Constitución y para que no reconocieran los gobiernos emanados de ellas.
En ese proceso, los tabasqueños vivieron su propia historia, esos dos años fueron coyunturales en la redefinición del proyecto de los liberales y de los conservadores locales. Fueron parte de una dinámica histórica, que definió las bases de la identidad política de los actores políticos de Tabasco, bajo las posiciones del conservadurismo o del liberalismo, que definen su perfil histórico, que nos llega hasta nuestros días.
En ese contexto, los políticos, los funcionarios y administradores locales, los miembros de las fuerzas armadas, los integrantes de los grupos agrarios, de comerciantes e intelectuales, realizaron acciones, publicaron desplegados y manifiestos y, firmaron actas para señalar explícitamente cual era su posición política. Como parte de esta tendencia, primero se adhirieron al Plan de Ayutla, apoyaron las reformas liberales y juraron las constituciones federal y local de 1857; después, a partir de los últimos días de diciembre del 57, empezaron a renegar y a renunciar al juramento de cumplir y hacer cumplir las constitución federal aprobada el 5 de febrero y la constitución local aprobada el 15 de septiembre de ese mismo año, para adherirse al Plan de Tacubaya, con el que Félix Zuluaga, inició un Golpe de Estado contra el gobierno liberal y constitucional encabezado por Ignacio Comonfort.
En Tabasco, el apoyo de muchos tabasqueños al Plan de Tacubaya, las actas y proclamas firmadas, de apego a un Golpe de Estado conservador y católico nos permite identificar, en cada municipio, poblado o villa, a los sectores sociales y a los operadores del conservadurismo, que renegaron y traicionaron la Constitución de 1857. Son los tabasqueños, que decidieron luchar contra la república federalista y liberal, en los inicios de la Guerra de Reforma. Y que también decidieron traicionar a México y a Juárez, al apoyar (a partir de 1862) la intervención francesa sobre el país.
El 24 de junio de 1857, el mero día de San Juan, Victorio Victorino Dueñas ocupó la gobernatura de Tabasco, se asumió como liberal y se pronunció a favor de hacer cumplir la constitución federal. Desde los inicios de su gobierno, Dueñas estableció relaciones con los distintos grupos políticos para consolidar una administración progresista.
Cuestión que no se logró, pues apenas se publicó el Plan de Tacubaya, el 17 de diciembre de 1857, los conservadores tabasqueños se reagruparon y se empezaron a manifestar contra Dueñas.
Con ello, se reinició la lucha entre conservadores y liberales en el ámbito local. Durante la mayor parte de 1858, los conservadores tomaron el poder y el control político y administrativo de Tabasco; el designado por Zuloaga para gobernar Tabasco: Francisco Velázquez hizo prisionero a Dueñas y lo desconoció como gobernador e, inmediatamente, en las distintas instituciones y poderes del estado y de los diferentes pueblos, se colocaron a los operadores políticos del conservadurismo, que actuaron con decisión, para lograr que la población tabasqueña declarara y refrendara su apoyo al Plan de Tacubaya, a los católicos y a los conservadores, a la vez que, impugnaran la Constitución del 57.
Los nombres de esos tabasqueños quedaron registrados en diversos documentos de archivos; con base en ellos, a continuación, se ofrece una breve relación de los principales conservadores que renegaron de la Constitución de 1857 y, que administraron a Tabasco a partir del Golpe de Estado de Zuloaga y las disposiciones del Plan de Tacubaya. Aunque existen las listas de todos los municipios, por falta de espacio, solo señalamos los nombres de los conservadores de algunas localidades.
No olvidó mencionar, que el propio Dueñas y miembros del poder legislativo y judicial, en un inicio apoyaron el Plan de Tacubaya; aunque después se retractaron y lucharon contra él. Así, con convicción plena de conservador, cabe señalar al comandante general Francisco Velázquez, quien, por órdenes de Zuloaga detuvo a Dueñas y asumió el poder ejecutivo; Después, Velázquez fue sustituido por Simón Sarlat García, que permaneció en el poder hasta que en noviembre del mismo 1858, los liberales recuperan la plaza de San Juan Bautista. Tanto a Velázquez como a Sarlat, los acompañaron en el poder lo siguientes conservadores: Estevan Foucher, Francisco Ortoll, José María Castañares, Antonio Soler, Miguel D. de Estrada, Manuel Pérez Fuentes, Eduardo Moncada, P. M. Sales, Hilario Helguera, José María García, etc.
Del Tribunal Superior de Justicia destacaron: el Lic. Quintín Saury, José Marcelino Burelo, Lic. Joaquín C. Delgado, escribano J. María Morales, José Nabor Hernández, Pedro Paz, Gregorio Vargas, Manuel J. Mendoza, etc.
En San Juan Bautista: el jefe político, Francisco Ortoll, Diego A. Acevedo; el cura y vicario José María Sastré; Pedro A. Paillet; José Cherisola y Calixto Diaz (todos activos católicos). Juan Sánchez Roca, Manuel Granados, Antonio Hernández, J. Norverto Ventura, Felipe González, Calixto Díaz, etc.
De Cunduacán operaron para los conservadores: Antonio Castañares, Vicente Martínez de Escobar, Rafael Quevedo, Casimiro Ruiz de la Peña, Juan Escalante, Manuel A. Salazar, José María Burelo, José María González, Lorenzo Ancona, Erasmo Presenta, etc.,
En Tacotalpa sobresalieron: Mauricio Santa María, Hipólito Zentella, Ramón Pintado, Juan Dionisio Zurita, Juan José Romero, José J. Vidal, Rafael M. Flores, Alvino Antonio Piñeiro, Bartolomé Padrón, Rafael Flores, Miguel García, Juan Z. Borrego, Lic. Límbano Correa etc.,
De Teapa: Manuel González, Anselmo Padrón, Manuel G. Alfaro, Desiderio G. Rosado, Máximo Carrera, Ramón Pedrero Georgana, José Cipriano Serra, José Paulino Méndez, Cipriano Roca, Silverio R. Garrido, José Ricalde, Bernardo del Águila, etc.
Jalapa se pronunciaron como conservadores: Prudencio Ocaña, Salvador Oropeza, Vicente Santos, Andrés Herrera, Dionisio Oropeza, Pedro Sala Padrón, Vicente Pintado, Alejo de Ponce, Domingo Rodríguez, Manuel J. Gordillo, Julián Romero, etc.
En Huimanguillo: Francisco Urgell, Wenceslao Briceño, Julián Rueda, Fermín Ordoñez, Manuel Pardo, José María Calles, José Víctor Cupido, Marcelino González, Ángel Pardo, Luis Ramírez, Martín Rueda, Bernabé Aguilar, Tomás Nieto, etc.
De Comalcalco se manifestaron: Julián Gil y Santos, José Víctor González, Juan N. Cortes, Pedro Córdova, Manuel Graniel, Rafael Abalos, José Manuel Pérez, Bernabé Fuentes, Pablo Chapus, Waldo González, Cástulo Abalos Vera, etc.
De Macuspana: José María López de Llergo, J, Jesús Rovirosa, Felipe Andrade, Ruperto Pérez, Manuel Estrada, Anacleto Canabal, Clemente Zenteno, Manuel Antonio Becerra, Domingo Mandujano, etc.
De Tepetitán: Juan Pablo Hernández, Eduardo Alamilla, Bernandino Fuentes, J. Encarnación Flores, Miguel Lara, Tomás Martínez, Lucas Álvarez, Jaime S. Vadillo, Federico Paz, José Sabas López, etc.
Y en San Antonio de Padua, Nacajuca: Manuel Antonio D., Matías Ibancovich, José María Ruiz, José M. Fuentes, Juan de Dios Gómez, Pedro Ramírez, Pedro Ferrer, José María Subiaur, José Rosario Pérez, Francisco Magdónel, Juan Gómez y Ruiz, Claudio Rodríguez, José Fermín Tur, Manuel Ruiz y Rizo, Marcos Rangel, Antonio Esperón, José María Ramón, Baltazar Hernández, José Feliciano Olán, etc.
Todos esos conservadores lucharon contra las fuerzas liberales comandadas y dirigidas ideológicamente por: Lino Merino, Santiago Cruces, Victorio V. Dueñas, Felipe J. Serra, León Alejo Torre, Lorenzo Prats, Francisco Olave, Pedro Méndez, etc., que lograron recuperar la plaza de San Juan Bautista con el apoyo de las fuerzas Chiapanecas de Ángel Albino Corzo, el 7 de noviembre de 1858.
Los nombres de los conservadores, fueron tomados textualmente de las actas y listas que ellos mismos publicaron; muchos otros más, los acompañaron en su desconocimiento, renuncia e impugnación a las constituciones federal y local de 1857.
Los conservadores tabasqueños de aquella época, decidieron asumir un proyecto social contrario al liberalismo y, en el contexto de los hechos de esa época, sentaron las bases de lo que ha sido, en la historia de Tabasco, su cultura e identidad política, que ha evolucionado y mantenido hasta nuestros días. Por ello, es importante conocer su historia y origen.









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