Mudanzas
Matando, salando y secando al sol
1.-Oscar Cantón, dice que siempre pensó como un hombre de izquierda, ¿y quién le creerá?
2.-A dos años de gobierno, reitera Javier May que existe confianza de la ciudadanía
3.-Y para la próxima semana se sabrá al fin a cuánto asciende el quebranto financiero del ISSET
EN POLÍTICA, CAMBIAR DE partido no necesariamente significa cambiar de convicciones. Pero cuando los cambios se vuelven recurrentes, inevitablemente surge una pregunta: ¿qué permanece, la ideología o la oportunidad política? El caso de Óscar Cantón Zetina resulta llamativo. Su trayectoria ha transitado por distintas fuerzas políticas: del PRI al PRD, posteriormente al Partido Verde y, finalmente, a Morena, partido en el que actualmente milita y desde el Senado defiende la agenda de la llamada Cuarta Transformación. El propio Cantón ha explicado sus movimientos políticos desde una supuesta coincidencia histórica con la izquierda. El argumento puede ser válido para quien lo escucha; sin embargo, la sucesión de siglas abre inevitablemente el debate sobre la congruencia entre las convicciones ideológicas y las decisiones políticas. Porque una cosa es evolucionar políticamente, revisar posiciones y cambiar de partido por diferencias de fondo; y otra muy distinta es que, desde afuera, parezca que la camiseta cambia conforme cambia el escenario. Hace algunas décadas, desde el PRI, Cantón fue un crítico de la oposición cardenista y de las movilizaciones encabezadas entonces por Andrés Manuel López Obrador en Tabasco. Hoy, desde Morena, defiende con firmeza el proyecto político que en aquel momento se encontraba en la otra orilla. Esa transformación forma parte de su trayectoria pública y está documentada en fuentes legislativas y periodísticas. Así que no quiera venir a darse aires de ideología política.
A CASI DOS AÑOS DE HABER INICIADO su administración, el gobernador Javier May Rodríguez sostiene que se avanza a buen ritmo y, sobre todo, con la confianza de la ciudadanía. El argumento central de su balance está en la manera en que se han reorientado los recursos públicos. De acuerdo con el mandatario, la reestructura administrativa permitió liberar recursos que ahora tienen como destino áreas consideradas prioritarias: educación, salud, vivienda, sector primario, infraestructura y programas sociales. Más allá de los discursos, el segundo tramo de una administración suele ser el momento en que comienzan a hacerse más visibles los resultados de las decisiones tomadas durante los primeros meses. La planeación presupuestal, por sí sola, no basta; tendrá que traducirse en obras, servicios y beneficios que puedan ser percibidos directamente por la población. Ahí estará uno de los principales retos para el gobierno de Javier May.
SERÁ LA PRÓXIMA SEMANA CUANDO finalmente se conozca el estudio actuarial del ISSET, un documento que podría ponerle números al problema financiero que durante años ha enfrentado la institución. El gobernador Javier May Rodríguez ha adelantado que el estudio permitirá conocer el monto real del quebranto financiero. Y ahí está precisamente uno de los puntos que más interés genera: saber cuánto cuesta realmente mantener al instituto, cuánto se ha acumulado en obligaciones y cuál es el escenario que enfrenta hacia los próximos años. Por ahora, el mandatario ha dejado claro que el Gobierno del Estado continúa destinando recursos públicos para rescatarlo, y que las pensiones no están en riesgo.
DESDE EL TAPANCO
EL AMBICIOSO PROGRAMA DE vivienda que se desarrolla en Tabasco enfrenta un reto que no estaba necesariamente en los planos: hay casas por construir, pero faltan manos para levantarlas. El gobernador Javier May Rodríguez reconoció que existe un déficit de mano de obra para atender la construcción de vivienda impulsada por el Gobierno Federal, proyecto que requerirá la incorporación de más de 30 mil trabajadores en la entidad. La demanda ya comienza a sentirse. Maestros de obra, electricistas, plomeros y trabajadores especializados son algunos de los perfiles que hacen falta para acompañar el ritmo que pretende alcanzar el programa. Y aquí aparece una oportunidad que va más allá de la construcción de viviendas. Si el gobierno estatal logra articular adecuadamente los programas de capacitación, el déficit de trabajadores puede convertirse en una puerta de entrada al empleo formal para miles de tabasqueños.