EN MEXICO DE LA DIVISION DE PODERES AL ABSOLUTISMO
DESPUES DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA SOLAMENTE DIOS.
- NO HAY MAS QUE UN PASO
- URGE REPASAR LA ETICA KANTIANA
Nadie puede auto nombrarse protector de la constitución abusando de ella y erigiéndose en muralla arrogante de privilegios económicos y políticos como pretenden los jueces, magistrados y ministros del poder judicial federal (ahora hasta integrantes del congreso de la unión y del INE) olvidando todos ellos la historia y naturaleza del sistema de gobierno adoptado por nuestro país.
No es un secreto, aunque tuvo que transcurrir mucho tiempo para que los mexicanos nos enteráramos que los ministros de la suprema corte de justicia de la nación devengan sueldos, prestaciones y servicios que resultan ofensivos a las normas morales que deben regir la conducta de los funcionarios públicos, y que vulneran el imperativo categórico que es el eje central, esencial y rector de la ética Kantiana que establece que la moral del ser humano debe nacer de la razón para que se convierta en obligado cumplimiento, que el hombre debe actuar de tal manera que su conducta se convierta en norma universal obligatoria.
Si el hombre, si el funcionario público, (senadores, diputados o funcionarios del INE) si los ministros de la corte cobran por cumplir con su deber, tal conducta no es moral porque están sirviendo exclusivamente a sus intereses y no a los intereses y propósitos del estado que es lograr el bienestar de la comunidad.
Después de la Suprema Corte de Justicia solamente Dios, dicen y comentan quienes han visto violados sus derechos en la tremenda corte, porque sus decisiones han torcido la ley, porque no existen en el poder judicial almas buenas sino almas corruptas que mediante actos ilegales abusan de su poder para beneficiarse .
No se justifica decir que al disminuirse los sueldos a ministros , jueces y magistrados, prestaciones, privilegios o como quieran llamarles se abren las puertas a la corrupción, tal afirmación es falsa y de mala fe y tiene ruidos de chantaje amenazador “ si me reduces mis sueldos me corrompo “, es el ultimátum con que amagan los señores del poder judicial, sería más digno para quienes hoy piden respeto , independencia, armonía, concordia y articulación, que respetándose a sí mismos que renuncien al cargo que el ejecutivo les regaló y busquen otra parte en donde les paguen lo que piden para no pudrirse, para para no echarse a perder y agusanarse en la corrupción.
Nuestra carta magna es clara cuando establece el límite de salarios los cuales deben medirse en relación al sueldo que gana el presidente de la república , como también es visible sus textos al ordenar que los sueldos de los ministros no podrán disminuirse, esto es en el entendido que estas percepciones o sueldos de los ministros, como la de todos los funcionarios públicos, sin excepción, deberán ( obligatorio, no potestativo ) ceñirse al límite fijado por la propia constitución que nadie ( funcionario público ) ganará más que el presidente de la república.
Interpretarlo de otra manera es inmoral, es contrario a las buenas costumbres, a los principios religiosos y desde luego a los principios ideológicos que sustentan a la responsabilidad que exige el ejercicio del cargo y compromiso de jueces, magistrados o ministros de la corte.
El mismo escenario ocurre con senadores y diputados inconformes que deberán informar a sus representados que es más rentable vivir en la corrupción porque el nuevo gobierno les ha quitado privilegios y moches.
No se pueden violar derechos humanos de quienes sea han deshumanizado y únicamente aparentan serlo.
Recurren a implorar el apoyo de la división de poderes, de la independencia, de la autonomía y de la soberanía cuando les conviene proteger sus intereses, los de sus familiares, de sus amigos o de sus padrinos políticos, pero cuando se trata de ajustarse a la realidad de la pobreza en que viven los mexicanos no les importa y recurren al discurso de ser un poder independiente.
En un principio la división de poderes fue aceptada en Europa como sistema de gobierno, nace y se crea en oposición al absolutismo; pero los dos sistemas se alejan del pueblo. La división de poderes en México se ha convertido en instrumento y vía para burlar la democracia, para disfrazar un absolutismo que como sistema se ejerce a través de un solo hombre director de la “ orquesta de la corrupción”,
Esa es la razón por la que actualmente los ministros de la corte suprema convertidos en oposición se resisten al cambio, se rebelan, se oponen, se niegan y luchan contra el ejecutivo y legislativo para conservar sus privilegios y responder a sus convicciones partidistas sobre el interés general.