PRD, entre la legalidad y la negociación política
Habrá que esperar si prevalece la legalidad o si el Partido de la Revolución Democrática (PRD) tabasqueño, alcanza acuerdos políticos en cuanto a la renovación del Comité Directivo Estatal que permita mantener la unidad en esta etapa crucial del proceso, donde no solo se definirán las futuras candidaturas. También está en juego el control de un partido que a su arribo a la titularidad del Poder Ejecutivo, también obtuvo el control del Poder Legislativo y Judicial, e instituyó una forma de gobierno que aún no se consolida y que por lo tanto tampoco concluye como proyecto político.
La legalidad tiene como base lo establecido en sus estatutos, de ahí parten sus principios democráticos que sustentan su estructura legal, organizativa y electoral. Es a partir de la solicitud de remoción de la dirigencia, presentada por el secretario general, José de la Cruz Rueda, integrante de la corriente Nueva Izquierda (NI), con la que se pretende relevar al actual dirigente estatal, Candelario Pérez Alvarado, quien reconoce que su periodo estatutario termina este viernes 27 de octubre.
En su última declaración, el dirigente estatal Pérez Alvarado, aseguró estar de acuerdo en convocar a elecciones para la renovación de la dirigencia, los comités directivos municipales y el Consejo Político Estatal, para luego negociar los nombres, las fechas y el método de selección de las candidaturas a los distintos cargos federales, estatales y municipales. Propuesta que podría considerarse una opción útil y positiva, pero de acuerdo a la cercanía de las fechas de selección de candidatos, derivaría en un caos… y probable rompimiento interno.
Es parte de la perorata y “bulla” administrada por el diputado Juan Manuel Fócil Pérez, a quien le conviene aplazar los tiempos para que no haya remoción de la dirigencia y con el control del partido cuente con recursos, personal y la estructura, para obtener mejores dividendos en cuanto a la colocación de integrantes de Alternativa Democrática Nacional (ADN) en candidaturas claves. Incluida la de él, que aspira abanderar al PRD para la gubernatura…
En mi análisis personal creo que alcanzar los acuerdos a los que Nueva Izquierda y ADN aspiran, es cuestión de personalidades, de conocimiento de una política visionaria, de posiciones ideológicas claras, de respeto y capacidad de inclusión de los diversos grupos sociales que agrupa al solaztequismo… Por lo pronto, ya Fócil Pérez y José Antonio de la Vega ventilaron públicamente sus diferencias. No hay que alarmarse, es parte del debate político.