El ambiente en la Casa Hogar de Villahermosa no fue el de un miércoles cualquiera. Entre las paredes que durante cinco años resguardaron a los hermanos Nicole y Edgar, de 12 y 9 años respectivamente, hoy no hubo rastro de la rutina institucional; en su lugar, el aire se llenó de una mezcla vibrante de nostalgia, aplausos y lágrimas de felicidad. Tras un proceso legal riguroso y un camino de fe, los menores iniciaron una nueva historia de vida al integrarse oficialmente a su nueva familia.
El estallido de una alegría contenida
La ceremonia de entrega no fue un simple trámite administrativo. Fue un evento humano donde las emociones "arrebataron lágrimas incluso a los más inexpresivos", describieron los presentes. La despedida de los hermanos se transformó en una celebración con baile y canto, simbolizando el fin de su estancia bajo resguardo y el comienzo de su derecho pleno a vivir en familia.
La presidenta honoraria del Sistema DIF Tabasco, Aurora Raleigh de la Cruz, encabezó el acto donde los nuevos padres —por decisión y corazón— Edgar Arturo Olvera Canche y Marilú Canche, formalizaron el acta de entrega supervisada por el Consejo Técnico de Adopciones.
"Este es el inicio de una historia de esperanza y la confirmación del derecho de toda infancia a crecer rodeada de afecto y protección", subrayó Raleigh de la Cruz, visiblemente conmovida.
Edgar Olvera: Un padre por vocación y convicción
La historia de esta adopción tiene un trasfondo de profunda conciencia social. Edgar Arturo Olvera, aunque soltero, decidió emprender este viaje hace casi dos años. Su motivación nació hace una década, cuando trabajó como procurador de la Defensa del Menor en Tenosique. Aquella experiencia marcó su vida y lo impulsó a ser el soporte de niños institucionalizados.
Con una madurez que rompe tabúes, Edgar compartió una reflexión poderosa sobre lo que significa adoptar:
El proceso de adopción fue validado por el Consejo Técnico y priorizó el interés superior de los menores.
"No se trata de llenar en nosotros un vacío emocional, se trata de llenar el vacío de ellos. Los niños tienen derecho a una familia y nosotros, como adultos, podemos proporcionársela si tenemos el amor para dar".
En esta misión no está solo. Su madre, doña Marilú, asume con orgullo su nuevo rol de abuela. "Admiro a mi hijo por su valentía; mientras muchos rehúyen a la paternidad, él posee todo el sentimiento para ser un gran padre. A mí me toca apoyarlos con todo mi cariño", expresó.
El compromiso del "Gobierno del Pueblo"
Desde la Procuraduría Estatal de Protección de la Familia (Profade), su titular Nereyda Falconi Cortés, destacó que bajo la administración del gobernador Javier May, existe un compromiso firme por agilizar y humanizar estos procesos. El objetivo es claro: que más niños y niñas que hoy esperan en la Casa Hogar puedan cumplir el sueño de tener un hogar digno.
Por su parte, directivos del DIF como Paloma Flores Orueta (Casa Hogar) y Alejandro Graniel Romero (Centros Asistenciales), hicieron un llamado a la sociedad tabasqueña para derribar mitos sobre la adopción. Aseguraron que, a diferencia del pasado, hoy los trámites son más accesibles y transparentes, invitando a los interesados a acercarse a la Profade para conocer la ruta legal.
La nueva realidad de Nicole y Edgar
A partir de hoy, los cuadernos y risas de Nicole y Edgar tienen un nuevo escenario. Dejan atrás los pasillos de la asistencia pública para ocupar las habitaciones de un hogar donde su bienestar es la prioridad. Su caso se convierte en un faro de esperanza para los demás menores que aún esperan que, un miércoles cualquiera, el amor toque a su puerta.
Puntos clave del proceso de adopción:
- Acompañamiento: El proceso de Edgar Arturo duró casi dos años de supervisión constante.
- Marco Legal: Todo el trámite fue validado por el Consejo Técnico de Adopciones del DIF.
- Enfoque: Se priorizó el bienestar superior del menor y el derecho a la convivencia familiar.
- Informes: Los interesados pueden acudir a la Profade para iniciar su propio proceso de valoración.
