Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

Morena: curar las heridas

El reto de Adán y Doña Diana, jalar pa´delante


La ex aspirante al Senado por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) Diana Calzada Sánchez, podría detenerse a revisar si su insistencia en impugnar la candidatura de Mónica Fernández Balboa le traerá dividendos personales, fortalecerá a su partido o la coloca en una posición sin retorno. Todo indica que no habrá marcha atrás y Mónica llegará a la Cámara Alta por estar primera en la fórmula; Javier May se ganará la segunda posición. Diana Calzada es una buena persona, una luchadora social con profundas raíces ciudadanas pero que desconoce un tanto de política y de partidos. No está suficientemente fogueada, pero ello no significa que desaproveche nuevas oportunidades si se esforzara en cambiar su objetivo de lucha interna y comenzara a trabajar la posibilidad de enfrentar nuevos retos políticos-partidistas sobre la base que la candidatura al Senado ya está dada. Y lejos de acariciar el sentimiento de una tozuda revancha (o justicia, si se quiere), podría aportar beneficios en materia de organización y liderazgo femenino en Morena. Tampoco el mismo candidato a la gubernatura Adán Augusto López Hernández, puede desaprovechar liderazgos que ofrece Diana. No es posible que no la escuche, menos que no se envíen señales para iniciar acuerdos y comenzar a trabajar juntos. Yo la neta no la desaprovecharía. Por el bien de ese partido político y la cordialidad a la que convoca Adán en sus discursos de campaña es necesario que establezca nuevos canales internos de comunicación. Sin unidad el triunfo se dificulta. Opino que el carácter ayuda mucho y Diana lo tiene. Sirve sobre todo en momentos de tensión y peligro; pero si en materia política no lo acompañamos con reflexión, autoevaluación y acuerdos, por más inteligentes no más no avanzamos.   PACTOS Y NUEVOS RETOS En Morena hay una gran posibilidad de ganar la gubernatura, aunque es obvio que hay que mantener la unidad interna, abandonar la hamaca y los cafés enclimados de la ciudad, e incluso las diatribas y los chismes destructivos para asegurar la victoria. Solo así se gana una elección competidísima, rodeada de riesgos y peligros creados por los beneficios que conlleva el poder político en este país. Adán Augusto y Diana Calzada, pueden pactar inclusión en la renovación de la dirigencia estatal del partido próximamente a renovarse, o en alguna actividad en el equipo de campaña, y más adelante un cargo público si ganaran la elección. El reto es trabajarlo con el compromiso de contribuir a la campaña y mejorar la imagen de ese partido. Aunque no les guste. En el Partido de la Revolución Democrática (PRD), y en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) han superado sus diferencias internas asumiendo calladamente la consigna: el que se queda, se suma; el que esté en desacuerdo, se va… Ciertamente muchos se han marchado a otros partidos, otros se han quedado a trabajar. Es el reto de Adán y Doña Diana.  PREGUNTA: ¿Es Ricardo Anaya un peligro para los mexicanos?
¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más