UN EPISODIO VERGONZOSO ES EL VIVIDO por el diario El Universal que publicó una “entrevista” inventada para atacar a Andrés Manuel López Obrador y a la izquierda mexicana. Supuestamente hecha hace unos 25 años a Carlos Monsiváis, aunque se publica “completa” cuando el intelectual está muerto. Plagada de falsedades -como que el escritor tuvo en su casa a AMLO cuando “huyó” de Tabasco y que Monsi era contrario a la izquierda mexicana -, los dueños de El Universal tuvieron que publicar disculpas por el “error” de difundir algo sin un mínimo control de calidad periodística. El autor de “la entrevista” un tal Edmundo (Inmundo) Cázares no sólo quedó en ridículo, sino exhibió a El Universal, a Héctor de Mauleón, a Ciro Gómez Leyva, y a varios proderechistas y políticos frustrados. Fue un fuego de artificio para que no se siga hablando de Ricardo Salinas Pliego como “La perrita de Trump”. Pero eso ya quedó para la historia.
EN POLÍTICA, LOS DISCURSOS generan expectativas, pero los resultados construyen credibilidad. Por ello, el informe presentado por el Gabinete de Seguridad de Tabasco sobre las acciones realizadas del 22 al 25 de junio merece una lectura más allá de las cifras. La detención de 26 personas durante operativos desplegados por la Fuerza Interinstitucional de Reacción Táctica (FIRT) Olmeca en municipios estratégicos como Centro, Cárdenas, Comalcalco, Cunduacán, Huimanguillo y Jalpa de Méndez refleja una estrategia que busca enviar un mensaje claro: el Estado recupera espacios y demuestra capacidad de respuesta frente a la delincuencia.
NO ES CASUAL QUE LOS OPERATIVOS se concentren en zonas que durante los últimos años han enfrentado episodios de violencia, robo de vehículos, extorsión y actividades vinculadas a grupos delictivos. La apuesta del gobierno es evidente: convertir la coordinación entre fuerzas federales, estatales y municipales en un activo político y social. Sin embargo, la verdadera evaluación no estará en el número de detenidos ni en los comunicados oficiales. La ciudadanía medirá el éxito cuando perciba una disminución real de los delitos en sus colonias, carreteras y comunidades. Porque la seguridad no se gana en las conferencias de prensa, sino en las calles. Pero también hay luchar contra los generadores mediáticos de violencia, los que viven del morbo.
APENAS RECIBIÓ SU ACTA DE nacimiento y ya anda repartiendo patadas. El nuevo partido Somos México -que deberá cambiar de nombre por orden del INE-, surgido de las filas de la llamada "marea rosa", todavía no coloca un solo alcalde, diputado o gobernador en el mapa político nacional, pero ya presume que viene a desplazar a fuerzas políticas que cuentan con estructura, territorio y presencia electoral consolidada. La política suele ser una carrera de resistencia, no de declaraciones. Sin embargo, algunos de sus dirigentes parecen más interesados en repartir certificados de defunción a otros partidos que en construir una identidad propia. Pero imagiune usted que en Tabasco los representa Jesús Alí (Babá).
MÁS CURIOSO AÚN RESULTA QUE, MIENTRAS hablan de pluralidad y democracia, no muestran mucho entusiasmo por tender puentes de comunicación con los gobiernos en turno, una práctica elemental para cualquier fuerza que aspire a influir en la vida pública y no solamente a protagonizar conferencias de prensa. El Consejo General del INE les abrió la puerta de la competencia electoral. Ahora viene la parte difícil: demostrar que pueden convertirse en una opción política viable. Porque una cosa es llenar plazas de color rosa y otra muy distinta construir una organización capaz de sobrevivir cuando se apagan los reflectores. Quizá le pongan al nuevo partido “Somos Recicladores”.
LA RENUNCIA DE COSME ZURITA a las filas de Movimiento Ciudadano pudo pasar desapercibida pero le dieron cancha para hacer ruido. Cosme va de un partido a otro, de una liana a otra. Pero más que un simple trámite partidista, su salida vino acompañada de un mensaje con destinatarios claros: el exmilitante naranja (ex priista, ex perredista, ex morenista) expresó su rechazo a la incorporación de personajes provenientes de otras fuerzas políticas, a quienes bautizó como "filibusteros", una palabra que en política suele traducirse como oportunismo, abordaje y conquista de espacios ajenos.
EL SEÑALAMIENTO ABRE UNA VIEJA DISCUSIÓN en los partidos: ¿hasta dónde sumar cuadros fortalece un proyecto y en qué momento termina por diluir su identidad? Hay una clara respuesta. El MC, un movimiento que alguna vez presumió ser una alternativa distinta hoy abre la puerta a perfiles que antes combatía, una práctica común en la política mexicana, pero que suele incomodar a quienes han construido trayectoria desde adentro. Todo indica que es el primer síntoma de un malestar más profundo en un partido hecho de retazos de politiqueros.
DESDE EL TAPANCO
LA AFIRMACIÓN DE LA PRESIDENTA Claudia Sheinbaum sobre la continuidad de las investigaciones a cargo de la Fiscalía General de la República en torno a la posible violación de la Ley de Seguridad Nacional en Chihuahua —derivada de la participación ilegal de agentes estadounidenses en territorio mexicano— abre un expediente que, más allá del plano jurídico, inevitablemente se lee en clave política. Porque en estos temas no solo se investiga lo ocurrido, sino también lo que significa. La sola mención de presencia operativa extranjera en territorio nacional toca fibras sensibles de soberanía, coordinación bilateral y, sobre todo, de los límites de la colaboración en materia de seguridad. Y ahí es donde el discurso institucional suele caminar sobre una delgada línea: entre la cooperación necesaria y la vigilancia estricta de la autonomía del Estado. El mensaje político es claro en su forma, aunque no necesariamente en todas sus implicaciones: la investigación sigue su curso, sin atajos ni excepciones. Pero en el trasfondo queda una pregunta que siempre reaparece cuando estos temas salen a la luz: ¿hasta dónde llega la colaboración y en qué punto comienza la intromisión?