Mudanzas
Matando, salando y secando al sol
1.- El chantaje mediático de ciertos opinadores por no recibir prebendas ni embutes
2.- Cumplir lo que se promete: el valor de la palabra empeñada con la zona Yocot´an
3.- No se le hizo a la Jirafita ser la coordinadora territorial de Morena en Chihuahua
EL EJERCICIO PERIODÍSTICO y de opinión pública enfrenta su crisis más severa no cuando guarda silencio, sino cuando su voz cambia de tono según el flujo del presupuesto. El fenómeno no es nuevo, pero se vuelve obsceno por su nivel de descaro: opinadores y comunicadores que pasaron de quemar incienso a un aspirante a lanzar fuego contra el gobernante en turno, modificando su línea editorial en estricta proporción al acceso que tienen a las arcas públicas. El caso de Tabasco y la transición hacia el gobierno de Javier May es un ejemplo de este volantazo analítico. Durante las etapas de aspiración y campaña, las plumas y micrófonos que hoy destilan veneno se deshacían en elogios, profetizando un futuro de bonanza y transformación bajo su liderazgo.
SIN EMBARGO, UNA VEZ ASUMIDO EL CARGO y al cerrarse las llaves del tradicional e institucionalizado "embute" o "chayo", el idilio democrático se transformó instantáneamente en una férrea y sistemática campaña de descalificación. El caso más ilustrativo es Homero T. Calderón, el más contumaz crítico del gobernador. Claro, no recibe nada del gobierno estatal y eso lo tiene muy enojado. Ah, pero los elogios a Guillermo Narváez desnudan el origen de su financiamiento. En sus apuntes para las redes Homerote destila todo su veneno contra Javier May. No es el único, la lista es diversa de especímenes de la misma ralea.
ESTE COMPORTAMIENTO PLANTEA UNA PREGUNTA obligada sobre la calidad moral de dichos personajes: ¿dónde termina la crítica legítima y dónde empieza el chantaje mediático? Cuando el aplauso o el ataque dependen exclusivamente de un convenio de publicidad o de prebendas personales, el periodismo pierde su función social de contrapeso y se convierte en una simple mercancía. La verdadera fiscalización ciudadana se debilita porque estos opinadores carecen de autoridad moral; sus argumentos actuales, por muy válidos que pretendan ser en el papel, quedan anulados por el tufo del resentimiento económico. Al final, el público aprende a leer entre líneas y a identificar a la veleta: aquella que no se mueve hacia donde sopla la verdad, sino hacia donde apunta el dinero. Lanzan sus redes para ver qué cachan.
EN LA POLÍTICA CONTEMPORÁNEA, donde las promesas de campaña suelen diluirse con la misma velocidad con la que se pronuncian, el valor de la palabra empeñada se ha convertido en el activo más escaso y, por ende, más valioso. Por ello, el inicio formal de la construcción de la subestación eléctrica en la zona yokot’an este lunes no es solo el arranque de una obra pública de gran envergadura; es, en el fondo, un acto de reivindicación y respeto hacia los pueblos originarios de Tabasco.
DURANTE DÉCADAS, LAS COMUNIDADES INDÍGENAS han padecido el rezago histórico y las deficiencias crónicas en servicios básicos, particularmente en el suministro de energía eléctrica. Las solicitudes se acumulaban administración tras administración sin encontrar eco. En este contexto, el compromiso asumido por el gobernador Javier May y el gobierno de México de resolver esta demanda histórica tenía fecha fija en el calendario, y su cumplimiento puntual este lunes demuestra que hay una forma distinta de gobernar, basada en la congruencia entre lo que se dice y lo que se hace.
ESTA OBRA NO SOLO RESOLVERÁ UN PROBLEMA técnico de apagones y variaciones de voltaje que afectan la vida diaria y la economía local; representa un mensaje político y social contundente. Cumplirle a la zona yokot’an es poner en marcha el principio de que el desarrollo debe comenzar desde las bases, atendiendo primero a quienes por más tiempo han esperado. La calidad de un gobierno se mide por la confianza que es capaz de generar en sus ciudadanos. Al honrar su palabra con los pueblos originarios de manera oportuna, la administración estatal no solo construye infraestructura indispensable, sino que también edifica un puente de credibilidad y justicia social que dignifica la relación entre el poder público y las comunidades que dan identidad a Tabasco.
LA RECIENTE DEFINICIÓN INTERNA de Morena en Chihuahua, que favoreció al alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, frente a la senadora Andrea Chávez, marca un punto de inflexión que va más allá de las fronteras del estado grande. Para diversos analistas y columnistas políticos, este resultado representa un duro revés para el grupo político encabezado por el senador Adán Augusto López Hernández, evidenciando que las estructuras territoriales locales terminaron pesando más que el impulso mediático o las proyecciones centralizadas desde la Ciudad de México.
DESDE LA PERSPECTIVA DE LA OPOSICIÓN y de sectores críticos dentro del partido, la aspiración de Andrea Chávez cargó con el desgaste derivado de los cuestionamientos hacia su principal promotor político, Adán Augusto López. Críticos mediáticos han señalado con insistencia los escándalos de seguridad pública acontecidos durante su gestión gubernamental en Tabasco, particularmente en torno a la designación de Hernán Bermúdez Requena y las acusaciones que la oposición ha lanzado vinculando aquel periodo con la operación de grupos delictivos.
ESTOS SEÑALAMIENTOS FUNCIONARON COMO un estigma o "voto de castigo" latente que debilitó el balance de opinión de la legisladora en una entidad de arraigo tradicionalmente panista. No obstante, desde una lectura estrictamente metodológica, la victoria de Pérez Cuéllar responde principalmente al peso de su estructura territorial. Al gobernar el municipio más poblado del estado y contar con un sólido control operativo en la frontera, el alcalde de Juárez ya aventajaba las encuestas de preferencia e intención de voto meses atrás.
LA DIRIGENCIA NACIONAL DEL PARTIDO reportó que el mecanismo de selección se basó estrictamente en estos niveles de conocimiento y competitividad. Tras conocerse los datos, la senadora descartó divisiones y manifestó su lealtad hacia el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum, buscando aminorar las lecturas de fractura interna. Eso fue en los dichos, pero en los hechos mostró un rostro descompuesto y no aplaudió a nadie después de saber que no será candidata a la gubernatura. La misma escena que vivió el propio Adán Augusto cuando se enteró que había quedado muy rezagado en las encuestas en el proceso interno presidencial.
FINALMENTE, EL RESULTADO RECONFIGURA el panorama de cara a los comicios intermedios y locales de 2027. Para los analistas, la pérdida de esta posición estratégica debilita la proyección a futuro del grupo de Adán Augusto López, lo que podría acentuar las tensiones políticas internas con el actual gobernador, Javier May Rodríguez. Al verse acotado su crecimiento en el norte, es de esperarse que dicho bloque busque afianzar su influencia en las candidaturas locales de cara a los próximos procesos electorales, consolidando una pugna por los espacios de poder y las directrices del partido en el plano estatal. El enemigo, que no adversario, no descansa. Tampoco hay que darlo por muerto.
DESDE EL TAPANCO
Los patrones tabasqueños no son nada buenos. Al menos eso dicen las cifras oficiales en torno a las multas que les han aplicado a empresas por incumplimientos en materia laboral. De acuerdo a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en el 2025 fueron sancionadas con más de 10 millones de pesos y en lo que va del presente año las multas ascienden a 7 millones de pesos. Las empresas más penalizadas pertenecen al sector industrial y petrolero.