Mudanzas
Matando, salando y secando al sol
1.- Javier May sigue teniendo amplio respaldo ciudadano pese a la campaña opositora en su contra
2.- Sus detractores lo acusan sin ninguna prueba del hackeo a la página oficial de la XEVT
3.- La oposición se ha tenido que tragar sus palabras sobre la refinería Olmeca; va bien
EL RECIENTE ESTUDIO DE OPINIÓN PÚBLICA de la firma Enkoll, que otorga al gobernador Javier May Rodríguez un 68% de aprobación a su gestión, revela un fenómeno político digno de análisis. Este porcentaje no solo representa una sólida mayoría, sino que adquiere una dimensión más compleja al registrarse en un contexto de intensa fiscalización y constantes críticas por parte de sectores opositores y detractores. La brecha entre la narrativa de la oposición y el pulso ciudadano sugiere que los señalamientos mediáticos o políticos no están logrando erosionar la base de apoyo del mandatario. En la percepción de un amplio sector de la población, prevalece un voto de confianza que parece estar anclado en la expectativa de sus programas de gobierno o en la identificación con su proyecto político, por encima de las controversias de la agenda pública local.
PARA EL GOBIERNO EN TURNO, ESTE 68% funciona como un potente capital político y un escudo ante los cuestionamientos de sus adversarios. No obstante, en todo ejercicio del poder, el verdadero reto de mantener cifras de aprobación elevadas radica en traducir esa confianza inicial en resultados tangibles a mediano y largo plazo, especialmente en rubros prioritarios para la ciudadanía. Por ahora, el veredicto de los números es claro: se mantiene firme el respaldo de la calle. Este resultado indica también que, como dice el proverbio popular, los detractores de Javier May le han hecho lo que el viento a Juárez.
EL INCIDENTE DE SEGURIDAD DIGITAL que afectó al portal de noticias de la XEVT ha provocado una evidente polarización en el debate político de Tabasco, exponiendo visiones contrapuestas entre la prudencia técnica y el sesgo partidista. Mientras el equipo directivo de la radiodifusora optó por una postura institucional y mesurada —enfocándose en mitigar el daño, restablecer sus sistemas y esperar los resultados de las investigaciones correspondientes antes de señalar responsables—, diversos opinadores y adversarios de la administración estatal no dudaron en utilizar el suceso para inculpar de manera directa y apresurada al gobernador Javier May Rodríguez.
ESTA ASIMETRÍA EN LAS REACCIONES EVIDENCIA cómo ciertos sectores políticos y mediáticos priorizan el encono y el resentimiento hacia el proyecto estatal por encima del rigor informativo. La rapidez con la que se construyeron señalamientos tendenciosos, carentes de pruebas técnicas o peritajes cibernéticos, expone una intención clara de capitalizar políticamente cualquier coyuntura adversa para tratar de minar la figura del mandatario. Resulta contradictorio y criticable que, bajo el amparo de la libertad de expresión, se difundan juicios de valor absolutos sobre un presunto delito informático cuya autoría material e intelectual sigue bajo indagatoria. Utilizar un espacio de opinión para validar hipótesis malintencionadas como verdades consumadas no defiende el libre periodismo, sino que instrumentaliza un ataque digital ajeno para alimentar narrativas de confrontación política en la entidad.
LA CRISIS ENERGÉTICA GLOBAL, INTENSIFICADA por el conflicto geopolítico entre Estados Unidos e Irán e interrupciones críticas como el cierre del Estrecho de Ormuz, ha puesto a prueba las estrategias de soberanía en todo el mundo. En este complejo escenario, la Refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco, se ha consolidado como un escudo energético fundamental para México. Su funcionamiento actual demuestra que la inversión en infraestructura pública no era un capricho, sino una previsión estratégica indispensable para la estabilidad económica nacional.
DURANTE LA CONFERENCIA MATUTINA DEL LUNES pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó con contundencia la situación actual. Con los datos de producción en la mano, la mandataria federal dejó en claro el papel crucial del complejo tabasqueño al afirmar que todos aquellos que criticaron severamente la construcción de la refinería "hoy se tienen que tragar sus palabras, porque si no fuera por la refinería Olmeca estaríamos viviendo un verdadero problema". Esta fuerte declaración resalta cómo la planta, junto con la modernización del sistema nacional de refinación, ha blindado al país frente al desabasto y la volatilidad externa de los combustibles, particularmente del diésel.
EL ÉXITO OPERATIVO DE LA OBRA representa un duro golpe para la narrativa de sus detractores. Durante años, sectores de la oposición y opinadores mediáticos sostuvieron de forma sistemática que las instalaciones eran un gasto inútil o que el complejo "solo refinaba agua". El escenario geopolítico actual ha terminado por sepultar esos augurios catastróficos. Al asegurar el suministro interno y permitir que el gobierno federal mantenga los subsidios fiscales para contener la inflación, la Refinería Olmeca ha demostrado su valor real: proteger el bolsillo de las familias mexicanas cuando el mercado internacional se encuentra bajo fuego.
DESDE EL TAPANCO
AL FRACASAR LA NARRATIVA OPOSITORA QUE ASEGURABA que la presidenta Claudia Sheinbaum evitaba visitar Tabasco por un supuesto "distanciamiento" con el gobernador Javier May, los detractores han recurrido a una nueva estrategia: convocar a una movilización ciudadana de protesta durante el próximo acto oficial de la mandataria en la capital del estado…Quien encabeza este llamado es el dirigente estatal del partido SOMOS, Juan Enoc Alvarado Ribón. No obstante, esta convocatoria proviene de una fuerza política que carece por completo de representatividad en la entidad; según los estudios demoscópicos más recientes sobre preferencias electorales, SOMOS no figura en el ánimo ciudadano, situándose incluso por debajo del PRD, que apenas registra un residual uno por ciento de afinidad…Aunque Alvarado Ribón argumenta que existen sobrados motivos para reclamar a los gobiernos federal y estatal por las problemáticas locales, la realidad es que el llamado carece de respaldo social. Sin una base militante real ni sintonía con el sentir de la población, estas convocatorias mediáticas están destinadas a convertirse, una vez más, en simples llamados a misa.