¡NO ERA PENAL! ERA FRANKENSTEIN DOS II
El Gergueriano: “¡No era Penal! Ni Sistema, ni procura justicia: era Frankenstein dos”.
El Ius Puniendi es la facultad sancionadora del Estado (derecho a penar o a sancionar). El monstruo de FeCal (“Nuevo” Sistema de Justicia Penal”) logró que el Estado mexicano deponga ese derecho, imponga y legalice la impunidad, permita que los delincuentes se paseen por las calles con la autorización del Estado. ¡El monstruo de FeCal, resultó peor que el monstruo de Frankenstein!
“Su piel amarillenta (…); ojos aguanosos (…) del mismo color que las órbitas blancuzcas que los alojaban, piel apergaminada y labios estirados [...] ¡Ah! No había mortal capaz de soportar el horror de aquel semblante. Una momia a la que dotaran nuevamente de animación no podría ser tan espantosa como aquel desdichado.” Refirió Víctor de su monstruo.
El de Frankenstein, resultado trágico de una tecnología incontrolada; encarna el miedo de la gente a crear algo que no se pueda dominar. El de FeCal, es resultado de una monumental ignorancia de la realidad mexicana y de las bases definitorias de un sistema legal; encarna la inmensa e incontrolable ambición de politicastros y “expertos en innovaciones administrativas”: vender -a precios estratosféricos- un proyecto que nació estéril desde 2005.
El de Frankenstein se inserta en leyendas medievales europeas sobre la creación de vida artificial (como Fausto o el Golem), en las que el componente mágico o sobrenatural habría sido sustituido por la ciencia; el monstruo de FeCal, se inscribe en una larga lista de proyectos contrahechos, deformes, fenómenos de ideas retorcidas -e inútiles- de la vida artificial de aparentes estudiosos cuyo único anhelo es hacerse millonarios con el dinero del erario.
El monstruo de FeCal realmente no distingue ni diferencia entre protagonistas del delito y antagonistas del delito: todos son iguales; por muy delincuente que sea, debe andar en libertad. Trastoca y confunde –ya sea por ignorancia o por conveniencia y convenio con el mundo de la delincuencia- el principio de presunción de inocencia.
Ignorancia concentrada en ese “Sistema”: no sabe distinguir que la presunción de inocencia no es afectada por la prisión preventiva y no la determina un auto de vinculación a proceso ni tampoco una sentencia absolutoria de un juez. Hoy puede verse el “Nuevo” Sistema como “el grito de una criatura que fue creada y rechazada; producto del sueño de una sin razón que produce monstruos».
Postró al Estado mexicano en su lucha contra la delincuencia; lo replegó a no hacer uso del Ius Puniendi (se utiliza siempre en referencia al Estado frente a los ciudadanos delincuentes, pero que no es potestativo del Estado, pues aunque éste es el único con facultades para conocer y decidir sobre la existencia de un delito y la aplicación de la pena, el Estado tiene la suprema obligación de perseguir al delincuente y castigarle para así colmar los fines de la ciudadanía organizada bajo sus normas).
En Filosofía del Derecho sabemos que perviven 2 concepciones acerca del Ius Puniendi: como derecho subjetivo y como potestad. Es un derecho subjetivo porque el Estado ocupa una posición tal que el Derecho Penal se pone a su disposición para que ejerza el castigo ante el sujeto pasivo delincuente; y es una potestad del Estado –que por ningún motivo justifica el totalitarismo- ya que sirve centralmente para ir consolidando los principios de Orden Constitucional propios de un Estado social y democrático de Derecho.
Es el poder atribuido a determinados órganos del Estado para imponer penas, sanciones y medidas de seguridad a quienes son -se presume son- responsables de los delitos y estados peligrosos: si a estas personas que delinquen, una vez juzgadas se les van a aplicar penas, sanciones y medidas de seguridad, resulta una brutalidad no anticipar, para protección de la sociedad y la comunidad, sanciones previas y retenciones preventivas.
Si el monstruo de FeCal ha inhibido al Estado mexicano de castigar a los delincuentes, ha propiciado que en vez de penalizárseles se les proteja y se potencie legitimándose la impunidad, entonces el “Sistema” es un peligro real para la nación. Es sensación generalizada que el monstruo de FeCal no sirve para procurar e impartir justicia; que se usa para proteger a los delincuentes peligrosos.
Un Ministro de la Corte declaró que, ante la crisis de confianza y falta de efectividad del Nuevo Sistema (el monstruo de FeCal), se debe realizar un diagnóstico serio en el que cada uno de los actores involucrados (poder ejecutivo, legislativo y judicial) analicen honestamente qué dejaron de hacer y qué errores cometieron al diseñar e implementar el Sistema; “grave situación”, “está en riesgo la seguridad del país y el patrimonio de las familias mexicanas”.
“Que los 3 poderes de la Unión, los gobernadores y congresos locales asuman su responsabilidad para reconocer qué hicieron bien y qué les falta por hacer para que el sistema oral cumpla con las expectativas”.