Papa Caliente Jesús Alí, hombre de palabra… incumplida JOSE MANUEL HERNANDEZ LEON
¿Y dónde quedó aquella promesa que hiciera Jesús Alí a los locatarios el 2 de agosto pasado cuando junto con el gobernador Andrés Granier anunció con bombo y platillos, en el marco del Día del Locatario, la construcción del estacionamiento del mercado José María Pino Suárez y la reubicación de los vendedores ambulantes? Esto me suena, querido lector, a aquella canción de Javier Solís, que volviera a poner de moda hace unos años Luis Miguel… “Y qué hiciste del amor que me juraste, y qué has hecho de los besos que te di, Y qué excusas puedes darme si faltaste, si mataste la esperanza que hubo en mí”. Palabras más, palabras menos, el turco “preñó” a los pobres locatarios que crédulos fueron endulzados por el ex alcalde de Centro, que es por todos sabido, no respeta acuerdos ni cumple su palabra, ni en lo social ni en lo político. Así lo dicen varios priístas y ex priístas que lo conocen.
Ahora, los locatarios seguramente se la van a cobrar, porque en todos los medios fue cacareado que ese 2 de agosto de 2011, el gobernador Andrés Granier y el entonces alcalde de Centro, Jesús Alí, acordaron “que en breve se iniciará el proyecto del estacionamiento del mercado más grande de Tabasco”, según una nota de Tabasco Hoy que pueden checar en esta dirección http:// www.tabascohoy.com.mx/ noticia.php?id_nota=196613 y hasta el momento nada de nada de esa promesa. Ese día, Andrés Granier señaló: “mi compromiso es trabajar junto a Jesús Alí por Villahermosa, por Centro y juntos poder hacer lo que no se hizo en el pasado inmediato. Lucharemos junto al edil para que por ningún motivo se vuelva a inundar Villahermosa’. En su oportunidad, la “chucha cuerera” reiteró “su compromiso absoluto con los cientos de comerciantes con miras a tener un mercado cada día más digno y funcional para los miles de usuarios que a diario compran en este lugar sus despensas”. ¿Cuál digno, cuál funcional?, los engañó vilmente y no les cumplió, así como lo va a hacer con los priístas a los que llamó o está llamando de nuevo al redil tricolor. Al tiempo y verán. Como para darle una bofetada con guante blanco y sabiendo que una vez más le estaban “lavando el coco”, Marco Antonio Corzo de la Cruz, líder de los locatarios de ese tradicional centro de abasto, aún sabiendo que serían promesas incumplidas, reconoció en Andrés Granier y en Jesús Alí a hombres de palabra. Sí, hombres de palabra incumplida.
Corruptos y negligentes
Lo que también llama la atención, es que ¡era 2011! y el gobernador Andrés seguía, como lo sigue haciendo ahora, echándole la culpa a las inundaciones de todas las calamidades que han azotado a Tabasco, cuando la verdad es que la tragedia de nuestro estado tiene nombre y apellido. El nombre es: funcionarios y el apellido: corruptos y negligentes. Es decir, ¡cinco años después! el mandatario estatal sigue tomando ese fenómeno natural como capa para tapar la podredumbre que existe en su gabinete, donde hay nuevos multimillonarios, vivales, ladrones, criminales de cuello blanco, saqueadores del presupuesto, truhanes, sinvergüenzas, ratas de cola muy larga, pues.
Todo Tabasco sabe quiénes son, cómo han utilizado el dinero de los tabasqueños para beneficio personal o para financiar sus aspiraciones políticas, adquirir propiedades y robar al estado. No hay uno sólo que se salve en este gobierno, ninguno. Y sólo era cuestión de tiempo para que la bomba detonara en el mercado Pino Suárez, pues el martes pasado, hartos de tantas promesas incumplidas, los locatarios de ese mercado dejaron atrás lo bien portado y se enfrentaron con vendedores ambulantes que se encuentran instalados en la periferia del mismo, acusando a funcionarios de fiscalización del Ayuntamiento de Centro de lucrar con la situación.
Los concesionarios se reunieron para decidir cómo procederían ante la competencia desleal de que son víctimas, por lo que decidieron ellos mismos desalojar por la fuerza a los vendedores informales que rodean el centro de abasto, pues las autoridades municipales, esas mismas que el 2 de agosto pasado, con Andrés Granier y Jesús Alí como testigos “de honor”, les prometieron la construcción del estacionamiento y la reubicación de los ambulantes. El propio administrador del José Ma. Pino Suárez intentó calmar los ánimos pero fue desconocido por los concesionarios, quienes a punto estuvieron de enfrentarlo, para posteriormente tomar el cruce de las calles Hermanos Bastar Sosaya y José Ma. Pino Suárez, manteniendo cerrada la circulación. Cabe señalar que las autoridades habían solicitado hasta este sábado que viene para resolver el problema, pero los locatarios dijeron desconocer estas presuntas negociaciones, acusando además a los inspectores y personal de fiscalización de lucrar con los ambulantes, a quienes protegen para seguirles cobrando ilícitamente. ¿Qué bonito no? Y todo gracias a “la promesa cumplida de Jesús Alí”.
Ahora, los locatarios seguramente se la van a cobrar, porque en todos los medios fue cacareado que ese 2 de agosto de 2011, el gobernador Andrés Granier y el entonces alcalde de Centro, Jesús Alí, acordaron “que en breve se iniciará el proyecto del estacionamiento del mercado más grande de Tabasco”, según una nota de Tabasco Hoy que pueden checar en esta dirección http:// www.tabascohoy.com.mx/ noticia.php?id_nota=196613 y hasta el momento nada de nada de esa promesa. Ese día, Andrés Granier señaló: “mi compromiso es trabajar junto a Jesús Alí por Villahermosa, por Centro y juntos poder hacer lo que no se hizo en el pasado inmediato. Lucharemos junto al edil para que por ningún motivo se vuelva a inundar Villahermosa’. En su oportunidad, la “chucha cuerera” reiteró “su compromiso absoluto con los cientos de comerciantes con miras a tener un mercado cada día más digno y funcional para los miles de usuarios que a diario compran en este lugar sus despensas”. ¿Cuál digno, cuál funcional?, los engañó vilmente y no les cumplió, así como lo va a hacer con los priístas a los que llamó o está llamando de nuevo al redil tricolor. Al tiempo y verán. Como para darle una bofetada con guante blanco y sabiendo que una vez más le estaban “lavando el coco”, Marco Antonio Corzo de la Cruz, líder de los locatarios de ese tradicional centro de abasto, aún sabiendo que serían promesas incumplidas, reconoció en Andrés Granier y en Jesús Alí a hombres de palabra. Sí, hombres de palabra incumplida.
Corruptos y negligentes
Lo que también llama la atención, es que ¡era 2011! y el gobernador Andrés seguía, como lo sigue haciendo ahora, echándole la culpa a las inundaciones de todas las calamidades que han azotado a Tabasco, cuando la verdad es que la tragedia de nuestro estado tiene nombre y apellido. El nombre es: funcionarios y el apellido: corruptos y negligentes. Es decir, ¡cinco años después! el mandatario estatal sigue tomando ese fenómeno natural como capa para tapar la podredumbre que existe en su gabinete, donde hay nuevos multimillonarios, vivales, ladrones, criminales de cuello blanco, saqueadores del presupuesto, truhanes, sinvergüenzas, ratas de cola muy larga, pues.
Todo Tabasco sabe quiénes son, cómo han utilizado el dinero de los tabasqueños para beneficio personal o para financiar sus aspiraciones políticas, adquirir propiedades y robar al estado. No hay uno sólo que se salve en este gobierno, ninguno. Y sólo era cuestión de tiempo para que la bomba detonara en el mercado Pino Suárez, pues el martes pasado, hartos de tantas promesas incumplidas, los locatarios de ese mercado dejaron atrás lo bien portado y se enfrentaron con vendedores ambulantes que se encuentran instalados en la periferia del mismo, acusando a funcionarios de fiscalización del Ayuntamiento de Centro de lucrar con la situación.
Los concesionarios se reunieron para decidir cómo procederían ante la competencia desleal de que son víctimas, por lo que decidieron ellos mismos desalojar por la fuerza a los vendedores informales que rodean el centro de abasto, pues las autoridades municipales, esas mismas que el 2 de agosto pasado, con Andrés Granier y Jesús Alí como testigos “de honor”, les prometieron la construcción del estacionamiento y la reubicación de los ambulantes. El propio administrador del José Ma. Pino Suárez intentó calmar los ánimos pero fue desconocido por los concesionarios, quienes a punto estuvieron de enfrentarlo, para posteriormente tomar el cruce de las calles Hermanos Bastar Sosaya y José Ma. Pino Suárez, manteniendo cerrada la circulación. Cabe señalar que las autoridades habían solicitado hasta este sábado que viene para resolver el problema, pero los locatarios dijeron desconocer estas presuntas negociaciones, acusando además a los inspectores y personal de fiscalización de lucrar con los ambulantes, a quienes protegen para seguirles cobrando ilícitamente. ¿Qué bonito no? Y todo gracias a “la promesa cumplida de Jesús Alí”.