POR ANTERIORIDAD LÓGICA
Cuando estudiaba la Licenciatura en Filosofía, durante el cuarto año de la carrera nos impartieron una asignatura denominada Lógica Deóntica –sigue a la Lógica Formal, a la Lógica Matemática y a la Lógica Simbólica). En esa asignatura nos enseñaron que existen dos tipos de anterioridades: la anterioridad temporal y la anterioridad lógica. Es una razón inmediatamente asequible el que, si alguien afirma u ordena “Quiero que las elecciones de 2015 del Municipio de Centro se anulen”, por anterioridad lógica está diciendo: a) que hayan o se lleven a cabo las elecciones –si no ¿Cómo vas a anular las elecciones que no se han realizado?, y b) deben acumularse tantos errores o anomalías en tal elección o proceso que causen la anulación de la elección.
La frase se pudo haber dicho antes de iniciado el proceso o después de la jornada electoral, lo cual es relativo a la anterioridad temporal.
Lo que se colige del lodazal de la elección de 2015 por el Municipio de Centro es que a ninguno de los actores políticos que operan en Tabasco –algunos son simples rémoras de la Federación- le importó o les importaba un bledo la elección. Ninguno de ellos cuidó el proceso; no les importaba eso. Todos ya sabían quién iba a ganar. Todos buscaban que se anulara la elección y por ello la enlodaron hasta la ignominia.
No les importaba la elección sino que ésta fuese anulada para poder jugar en el Concejo Municipal que por ley debe de designarse. Pero como la Ley Electoral ordena que aquel que hubiese sido causante o culpable de la anulación no podía volver a participar en la elección extraordinaria (“Artículo 31. 3. No podrá participar en una elección extraordinaria como candidato, la persona sancionada en un juicio del que haya derivado la nulidad de la elección ordinaria que se reponga.”) –Ley Electoral y de Partidos Políticos-, pues ninguno de los actores políticos y operadores quería ser señalado como culpable de la anulación.
Buscaron entonces al operador del fraude y del desorden más adecuado para ellos: el IEPCT y éste, le encomendó hacer el lodazal al Consejo Electoral Municipal. No les interesa la elección ni ganarla, sino anularla. Es decir, les interesaba y les interesa el Concejo Municipal.
Allí es donde ponen sus anhelos y metas; no en la elección. Y la elección extraordinaria tampoco les importa; al menos no más que para conseguir financiamiento público para sus campañas y su operación.
El suspicaz dato se confirma si nos fijamos que, en ningún otro Municipio donde también hubo elección, se presentaron tantas inconsistencias y tantos errores de los organizadores del proceso como en Centro. Se dirá que esto fue así porque Centro es el Municipio más importante del Estado y las presiones tanto políticas como económicas son más, pero eso es solamente justificación desinformativa, ya que si usted suma a Cárdenas con Macuspana o a Comalcalco con Cunduacán, el peso de la importancia de esos municipios es equivalente al de Centro y en Comalcalco y Cárdenas, Macuspana y Cunduacán no hubo el cúmulo de errores que hubo en Centro.
La anterioridad lógica permite colegir, que en la elección de 2015 para el Municipio de Centro, con anterioridad temporal todos se decantaron por la buscar y propiciar la anulación para ganar en el Concejo que por ley habrá de designarse.
Preguntará usted legítimamente: ¿También Gerardo Gaudiano? Haga cerebro para sacar una conclusión lógica. Yo no lo veo como Concejal Municipal, tampoco como Secretario en el gabinete de Núñez Jiménez, ni como líder Estatal de PRD.
El candidato ganador, aunque le hayan retirado la constancia de mayoría, indiscutiblemente es un político con mucho futuro a diferencia de los perdedores –que por resultados de la sentencia anulatoria ahora se pueden volver a habilitar- son 3 cartuchos quemados, a los que, además, ya se les descubrió quienes son sus dueños.
En la extraordinaria elección por la alcaldía de Centro, el que ganó en 2015 si es vuelto a postular arrasará, aunque hoy no tenga en su poder su constancia de mayoría y el 1 de enero de 2016 no tome posesión del Ayuntamiento.
Es visible que el y la derrotados candidatos del PRI y del PVEM, ya no tienen dinero y en consecuencia, si vuelven a ser postulados serán más proclives que en 2015 a recibir dinero oscuro o ilícito de financistas particulares ya que el financiamiento público no les alcanzará para sufragar los gastos de sus onerosas campañas –financistas particulares que más temprano que tarde les pasaran a cobro las facturas-; también, que la desilusión campea en sus corazones y simpatizantes. Es visible que el candidato de Morena, terminó su travesía política en el hospital con una intervención quirúrgica al corazón, lo que implica que ya no está en inmejorables condiciones de salud –lo cual no significa que su jefe político, obcecado como es, no lo vuelva a postular, aunque sepa esta circunstancia de salud y sepa los paupérrimos resultados que obtendrá-.De que el Secretario de Gobierno puede ser el candidato del PRD-PT-MC –y a lo mejor en conjunto con Morena- a la alcaldía de Centro, cabe la posibilidad al igual de que Gaudiano sea Secretario. De que el hijo de Madrazo, nieto del otro Madrazo sea el candidato de los aliados PRI-PVEM-PAN, cabe la posibilidad.