Pide gobierno levantar bloqueos contra Pemex
Habitantes de Nacajuca responden que no y advierten que no tienen miedo a las consecuencias
VILLAHERMOSA, TABASCO. 26 DE JUNIO DE 2014. El gobierno del estado solicitó a manifestantes de once comunidades que desbloqueen los accesos al Pozo Navegante 4 que se ubica en Mazateupa, Nacajuca, para que Petróleos Mexicanos (PEMEX) pueda realizar obras de control que son urgentes.
Los accesos permanecen bloqueados desde el 31 de marzo pasado por afectados por la actividad petrolera de Mazateupa, Guaitalpa, Tapotzingo, San Isidro primera y segunda sección, San Simón, San José, Tecoluta I y II, Tucta y otras.
Delegados municipales acusaron que la administración estatal está del lado de PEMEX en lugar de apoyar a los afectados por la contaminación que generan las actividades de la paraestatal. El delegado de Guaitalpa, una de las comunidades afectadas por el pozo, Ignacio Rodríguez Cruz, dijo que el gobierno estatal funge como intermediario de la petrolera con los inconformes, en lugar de ser mediador de éstos con la paraestatal. Señaló que los bloqueos seguirán, pues no tienen miedo a las autoridades ya que de cualquier forma podrían morir de cáncer por la contaminación que provoca PEMEX. En rueda de prensa, la presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas y Agrarios del Congreso del Estado, Verónica Pérez Rojas, dijo que el martes recibió un oficio del secretario de Gobierno, César Raúl Ojeda Zubieta, en el que le solicita que se desbloqueen los accesos al pozo, para que luego no se involucre a los manifestantes en cualquier incidente que pudiera presentarse. Pérez Rojas señaló que funcionarios de PEMEX y del gobierno del estado deben bajar hasta el lugar y explicarle a la gente qué es lo quieren, para lo cual se les garantizan las condiciones. Aclaró que las decisiones los afectados las toman por consulta en “asambleas comunitarias”.
Recordó que la paraestatal no le ha cumplido a los afectados por la actividad petrolera, principalmente por la explosión del pozo Terra 123. El último incumplimiento fue cuando PEMEX abandonó recorridos que servirían para dictaminar afectaciones y luego acordar programas y proyectos para resarcir daños.