El recuento de las leyes que sí aprobaron, resulta ampliamente superado por las leyes que no fueron concluidas y en casos, ni siquiera discutidas. Veamos lo que sucedió. A ver si se entiende.
La llamada ‘agenda legislativa’ correspondientes al período de sesiones que acaba de concluir, es decir, la relación de leyes nuevas a elaborar, y leyes existentes a modificar, incluía las siguientes: nuevas leyes para combatir la inseguridad y el ‘lavado de dinero’, así como modificaciones a las leyes fiscal, electoral, laboral y anti monopolio.
De ellas, solamente completaron la nueva ley contra el lavado de dinero y las modificaciones antimonopolio. Los legisladores, concretamente los diputados, no pudieron hacer su trabajo durante el tiempo previsto por nuestra Constitución. Lo demás ‘no pasó’. Como dijo René Delgado: ‘el crimen, de seguro, festeja la actuación’.
Naturalmente Usted se vuelve a preguntar: ¿Por qué? ¿Porque el tiempo no es suficiente? ¿Porque no les pagaron sus sueldos completos? ¿Porque no tenían donde hacer su trabajo? Todo lo contrario. Entonces, ¿qué les impidió a los diputados cumplir con sus obligaciones, por las cuales reciben más de 75,000 pesos cada quince días aunque no trabajen? ¡Qué les faltó…! Como se dice, ‘lo mero principal’.
Los senadores sí enviaron leyes aprobadas por ellos, para su discusión y aprobación por los diputados. Por supuesto que no lo hicieron con la debida anticipación, sino como de costumbre, de última hora. ¡Pero si han recibido como doscientos mil pesos cada quince días, durante estos cuatro años y meses, en los que han sido asesinados más de cuarenta mil mexicanos, sin que haya investigación judicial alguna!. (Perdone mi lenguaje ‘coloquial’).
Quizá -cosa rara- les dio vergüenza no hacer su trabajo mientras estrenaban flamante (¡y soyenco!) edificiazo de miles de millones de pesos en el Paseo de la Reforma. Para colmo, se les inundó con la primer lluvia que hubo en la ciudad de México, por lo que ahora anda diciendo una vendedora de terrenos, que hubo otra transa entre Diego Fernández, Jesús ortega y quien sabe cuántos más. ¡Tanto así! ¿Será que se atreven? Permítame citar de nuevo a René Delgado: ‘A la reforma fiscal planteada por la fracción parlamentaria tricolor del Senado se contrapuso la reforma laboral, mal hecha, elaborada por la fracción parlamentaria tricolor de diputados. A la reforma política impulsada por la fracción parlamentaria tricolor del Senado, se respondió con la contrarreforma política impulsada por el peñismo en la fracción tricolor de diputados. Por lo visto, la mayoría parlamentaria del PRI en diputados tenía por único objeto parar a la minoría parlamentaria del PRI en senadores. ¡Increíble! Recomiendo leer su columna ‘Sobreaviso’ del pasado sábado 30 de abril, publicada en El Siglo de Durango.
Al menos ‘apareció el peine’. Los operadores políticos de Enrique Peñitas en la Cámara de Diputados, boicotearon el trabajo legislativo. ¿Por qué? Muy sencillo: ¡para que Manlio Fabio Beltrones -quien también quiere ser presidente- no pueda presumir de las leyes impulsadas por él desde el senado! Aunque usted tampoco lo crea. En otras palabras, a Peñitas le importa el Pueblo de México y sus necesidades, lo mismo que nosotros nos preocupa cual equipo de futbol sea campeón en Transilvania o en Kafiristán. A él solo le interesa llegar a Los Pinos para servir a sus amos: los dueños de las televisoras.
Por lo pronto mejor busque Usted la sombra, beba mucha agua y refrésquese, mientras disfruta de la primera semana de mayo. El sol y su hijo el calor no perdonan. Hasta la próxima.
