Este viernes vence el plazo legal para que Ricardo Salinas Pliego pague o garantice 51 mil millones de pesos al SAT, tras perder litigios fiscales.
En un escenario inédito para la televisión mexicana, el presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, protagonizó un momento de alta tensión emocional durante la emisión de este viernes 23 de enero del programa Ventaneando. El magnate, conocido por su estilo confrontativo en redes sociales, se mostró al borde del llanto al denunciar lo que considera una "persecución" en su contra, justo el día en que vence el plazo legal para liquidar una parte sustancial de su millonaria deuda fiscal.
El día del juicio fiscal: 51 mil millones en juego
La aparición de Salinas Pliego en su propia televisora no fue fortuita. Este viernes marca la fecha límite impuesta por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para que el empresario cubra o garantice el pago de 51 mil millones de pesos.
Esta cifra es apenas una fracción de la deuda total que el conglomerado arrastra desde hace casi dos décadas, la cual supera los 74 mil millones de pesos. Tras el fallo definitivo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en noviembre pasado, el magnate se ha quedado sin recursos legales para postergar sus obligaciones.
Entre lágrimas y la "victimización"
Durante su intervención, el dueño de TV Azteca evitó referirse a los tecnicismos legales de la resolución de la Corte y prefirió apelar a la emoción y a su recurrente discurso antigubernamental:
- Ataque a las instituciones: Calificó a los funcionarios como "gobiernícolas" y aseguró que el cobro de impuestos es un "despojo".
- Narrativa de víctima: Se presentó como un defensor de los creadores de empleo, omitiendo que su adeudo es el más grande registrado por un particular en la historia moderna de México.
- El fantasma de Venezuela: Volvió a utilizar la comparación con el país sudamericano como advertencia ante las acciones de la autoridad hacendaria, un argumento que analistas consideran una táctica de distracción frente al embargo inminente.
Redes sociales: De la incredulidad a la burla
A diferencia de otras ocasiones, el intento de Salinas Pliego por ganar la simpatía del público resultó contraproducente. En plataformas como X (antes Twitter), el sentimiento generalizado fue de rechazo y mofa.
Este viernes vence el plazo para que Ricardo Salinas Pliego pague o garantice 51 mil millones de pesos al SAT.
"Ver a un multimillonario llorar porque tiene que pagar lo que debe, mientras presume yates y helicópteros, es el colmo del cinismo", señalaron diversos internautas.
Los usuarios recordaron que el empresario recientemente acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alegando persecución política, una medida que muchos califican como un "manotazo de ahogado" ante la posibilidad real de que el SAT proceda con el embargo de cuentas bancarias y activos de sus empresas, incluyendo tiendas Elektra y Banco Azteca.
¿Hacia un embargo histórico?
Si al cierre de este día no se manifiesta una intención formal de pago, la autoridad fiscal está facultada para intervenir las finanzas de Grupo Salinas. Este escenario ha generado incertidumbre entre los inversores y empleados del grupo, mientras que para los seguidores de la denominada "Cuarta Transformación", este episodio representa un triunfo del Estado de Derecho sobre el poder económico.
Expertos señalan que el llanto del empresario en Ventaneando podría ser la antesala de una batalla legal aún más cruda o, en su defecto, la aceptación de un colapso financiero que pondría fin a décadas de evasión bajo el amparo de administraciones pasadas.
TomaNota:
- El monto exigible hoy es de 51 mil millones de pesos.
- La deuda total del grupo supera los 74 mil millones.
- El plazo vence este viernes 23 de enero.
- Si no hay pago o garantía, el SAT puede iniciar embargos.
- La resolución judicial quedó firme en noviembre pasado.
