Palabras de Vida La migración y la inmigración mandato de Dios INELDA HERNÁNDEZ DE LA CRUZ


La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) documentó 214 casos de secuestros masivos de migrantes, con un total de 11 mil 333 víctimas durante el periodo comprendido entre los meses de abril y septiembre de 2010 en nuestro país.
“Pero Jehová había dicho a Abram: vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”, Génesis 12:1-2-3.

Todo comienza por un mandato de Dios, pues pide al hombre dejar a sus parientes y a sus padres, prometiéndole cosas grandes para él, Abram sale de su país con la idea de tener una mejor vida, un futuro mejor para su familia y para ello tiene que cruzar grandes desiertos animado solamente por la palabra de Dios y así se convierte en un migrante para luego llegar a tierra extraña y ser un inmigrante. Si reflexionamos un poquito más en el pasaje bíblico, lo que Dios promete a los que reciben amable a los inmigrantes, grandes bendiciones a toda la sociedad y maldiciones a quienes los maltratan.

Se ha preguntado ¿Por qué nuestro país esta envuelto en grandes problemas? La imagen de nuestro se ha visto deteriorada debido al maltrato que dan a los migrantes centroamericanos y la masacre de 72 indocumentados en Tamaulipas, a ciencia cierta no se sabe cuantos hermanos mexicanos también fueron vilmente asesinados. “Urge cambiar la imagen internacional de México”, dijo el día 12 de agosto el cónsul de Honduras en Veracruz, Raúl Otoniel Morazán. Jesucristo dice que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”, Mateo 22-39. México es peor que Estados Unidos en el trato a los migrantes, porque en ese país si van para quedarse; en cambio en el nuestro no, solo están de paso. Pero muchos han muerto en tierra mexicana. Sin llegar a la tierra deseada para una mejor vida.

La ONU, emitió un informe en el que registra tratos “crueles e inhumanos” contra inmigrantes indocumentados en estaciones migratorias de México. México esta envuelto en graves problemas, porque se han olvidado de que Dios dice en su palabra quienes recibirán grandes bendiciones y quienes maldición. Precisamente por eso en nuestro país hay mucha violencia, crímenes, pobreza, no hay empleo, muchos narcotraficantes. Pero no todo esta perdido. México es un País de Dios y no solo México sino todos los países del mundo. Dios bendice a los que se arrepienten y maldice a los soberbios. “Pero si esos pueblo se convirtieran de su maldad contra la cual hable, yo me arrepentiré de lo que había pensado hacerles.

Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, me arrepentiré del bien que había determinado hacerle”, Jeremías: 18 -8; 10. Las naciones, los reinos y pueblos se han olvidado de Dios, pero él les dice si se humillan y se arrepienten reconociendo sus pecados, maldades y rebeliones, Dios mismo aplacará todas las violencias, crímenes, pobreza, falta de valores, pleitos, racismos y volverán los tiempos de alegría en el señor. Más claro no puede estar.

¿Por qué el mal trato a los inmigrantes? Porque las personas encargadas de velar por todos los ciudadanos no están capacitados para ese trabajo y son insensibles a las necesidades de su prójimo pues se creen dueños de todo y disponen hasta de la vida de las personas y se olvidan que el único dueño por el cual existen todas las cosas es Dios fuerte poderoso, señor de señores, rey de reyes, Dios de dioses, temible, misericordioso que no hace acepción de personas.

El quiere la prosperidad de todo ser humano en todos los sentidos tanto económico, sentimental, físico, y prosperidad espiritual por sobre todas las cosas no queriendo la muerte de nadie, sino que todos se arrepientan, ay de aquellos que abusan del poder terrenal que también le fue permitido por Dios y atenten contra la vida del hombre, es mejor que reflexionen y se arrepientan porque mientras hay vida hay esperanza. Trato de los inmigrantes en México. Hay mucha irregularidad en las estaciones migratorias las instalaciones dejan mucho que desear asistencia medica limitada. No tienen información sobre el motivo de su ingreso a la estación y tampoco del procedimiento administrativo a que son sujetos ni el tiempo de permanencia. Son discriminados por su nacionalidad y recursos económicos. Además de ser extorsionados por parte de las autoridades migratorias, sufren Violaciones sexuales y de secuestro. Según informe de las ONUñ Lo que la Biblia dice con respecto al trato a los inmigrantes.

La Biblia habla muchas veces sobre el trato amable que se debe dar a las personas extrañas al lugar no solo se deben recibir y protegerlos sino que también debemos tratarlos como parte de la creación de Dios, pero en este país no se les trata con misericordia y justicia pues puede ser que ni siquiera conocen el significado de estas palabras. Dios nos instruye a nosotros, su pueblo, a mostrar amor por los extranjeros y atender al inmigrante proveyéndole hospitalidad, un lugar de descanso y comida.

 “Que se traiga ahora un poco de agua, y lavad vuestros pies; recostaos debajo de un árbol, y traeré un bocado de pan, y sustentad vuestro corazón, y después pasareis; pues por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo”, Génesis 18.4, 5. “Amaréis, pues, al extranjero, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto”, Deuteronomio 10.19) Dios exhorto a su Pueblo Israel, no olvidarse de que había sido extranjero en Egipto y que por sus experiencias amargas vividas en ese lugar como esclavos, debían tratar a los extranjeros con consideración y trato amistoso. Estas experiencias vividas por el pueblo de Dios en el tiempo de Moisés debe ser para nosotros los mexicanos una experiencia real. Este modelo de hospitalidad forma la base bíblica del llamado a cuidar del extranjero con compasión. Este llamado está fundado en las propias experiencias del pueblo de Dios viajando por tierras extranjeras y que muchas veces fueron abusados y explotados, como fue el caso del pueblo de Israel durante el tiempo de Moisés.

“Cuando algún extranjero se establezca en el país de ustedes, no lo traten mal. Al contrario, trátenlo como si fuera uno de ustedes”, Levítico: 19-33-34. Dios recomienda no tratar mal al extranjero, sino que se les debe cuidar y sustentarlos sin hacer diferencias. Porque Dios ama a todos por igual y hace descender del cielo el agua a su tiempo para regar la tierra y esta pueda dar su fruto a su tiempo para alimento de todos. “Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron”, Mateo 25.35-36. Jesucristo pide tratar con igualdad, rectitud y seguridad al inmigrante Es un llamado basado en lo que Dios busca de sus hijos e hijas y que debe de ser expresado en obras hoy en día.

Seamos comprensivos y generosos con los inmigrantes, pues ellos, son de paso y tienen necesidad, démosle techo, comida, ropa y todo lo necesario para que ellos puedan lograr su objetivo, no obstruyamos el plan de Dios en sus vidas. Considerando su situación y pensando que todos nosotros somos extraños en esta tierra, pues nuestro lugar no se encuentra aquí sino en el cielo. Humillémonos a Dios para que se acabe esta pesadilla en la cual Méxicocada día se ahoga. Comentarios: [email protected] 
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