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La Verdad del Sureste

Movimientos ilegales


 

@UTufigno

A lo largo de su historia moderna se ha afirmado que el ajedrez en un “juego de caballeros”. Premisa que sigue siendo válida si no nos adentramos en el debate sobre si dicha aseveración es excluyente de la igualdad de género. Pero entendámosla en su contexto y por su intención última: el ajedrez es un juego limpio en el que los rivales se respetan y reconocen sus mutuas habilidades. Por eso es digno que un jugador que se sabe perdido abandone la contienda.

Sin embargo, bajo ciertas modalidades -particularmente en el “ajedrez rápido”- algunas reglas cambian e incluso se llegan a presentar situaciones en las que los jugadores continúan la partida a pesar de que se haya presentado algún movimiento ilegal. En esta modalidad también ocurre que el jugador que se encuentra en clara desventaja continúe la partida para pretender ganar por tiempo. Aquí ya no existe la tradicional caballerosidad.

A una semana de que se celebran elecciones en cuatro estados –o entidades federativas, como señala la reforma constitucional de 2016-, la incertidumbre sobre los resultados permea en el ambiente, salvo en el caso de Nayarit, en donde parece que surgirá una nueva dinastía: la de los Echevarría.

Antonio Echevarría padre ya había sido gobernador de Nayarit bajo la misma fórmula: una coalición de partidos que enfrentó al PRI. Hoy, el primer gobernador de dicha dinastía observa desde la comodidad de su sillón de empresario cómo su hijo va en camino de repetir el apellido en la casa de gobierno de Tepic.

En Coahuila, los contendientes frasean sus discursos sobre un eje común: combatir la impunidad y la corrupción. Todos incluyen el apellido Moreira en sus intervenciones. Todos excepto dos: el candidato del PRI y la candidata del PRD. Como para que quede claro que no obstante que le fue retirada su calidad de militante del tricolor –cualquier cosa que signifique-, Humberto Moreira tiene mucho que decir.

Siendo mal pensado puedo suponer que la pérdida de militancia de Moreira y su búsqueda de fuero vía un partido local no es más que una maniobra convenida entre él y la cúpula tricolor que implica, por un lado, la protección para el ex gobernador y ex presidente del PRI, y por otro lado, que las acusaciones de corrupción no recaigan en contra del propio partido tricolor.

Porque a los ojos de todos los que quieran ver, los desvíos de recursos realizados por Humberto Moreira no dejan duda alguna sobre la ilegalidad con que se condujo durante su administración. Aunque algún extraño manto protector lo preserva en la impunidad. Quizá el mismo manto que no cuestiona el derroche exhibido en la boda de la hija del líder del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps.

Si no se enteró, amigo lector, le platico brevemente: hace pocos días se casó la hija del senador y honesto líder petrolero Romero Deschamps. A la boda en cuestión –así se dice en las notas de sociales- acudieron personalidades del ámbito político de prácticamente todos los partidos, como para que se vea que lo que el dinero une, no lo separe la política.

A la vista de los destacados invitados, la novia portaba una pulsera “semanario” constante –como debe ser- de siete piezas, una de las cuales era de oro blanco engalanado con 216 diamantes. La joya, de una prestigiada marca francesa, tiene un costo cercano a los dos millones de pesos. Es un pequeño lujo, pero poco para compensar los servicios prestados por ese gran mexicano.

Regresemos a la realidad electoral. Además de Coahuila y Nayarit, hay dos elecciones que están muy conectadas entre sí, aunque geográficamente parezcan distantes: Veracruz y el estado de México.

Con miras a las elecciones de 2018, la elección del estado de México parece destinada a presagiar el desarrollo de la contienda presidencial, en el más amplio sentido. Dígame usted si no: a los ojos de todos, el candidato tricolor ofrece tarjetas a las que les caerá dinero siempre y cuando gane. ¿No es una abierta y descarada compra del voto? ¿Y la autoridad electoral?

Por otra parte, Miguel Ángel Yunes ha buscado sacar provecho de la coincidencia de ambos procesos electorales: intercambia videos a cambio de impunidad. Movimientos ilegales a la vista de todos los que quieran ver.  

      

 

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