Amealco, Qro.- Andrés Manuel López Obrador, precandidato presidencial de la coalición Movimiento Progresista, ofreció a los ex presidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, así como a Felipe Calderón y a Diego Fernández de Cevallos «la certeza de que nosotros no vamos a vengarnos... Nosotros vamos a actuar con responsabilidad. No es mi fuerte la venganza, queremos justicia».
También, en entrevista, advirtió que se puso en marcha una estrategia para «tratar de frenar la caída» del precandidato del PRI, Enrique Peña Nieto, porque «se está despeñando».
Al terminar el primero de cuatro mítines de precampaña por el estado, López Obrador resaltó que es mejor llamar a la reconciliación a todos. Por eso, planteó ordenar las cosas para que el país pueda salir adelante.
Dijo que está poco claro lo de la denuncia interpuesta contra Zedillo por el caso Acteal -en cuyo asunto, recordó, me pronuncié porque se hiciera justicia cuando fui presidente nacional del PRD. Pero «no es posible que se use con propósito de ajustes de cuentas. Eso no, si tienen conflictos allá arriba, pues que los resuelvan de la mejor manera. Es más, yo hasta podría ser juez intermediario para serenarlos, para tranquilizarlos, pero necesitamos pensar más en lo que necesita México, que haya un verdadero cambio».
En cuanto a las encuestas, manifestó que Peña Nieto ha perdido entre ocho y diez puntos, «y todavía no lo pueden detener».
Mientras nosotros, aseguró, estamos muy bien. Refirió que cuando se decidió quién iba a ser el precandidato de las izquierdas, si él o Marcelo Ebrard -antes del acuerdo de unidad entre las fuerzas progresistas-, la encuestadora Covarrubias le dio 27 puntos, «y no puede ser que ahora que estamos mucho mejor, estemos siete puntos abajo, y que el señor Peña esté por las nubes, a pesar de los pesares».
Así que consideró que las encuestas difundidas recientemente están «diciendo mentiras. No quiero ofender a nadie, lo digo de manera respetuosa, pero hay toda una estrategia para que con la publicidad se trate de imponer al próximo presidente de México». Eso no se vale, «eso es un exceso. Nadie puede suplantar el derecho del pueblo a elegir libremente a su autoridad», defendió. El precandidato presidencial consideró que la negativa del ayuntamiento de Tecomán, Colima, a permitirle realizar un mitin en la plaza principal, el 18 de este mes, es «porque están nerviosos, pero nosotros estamos tranquilos, felices porque la gente nos está apoyando».
También, en entrevista, advirtió que se puso en marcha una estrategia para «tratar de frenar la caída» del precandidato del PRI, Enrique Peña Nieto, porque «se está despeñando».
Al terminar el primero de cuatro mítines de precampaña por el estado, López Obrador resaltó que es mejor llamar a la reconciliación a todos. Por eso, planteó ordenar las cosas para que el país pueda salir adelante.
Dijo que está poco claro lo de la denuncia interpuesta contra Zedillo por el caso Acteal -en cuyo asunto, recordó, me pronuncié porque se hiciera justicia cuando fui presidente nacional del PRD. Pero «no es posible que se use con propósito de ajustes de cuentas. Eso no, si tienen conflictos allá arriba, pues que los resuelvan de la mejor manera. Es más, yo hasta podría ser juez intermediario para serenarlos, para tranquilizarlos, pero necesitamos pensar más en lo que necesita México, que haya un verdadero cambio».
En cuanto a las encuestas, manifestó que Peña Nieto ha perdido entre ocho y diez puntos, «y todavía no lo pueden detener».
Mientras nosotros, aseguró, estamos muy bien. Refirió que cuando se decidió quién iba a ser el precandidato de las izquierdas, si él o Marcelo Ebrard -antes del acuerdo de unidad entre las fuerzas progresistas-, la encuestadora Covarrubias le dio 27 puntos, «y no puede ser que ahora que estamos mucho mejor, estemos siete puntos abajo, y que el señor Peña esté por las nubes, a pesar de los pesares».
Así que consideró que las encuestas difundidas recientemente están «diciendo mentiras. No quiero ofender a nadie, lo digo de manera respetuosa, pero hay toda una estrategia para que con la publicidad se trate de imponer al próximo presidente de México». Eso no se vale, «eso es un exceso. Nadie puede suplantar el derecho del pueblo a elegir libremente a su autoridad», defendió. El precandidato presidencial consideró que la negativa del ayuntamiento de Tecomán, Colima, a permitirle realizar un mitin en la plaza principal, el 18 de este mes, es «porque están nerviosos, pero nosotros estamos tranquilos, felices porque la gente nos está apoyando».