POSTAL DE CRONOS
Un dilema electoral ciudadano extraordinario
Erubiel Alonso Que, el flamante dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) dice que en su instituto político esperan que las condiciones se den para que haya una alianza con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) rumbo a la segunda vuelta para elegir alcalde en el municipio de Centro el año próximo; sin embargo, esas condiciones dependen de lo que decida su jefe Manlio Fabio Beltrones, quien al parecer fue el que finalmente influyó para que el TRIFE declarara nulo por unanimidad el triunfo del perredista Gerardo Gaudiano Rovirosa y de esta manera allanarle el camino a su ahijado Pico Madrazo Rojas en la alcaldía de Centro. Aunque la alianza PRI-PVEM decidiera nuevamente que Rosalinda López Hernández fuera su candidata, de todas formas esto sería un triunfo para el clan de los Madrazo, pues serían el maratonista y Pechel quienes moverían los hilos de estas marionetas verdes. Sí que Erubiel Alonso no es un dirigente sino un simple vocero de lo que Don Beltrone decida en las altas esferas.
Y el triunfo para estos profesionales de la mapachería institucional revolucionaria estaría casi asegurado gracias a la clara división de las llamadas izquierdas incluyendo a la nueva Morena, pues en ese instituto político siguen empecinados en que su candidato sea Octavio Romero Oropeza, aunque la cantidad de votos en la contienda del pasado 7 de junio les haya hecho ver que a pesar de la imagen lopezobradorista, el exdirigente jalapaneco no consiguió despegar como habían predicho. Si los morenos son realistas tendrían que ceder esta candidatura a alguien con mayores posibilidades y a pesar que de acuerdo a los estatutos electorales no podrían realizar una alianza de facto, sí cabría la posibilidad de realizar acuerdos políticos con los demás partidos afines en ideología. Porque solos, terminarán quedando solos, y en esta ocasión no podrían recurrir a la cantaleta del fraude electoral a como ya es costumbre.
Sin embargo la lucha por el poder es encarnizada y los compromisos adquiridos tan superlativos que en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) tendrán que ratificar al novel político Gaudiano Rovirosa como su candidato idóneo. Las inversiones de los dueños del rodeo y el lienzo tabasqueño y las apuestas de personajes mayansistas allegados al derrocado ganador de las elecciones anteriores son tan fuertes que los encargos tendrán que cumplirse a la fuerza; además de que es una encrucijada donde el Sol Azteca tendría que conservar su imagen política, es decir, Gaudiano va porque va aunque al perredismo le convendría sanearse por sí mismo y tratar de volver a las raíces que le dieron origen y eliminar a perredistas pirrurris como dijera alguna vez el mismo Andrés Manuel López Obrador. Es decir, el PRD tendría que voltear a sus bases populares y hacer a un lado a esos personajes aristocráticos que se han colado en estas filas izquierdosas.
¿Y los del Partido del Trabajo? Otros tercos. Recuerden que su líder Martín Palacios presume de ser diferente a los demás políticos, pero eso es solo en su simple retórica, pues cuando lo pescaron los agentes del orden en estado de embriaguez al colisionar un vehículo del transporte público no hizo más que usar su poder político para zafarse del problema. Demostró que sabe hacer uso de la impunidad como todo lo que él critica pues su conducta no es la misma que predica. Así que ni pies ni cabeza en un PT que no sirve más que como un partido comodín y que tiene que valerse de políticos improvisados como Rogers Arias, que a pesar de su cuestionable actitud dentro del sindicato magisterial al que pertenece y su supuesta profesionalidad como profesor en el sistema educativo se atreve a autodefinirse como un luchador social de izquierda. Al PT lo que le interesa por el momento es defender su permanencia en el sistema político que impera en nuestro país, y se atrevería aliarse con quien le asegure mantener una militancia mínima; no es un partido de izquierda.
Encuentro Social (ES) es un partido que se convierte en un nuevo apéndice priista, como lo fue el PVEM en sus inicios, o como lo es al Partido Nueva Alianza (Panal) creado por la maestra Elba Esther Gordillo; en algún momento postelectoral la excandidata de ES a la alcaldía de Centro demostró su simpatía hacia el priista Evaristo Hernández Cruz ante sus acusaciones de que le habían jugado chueco y que a esto él no está acostumbrado. Por cierto, Evaristo también tendrá que aceptar, aunque de tripas corazón, lo que Don Beltrone decida en cuanto al futuro candidato priista para la contienda electoral extraordinaria del año en puerta. Así que Encuentro Social es también un comodín priista. Y más a la derecha el Partido Acción Nacional (PAN) del que hay un conservadurismo en exceso, tanto así que está a punto de extinguirse en el mapa electoral tabasqueño. Por lo tanto, grande es el dilema para los habitantes del municipio de Centro, pero mucho más apremiante el estado de desastre en que Humberto de los Santos Bertruy lo ha dejado.
A ver si se atreve a agradecerle algo a los ciudadanos a como lo hizo cuando se sacó la lotería de ser el alcalde electo en esta localidad en 2012.