PALABRA Y PENSAMIENTO YOKO’ TAN
El engaño de Núñez a la población indígena yokot’an Historiador de la zona indígena yokot’an.
Desde hace ya cinco siglos, la población originaria de Tabasco ha sido objeto de burlas, engaños, atropellos, discriminaciones, abandono y olvido. He aquí un ejemplo de ello en materia de salud:
Después de casi treinta años de lucha para que en la población indígena yokot’an del municipio de Centro se construyera un hospital; la solicitud jamás se cumplió. También esa fue una promesa de campaña de Arturo Núñez Jiménez en el 2012. Pero, tal político asumió el cargo de mandatario estatal, se olvidó de su promesa, por lo cual la población yokot’an inició una serie de movilizaciones, bloqueos, manifestaciones etc., para exigirle al gobierno que cumpliera con su palabra y que iniciara la construcción de un hospital en la región, que atendería a casi 100 mil habitantes de los municipios de Centla y Centro.
Tras la presión ejercida, Núñez accedió a construir dicho nosocomio. Pero, hacienda uso de su poder, de una manera discriminatoria, únicamente mando a construir solo el edificio; porque la intención real no era equiparlo, ni mucho menos asignar al personal médico que lo trabajara. Así que la población volvió a ejercer presión y, de esa manera, se inauguraron unas instalaciones a principios de noviembre de 2017, un año antes de finalizar su sexenio.
Ese día, se inauguró no un hospital, sino un Centro de Salud con Servicios Ampliados (CESSA) Buena Vista Zona Indígena Yokot’an. El cual, se dijo, contaría con los servicios de: cirugía, pediatría, ginecología, rayos x, ultrasonido, estimulación temprana, laboratorios de análisis clínicos, nutrición, psicología, sala de labor de partos, entre otras. Pero resultó que algunas de esas áreas jamás se aperturaron, otras sólo ofrecieron servicios de manera temporal y el resto de ellas siguen funcionado pero a medias.
Ni que decir de los medicamentos, pues toda la población desde la inauguración del Centro de Salud, hasta la actualidad, tiene que comprar sus medicamentos o vacunas en farmacias particulares. Ese gasto que realiza la población, aunque no sea muy grande, le genera una inversión y le quita recursos para comprar lo básico: sus alimentos diarios. Por tal motivo, muchos paisanos prefieren no comprar los medicamentos a quedarse sin comer.
El Centro de Salud tiene suficiente espacio, da para un hospital, donde la población pueda realizarse cirugías, prevenir y curar sus enfermedades. Sin embargo, por tratarse de una población netamente indígena; no se le ha querido bridar un servicio de salud adecuado. Así, los gobernantes de Tabasco, prefieren seguir manteniendo a la zona autóctona sumergida en la miseria, marginación y olvido; rumbo a la extinción. Esta idea es la que introdujo el conquistador desde hace ya 500 años sobre estas tierras; y los indígenas tabasqueños la tenemos que seguir sufriendo en carne propia en pleno siglo XXI.
No es la primera vez que un gobernante como Núñez se burla de la población originaria. Tradicionalmente, los políticos tabasqueños sólo usan el nombre de los indígenas para bajar programas y obtener recursos. En el proceso, se valen de estrategias como el control de Delegados, para que avalen sus decisiones. Ejemplo de ello son las declaraciones que un grupo de delegados hicieron, señalando que “todo el servicio médico del CESSA está funcionado al cien por ciento”.
La población está harta y cansada de falsas promesas, por ello desde esta tribuna se hace un llamado a los nuevos mandatarios de distintos niveles a poner atención en la población indígena, que no está pidiendo se les regale las cosas, sino más bien, clama se les haga justicia, se atiendan de buena manera sus problemas de salud, seguridad pública, impartición de justicia, desarrollo productivo, programas culturales, etc. La población exige pues que se les atienda en la comunidad; de manera integral y con un efectivo programa de gobierno. En materia de salud, la población ya no quiere trasladarse hasta la ciudad; porque durante el traslado, el paciente se agrava y puede ocurrir una desgracia, como ha sucedido en diversas ocasiones.
En el rumbo de la IV transformación, los indígenas tenemos esperanzas de que nuestra situación mejore y podamos progresar con bienestar social. Esperamos que los funcionarios locales le hagan caso a nuestro Presidente de la República y, nos atiendan con eficiencia. De lo contrario, tendrán que atenerse a las consecuencias, si nos traicionan, al igual que lo hizo Núñez.
Centro de Salud de la zona indígena Yokot’ an.