Ostracismo Politico Carlos Fco. Lastra González
Aunque no somos un país con un sistema monárquico como tal, en la práctica las evidencias nos dicen todo lo contrario, en los últimos años en todos los niveles desde el Federal, Estatal, y Municipal, los cargos de representación popular cada tres y seis años pasan de mano en mano a través de elites familiares, amigos o grupos sectarios.
Pero lo que más ha llamado la atención es que hay actores políticos que en su momento la ciudadanía le otorgo la confianza para un mandato, más sin embargo pasado un periodo inmediato, la nostalgia del poder invade generando fantasíascerebral, que con un poquito de cuerda de dos o tres de sus vasallos se las creen, sacando a relucir su soberbia y egocentrismo muy de estos personajes y de inmediato pegan el grito “la gente me pide que nuevamente sea YO el salvador del pueblo, el que vendrá a rescatar de los malos gobernantes que me antecedieron, por lo que solo YO, YO, y YO.” Este tipo de actitud en lenguaje popular se le llama agandalle.
Este comentario no solo lo hago por mi partido el PRD, sino generalizando a todos y cada uno de los partidos, que entraron en una etapa de ostracismo político. Hoy estamos en pleno proceso político electoral, primero al interior de cada uno de los partidos con sus respectivas desbandadas en algunos y en otros está por verse, pero lo cierto es que la imposición y el reciclamiento de ciertos redentores en los estados y municipio no son más que vicios que pretenden arraigarse emulando a las familia real.
De que sirvió enjuiciar a Agustín de Iturbide y a Maximiliano de Habsburgo si hoy tenemos mucho de ellos enquistados en los partidos.
Pero lo que más ha llamado la atención es que hay actores políticos que en su momento la ciudadanía le otorgo la confianza para un mandato, más sin embargo pasado un periodo inmediato, la nostalgia del poder invade generando fantasíascerebral, que con un poquito de cuerda de dos o tres de sus vasallos se las creen, sacando a relucir su soberbia y egocentrismo muy de estos personajes y de inmediato pegan el grito “la gente me pide que nuevamente sea YO el salvador del pueblo, el que vendrá a rescatar de los malos gobernantes que me antecedieron, por lo que solo YO, YO, y YO.” Este tipo de actitud en lenguaje popular se le llama agandalle.
Este comentario no solo lo hago por mi partido el PRD, sino generalizando a todos y cada uno de los partidos, que entraron en una etapa de ostracismo político. Hoy estamos en pleno proceso político electoral, primero al interior de cada uno de los partidos con sus respectivas desbandadas en algunos y en otros está por verse, pero lo cierto es que la imposición y el reciclamiento de ciertos redentores en los estados y municipio no son más que vicios que pretenden arraigarse emulando a las familia real.
De que sirvió enjuiciar a Agustín de Iturbide y a Maximiliano de Habsburgo si hoy tenemos mucho de ellos enquistados en los partidos.