¿NOVATADA? ¿PRAGMATISMO EXAGERADO? II
El Gregueriano: ¡y aquel que piense que AMLO no cumple su palabra, se equivoca rotundamente¡
Repetimos a AMLO: “Porque son dos momentos: ganar y transformar. No es ganar por ganar. Es no fallarle al pueblo. Que cumplamos todos los compromisos”. “A los colaboradores les voy a leer la cartilla”. Y a los “colados” que piensan: “para llegar a los cargos hay que unirse a Morena”, y dicen “me voy a sumar, voy por un cargo y voy a seguir igual que siempre” –les adviertó-. “Se van a ir por un tubo”. “Al que le vayan creciendo las uñas le vamos a dar manicura con hachuela”.
Pareciera que esto no ha sido considerado por los dirigentes o estrategas del Partido Joven de México (Morena), dado que no han entendido que no se puede postular a cargos de elección popular a personas cuyo poco prestigio o abultado desprestigio rueda por todos lados como reguero de pólvora, y ha postulado a algunas personas que tienen un alto grado de inconsistencia moral y ética pública que linda en el desprestigio o cuyo prestigio está en duda.
La lógica plana de la ciudadanía es la siguiente: si x persona fue funcionario público y en ese lapso, desvió dinero para sí o para otro -dinero público que debió haber sido para el bienestar de y para la atención a la ciudadanía (para el bienestar popular)-, terminando esos recursos en sus cuentas privadas; si gozó de ese dinero indebidamente, no debe, por ningún motivo, volver a ser postulado (porque sería tanto como decir que nuevamente le estamos permitiendo que desvié más recursos o esos fondos) y prácticamente, lo estamos premiando en lugar de castigarlo. La ciudadanía piensa, no nada más, “ya robó, ya desvió dinero en aquella ocasión, no se le castigó, porque los partidos corruptos que estaban en el poder y en el gobierno (que eran el pri y el pan nunca hicieron nada en contra de él o ella)”, opina: “ahora son postulados nuevamente por Morena, entonces no hay diferencia entre los partidos viejos y el Partido Joven de México”.
Si Morena postuló como parte de su estructura a candidatos de elección popular a personajes con tacha o mancha, la situación se agrava y se presenta peor. Pues, el prestigio de Morena, las expectativas que abre les aporta un límpido manto de protección. Al postularlos, no nada más no los está castigando, sino que los está premiando por haberse corrompido y haberse llevado el dinero público en administraciones pasadas: es permitirles caminar en el gobierno de Morena con el manto de la impunidad que le otorga el prestigio de la honradez del líder nacional de Morena y el emanar de una postulación del Partido Joven de México.
Si un partido como Morena, en un Distrito electoral o en un Municipio, no tiene un candidato que dé batalla, competitivo, combativo, que le pueda hacer y asegurar el triunfo en la elección, pues debió postular a un candidato que no le reste votos, que cuando menos le sume algunos más: a un candidato que le dé prestigio no que le desprestigie.
Pero varias de las postulaciones que ha hecho Morena resultan ser que son candidatos que le restan votos a Morena y que le cargan desprestigio. Esto es, no siguieron la norma ética de que sus candidatos, si no ganan, al menos le sumen algunos votos más y que cuando menos no les resten votos ni le arrime desprestigio. La otra opción es lo que levanta sombra de sospecha, lo cual es visto por la ciudadanía como algo turbio. Postular a candidatos que compran las postulaciones creyendo que pueden también hacerlo con las elecciones, que compran las postulaciones con el dinero que robaron del erario público y desviaron del destino originario que era para el bienestar del pueblo, que algún dirigente de partido recibe porque ya sabe que ese candidato va a perder, sabotea peor la moralidad y la ética del partido en el momento que recibe ese dinero: le está acarreando al partido, no sólo desprestigio, sino demérito y reduciéndole su cantidad de votos. La disyuntiva es muy clara: si es un partido con criterios éticos y de moral acrisolada, debió postular, en los distritos o en los municipios en donde no tenía un candidato competitivo, a candidatos que le prestigien, que prestigie al mismo candidato, que no desprestigie al partido con su postulación, que no le quite votos ni le reste y que le aumente votos (si no puede ganar, cuando menos no te quitará votos y no te va a quitar prestigio).