“Se hizo ese rescate apoyando al pueblo. (…) Vamos muy bien en Pemex y muy bien en cuanto a la economía nacional, lo más importante”.
El mandatario explicó que Pemex fue rescatada durante su administración, contrario a las cosas malas que mencionan sus opositores.
Obrador recordó que en el periodo neoliberal se propusieron desparecerse a Pemex y a la CFE con la llamada reforma energética que fue un engaño pues de los 110 contratos para la explotación petrolera que se otorgaron sólo operan tres.
El presidente recordó que la política privatizadora del periodo neoliberal beneficiaba a empresas privadas, sobre todo extranjeras, al punto de entregarles bloques y campos en tierra y mar.
“Si esa política hubiese continuado estaríamos en quiebra, estaríamos comprando petróleo porque esta gente es antipatriota, no le interesa el país, no le interesa el bien público, le interesan los negocios, el dinero”, agregó.
“Como ya no pueden hacer los negocios jugosos como lo hacían anteriormente, ya no pueden robar, los tenemos de opositores y hablando constantemente de que Pemex está en su peor momento y lo mismo la CFE y eso es rotundamente falso”
Obrador agradeció a las y los trabajadores de Pemex que han acompañado el rescate de la empresa nacional.
“Hechos, no palabras… El precio de las gasolinas no aumentó como en otros sexenios y que se tienen 7 mil 600 millones de reservas petroleras”
Gracias a la inversión en las seis refinerías se prevé que a finales de año se logrará llegar a un millón 93 mil barriles.
Obrador aseguró que Pemex está en su mejor momento porque en su administración se hizo la hazaña de rescatar a la empresa productiva del Estado mexicano.
El presidente informó que gracias a las políticas que se han desarrollado, el país dejará de importar gasolinas en 5 meses, aproximadamente.
Destacó que gracias a su política energética para ya no vender materia prima y comprar gasolinas, ahora México consume el 75 por ciento de los combustibles que produce y sólo compra al extranjero el 25 por ciento.
COSTOS DE
ENERGÉTICOS
En cinco años y medio, el Gobierno de México revirtió los intentos de privatización y desaparición de Pemex, así como la tendencia al alza de los costos de los energéticos, que propiciaron los sexenios de Felipe Calderón (2006-2012) y de Enrique Peña Nieto (2012-2018).
El director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza, ante Obrador presentó un informe de avances en el que resaltó el crecimiento de la producción de hidrocarburos durante esta administración.
A partir de la compra de la refinería de Texas, Deer Park, y la rehabilitación del Sistema Nacional de Refinación (SNR), conformado por los complejos de Cadereyta, Nuevo León; Ciudad Madero, Tamaulipas; Minatitlán, Veracruz; Salamanca, Guanajuato; Tula, Hidalgo, y Salina Cruz, Oaxaca.
OLMECA EN
PARAÍSO
En 2024, la producción de petróleo se incrementa a un millón 852 mil barriles diarios, en contraste con el millón 642 mil barriles diarios que se contabilizaban en enero de 2019, al inicio de la administración.
De este modo cambió la tendencia en declive que llevaba 15 años consecutivos desde 2004. Si ese panorama hubiera seguido, dijo el titular de Pemex, la empresa sólo produciría 317 mil barriles.
El procesamiento de crudo creció en la actual administración.
En el primer semestre de 2024 se produjeron un millón 202 mil barriles al día, equivalente a 135 por ciento más que en diciembre de 2018, cuando se registraban 511 mil barriles diarios debido a la falta de inversión en el sexenio anterior.
El titular de Pemex aseguró que estos resultados se potenciarán en lo que resta del año tras la operación plena de la nueva refinería Olmeca, en Paraíso, Tabasco, que tendrá capacidad de procesar 340 mil barriles diarios.
Pemex incrementa su patrimonio con la construcción de dos plantas coquizadoras en las refinerías de Tula, Hidalgo, y Salina Cruz, Oaxaca, que convertirán el combustóleo en gasolinas y diésel, lo que se traduce en mayor rentabilidad y menor contaminación.
La recuperación de Pemex permite una sólida recuperación en las ventas de los productos de la dependencia dentro del mercado interno luego de que la llamada reforma energética estableciera una regulación asimétrica en contra de la empresa pública.
Al mismo tiempo, ejecuta de manera responsable la extracción de aceite y gas, necesarios para la autosuficiencia en materia de combustibles.
