Nuevamente como es ya costumbre, el día de ayer hubo suspensión de clases en el Colegio de Bachilleres de Tabasco inducido veladamente por el sindicato oficial denominado SICOBATAB que regentea el líder vitalicio José Ramón Díaz Uribe. El acto es a todas luces un atentado a la educación que reciben los alumnos. Este dirigente Intenta demostrar que es el quien tiene el poder en ese subsistema y que no hay autoridad alguna que se le enfrente y que ponga orden en la institución. Es más desafía y traiciona a la más alta investidura política en el estado que es el gobernador. Lo primero que argumenta para justificar la suspensión de clases es la violación de los derechos de sus agremiados por la parte patronal. Pero eso no es cierto. Lo que pretende es que a base de engaños y mentiras la dirección general le avale la supuesta extensión de CEA (centro de enseñanza abierta) en los planteles sin ningún tipo de planeación académica, ni de recursos financieros avalados por autoridad educativa. Engañó a profesionistas, alumnos y padres de familia de que era segura la regularización de sus estudios y la creación de nuevas plazas. Ahora sabe que no puede cumplirles. La otra es la basificacion de los trabajadores de confianza y su afiliación a su sindicato.
Otro engaño más, la Ley Federal de Trabajo en la materia es clara; los trabajadores de confianza jamás podrán ser sindicalizados y si un trabajador del sindicato ocupa un puesto de confianza, este será comisionado por el patrón y al empleado le quedan suspendidos sus derechos sindicales. En realidad, no son violaciones de los derechos laborales de sus agremiados lo que motivo a suspender las clases. No, no es eso. Si así fuera, porque no hizo el supuesto paro laboral de manera abierta ante los padres de familia, los alumnos, los maestros, ante la institución, la Junta de Conciliación y Arbitraje, ante los medios de comunicación e informar el porqué de su acción. No, no lo hizo así, porque sabe que no tiene los elementos jurídicos y legítimos para hacerlo y teme que la sociedad en su conjunto repudie su actitud que pone en riesgo la educación media superior en tabasco el cual a él le importa un comino. Son sus intereses mezquinos que este dirigente tiene dentro del Colegio de Bachilleres. Sus objetivos son sumar más miembros en su sindicato y acrecentar la recaudación de cuotas sindicales para financiar sus ambiciones políticas, que son avalados por un político frustrado de la actual administración estatal actual.
Por otra parte, no se repone todavía de la sentencia que dictó la Suprema Corte de Justicia de la Nación y vive con el temor de que las reposiciones jurídicas que la SCJN le hizo en las clausulas importantes del Contrato Colectivo de Trabajo, termine con los privilegios que gozaba en perjuicio de los trabajadores de su mismo gremio y teme que se dé una desbandada de trabajadores hacia el Sindicato Independiente Democrático de los Trabajadores del Colegio de Bachilleres de Tabasco el cual es una nueva opción para los trabajadores por la forma de quehacer sindical. En conclusión, la suspensión de clases, que no es un paro laboral; tiene el objetivo de obstaculizar la educación media superior en Tabasco y las autoridades del estado tienen que utilizar los medios legales y legítimos que garantice el derecho de la educación a los alumnos del Colegio de Bachilleres de Tabasco. Si ceden al capricho de un líder mesiánico y mitómano que tiene prácticamente secuestrado al Colegio de Bachilleres y no detienen sus aventuras políticas más tarde lo van a lamentar. Los candidatos a la gubernatura de todos los partidos deben tomar en serio esta problemática y presentar propuestas para terminar con esta situación en el subsistema. Si no lo hacen, la sociedad les va a cobrará un precio alto a esta omisión. Sobre todo en estos momentos que esta la coyuntura electoral. El tiempo lo dirá. Lic. Jesús Manuel Cordero Osorio. Sociólogo, Maestro titular del COBATAB y secretario de actas y acuerdos del Comité Ejecutivo del Sindicato Independiente Democrático del Colegio de Bachilleres de Tabasco.
Otro engaño más, la Ley Federal de Trabajo en la materia es clara; los trabajadores de confianza jamás podrán ser sindicalizados y si un trabajador del sindicato ocupa un puesto de confianza, este será comisionado por el patrón y al empleado le quedan suspendidos sus derechos sindicales. En realidad, no son violaciones de los derechos laborales de sus agremiados lo que motivo a suspender las clases. No, no es eso. Si así fuera, porque no hizo el supuesto paro laboral de manera abierta ante los padres de familia, los alumnos, los maestros, ante la institución, la Junta de Conciliación y Arbitraje, ante los medios de comunicación e informar el porqué de su acción. No, no lo hizo así, porque sabe que no tiene los elementos jurídicos y legítimos para hacerlo y teme que la sociedad en su conjunto repudie su actitud que pone en riesgo la educación media superior en tabasco el cual a él le importa un comino. Son sus intereses mezquinos que este dirigente tiene dentro del Colegio de Bachilleres. Sus objetivos son sumar más miembros en su sindicato y acrecentar la recaudación de cuotas sindicales para financiar sus ambiciones políticas, que son avalados por un político frustrado de la actual administración estatal actual.
Por otra parte, no se repone todavía de la sentencia que dictó la Suprema Corte de Justicia de la Nación y vive con el temor de que las reposiciones jurídicas que la SCJN le hizo en las clausulas importantes del Contrato Colectivo de Trabajo, termine con los privilegios que gozaba en perjuicio de los trabajadores de su mismo gremio y teme que se dé una desbandada de trabajadores hacia el Sindicato Independiente Democrático de los Trabajadores del Colegio de Bachilleres de Tabasco el cual es una nueva opción para los trabajadores por la forma de quehacer sindical. En conclusión, la suspensión de clases, que no es un paro laboral; tiene el objetivo de obstaculizar la educación media superior en Tabasco y las autoridades del estado tienen que utilizar los medios legales y legítimos que garantice el derecho de la educación a los alumnos del Colegio de Bachilleres de Tabasco. Si ceden al capricho de un líder mesiánico y mitómano que tiene prácticamente secuestrado al Colegio de Bachilleres y no detienen sus aventuras políticas más tarde lo van a lamentar. Los candidatos a la gubernatura de todos los partidos deben tomar en serio esta problemática y presentar propuestas para terminar con esta situación en el subsistema. Si no lo hacen, la sociedad les va a cobrará un precio alto a esta omisión. Sobre todo en estos momentos que esta la coyuntura electoral. El tiempo lo dirá. Lic. Jesús Manuel Cordero Osorio. Sociólogo, Maestro titular del COBATAB y secretario de actas y acuerdos del Comité Ejecutivo del Sindicato Independiente Democrático del Colegio de Bachilleres de Tabasco.