POLÍTICA CRIMINAL: LA IMPOSITIVA
Pregunta al Gobierno Federal: ¿Qué acaso la tasa impositiva general no afecta a la canasta básica? Indiscutiblemente ¿sí! Pero ¿qué entienden los empresarios ricachones y el gobierno federal –compuesto por de comodinos- por canasta básica? Para ellos, canasta básica es: la compra de ropa o calzado y comida de ínfima calidad; y ¡de todas formas está gravada por el IVA!; la compra de cuadernos, lápices o utensilios para uso escolar ¿qué no está gravado con el IVA?
El precio del transporte urbano está exceptuado del pago del IVA, pero la compra de refacciones, de gasolina o de nuevas unidades ¿qué no está gravado con el IVA?, y ello ¿no se refleja en el precio? La compra de frijol, arroz, azúcar, café está gravada con la tasa del 0% del IVA, pero su transportación del campo está gravada con el IVA. La carne que consume el 90% de la población –mexicanos pobres o de clase media baja- enfermaría al 10% restante si la consumiesen. Los productos del mar ese 90% sólo los ve en los anuncios, salvo los que viven en las costas.
Se ha dicho, en apoyo a la no eliminación del IVA y a favor de dejar el IEPS, que no afecta a la clase media baja, clase pobre y la clase en extrema pobreza, ya que, -y esto es la interpretación que se hace de los argumentos que exponen los que apoyan al gobierno y la no eliminación de una política impositiva criminal-, “el pobre no tiene porqué aspirar a alimentarse con productos del mar, con buena carne”, con buen arroz y frijoles, con pan, pues acostumbrados están a comer con tortilla que de maíz poco contiene ahora, y mucho menos adquirir productos alimenticios industrializados como las pastas o artículos enlatados, etc.
¿Que gravar las medicinas no afecta al pobre? (así piensan los miembros de la cúpula capitalista y neoliberal), afirman, indudablemente piensan que los pobres no tienen las enfermedades de los que poseen riquezas -como la gota que es propia del buen gourmet-. Si el pobre se enferma y la medicina que podría curarlo es cara y al precio habrá que agregar el IVA, han de decir engolando su voz ¡pues allá él que se enferma sabiendo que es pobre y no tiene derecho a ser atendido por el Estado al carecer éste de suficientes centros de asistencia social y de los recursos necesarios para incluir en el cuadro básico de medicinas las que requiere su enfermedad¡; además, dicen estos mal nacidos, los pobres pueden adquirir los productos farmacéuticos “similares” a los que se le recetan y que son de precio más bajo. El rico, afirman estos torcidos cerebrales, es el único que saldría afectado de gravarse los productos medicinales.
La literatura sirve para encuerar las situaciones más escabrosas y hacer públicos los entretelones de la toma de decisiones que los malos gobernantes quisieran mantener ocultas.
Escribió Thomas Paine: “Si los impuestos son necesarios, entonces desde luego son beneficiosos, pero si requieren excusas, la propia excusa implica una acusación. ¿Por qué, pues, se engaña al hombre, porque se engaña éste a sí mismo?”
Y Eduardo Andrés Johnson Okhuysen apuntó: “Los impuestos son el pan nuestro de cada día en materia de conversación, sin saber en conciencia cuáles impuestos estamos obligados a pagar, los impuestos son parte de nuestra cultura popular, son angustia para los que los pagan, diversión para quien los evade y sustento para quién los impone.”.
Cuando los conservadores llegan al poder, ellos son partidarios de la profusión de los impuestos al consumo. Cuando el gobierno se asienta sobre los partidos de izquierda, éstos tienden a la nivelación presupuestaria, acentuando la tributación por la progresividad inexorable del impuesto personal sobre la renta.
El problema de México al respecto es que, quienes nos gobiernan no son ideológicamente de izquierda (aunque si a alguien quisieran perjudicar es a los sectores progresistas); y se alinean con la derecha; pero, cuando hay conflicto entre los intereses perversos de la derecha y sus intereses bastardos, dañan también a la derecha para ponderar y privilegiar sus intereses bastardos. De tal manera que, lo único que a ellos les importa es: estando bien ellos y sus cuates, que se jodan todos los demás.
Los gobernantes neoliberales –del pri y del pan-, mantienen férreamente gravitando sobre las espaldas de la mayoría calificada de mexicanos una política impositiva criminal.