El mandatario estatal revisó el avance y definiciones técnicas para concluir el nuevo Palacio de los Deportes, una obra que beneficiará a más de 3 mil usuarios.
El inusual frío para tierras tabasqueñas, de 18 grados centígrados, hizo que el Gobernador de Territorio, Javier May Rodríguez, llegara a la Ciudad Deportiva enfundado en un abrigo y con las manos metidas en los bolsillos, que únicamente sacó para apuntar a alguna esquina de la enorme estructura y tener una mejor información del avance de la conclusión del nuevo Palacio de los Deportes.
A pasos largos, para entrar en calor, avanzó sobre el piso de concreto, ya en firme y de aproximadamente 492 metros cuadrados, hasta parar al pie de la mampara donde estaba impresa la descripción del proyecto que se recibió inconcluso y beneficiará a más de tres mil usuarios.
“¿Dónde van a ir las gradas? ¿Y los tableros?”, preguntó en una ráfaga el mandatario mientras el vaho sale de su boca por la insólita temperatura. En cambio, el secretario de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas, Daniel Arturo Casasús Ruz, mantendrá arremangadas las mangas de su camisa durante los 45 minutos del recorrido.
“Los tableros, señor Gobernador, son retráctiles, se podrán ocultar si no se utilizan”, informó el servidor público mientras los maestros de obra no paraban, subidos en sus andamios. Como van, antes de caer la tarde, la pared en la que trabajaban alcanzará la estructura del techo.
Casasús Ruz detalló que el costo de la obra es de 24 millones 743 mil 413 pesos con 93 centavos, con los cuales se han contratado a un centenar de trabajadores, entre empleos directos e indirectos.
La comitiva que lo acompañó —la presidenta municipal de Centro, Yolanda Osuna Huerta; el director del Injudet, Gabriel Isaac Ruiz Pérez; algunos diputados locales y servidores públicos— llegó hasta una de las puertas de salida, en la que la enorme estructura comienza a lucir.
“Allá, ¿qué es?”, apuntó el mandatario a un bloque cubierto con tablas y una lona negra. “¿Se podrá entrar por otro lado?”, interrogó. Las preguntas siempre acompañan al Gobernador en cada supervisión, sabedor de que, si se quieren resultados diferentes, se deben hacer las cosas de diferente manera.
Alguien le informó que era la cancha techada de basquetbol y May Rodríguez pidió ver el sitio. La comitiva, guiada por Casasús Ruz, caminó con cuidado por un terreno resbaladizo e irregular hasta alcanzar la boca del edificio, que con el graderío de butacas silencioso parecía fantasmal. El polvo había cubierto cada milímetro donde antes resonaron los aplausos, las arengas y las victorias.
El Palacio de los Deportes avanza con una inversión superior a 24 millones de pesos y beneficiará a más de 3 mil usuarios.
“¿Por qué se cerró?”, fue la otra ráfaga que resonó entre los presentes. La incansable subsecretaria de Obras Públicas, Victoria Arévalo Zenteno, explicó, basada en un diagnóstico de una consultora internacional, que la cubierta o techo de la enorme estructura se tiene que demoler.
Conocedor de lo que dice, el director de Obras Públicas del Ayuntamiento de Centro, Alberto Pérez Nuila, dio un paso al frente para ser escuchado mejor por quienes dialogaban. “Es una loza prensada de los años sesenta”, comentó señalando el techo inclinado.
El titular de la SOTOP señaló los pilares que sostienen la cubierta. “Esos abroches metálicos son refuerzos que se hicieron para utilizar más tiempo la obra”.
May Rodríguez dejó de preguntar y su cabeza recorrió en silencio el sitio, como si estuviera cocinando un plan. “¿De cuánto es el aforo?”, dijo. El director del Injudet, Ruiz Pérez, sin rechistar, respondió: “Dos mil”.
Entonces, las miradas convergieron en el líder nato que encabeza el Gobierno de Territorio, el que ha otorgado becas a 300 atletas de alto rendimiento y que este 2026 la ampliará a 500 deportistas. Viendo las gradas vacías y luego el centro de la estructura vacía, saca sus manos del bolsillo y propone con una sonrisa, como si viera el auditorio totalmente lleno, con los reflectores al centro y unos altavoces nombrando a los atletas tabasqueños que han ganado una competencia: “¿Por qué no preparan un proyecto con una estructura ligera, en el que se pueda aprovechar el graderío?”.
Entusiasmada con lo que acaba de oír, la alcaldesa Osuna Huerta, agregó otra razón de peso para el rescate: “El sitio tiene valor deportivo e histórico”.
Al salir del estómago de la legendaria cancha, Casasús Ruz despide al mandatario con un resuelto “nos vamos a preparar para la intervención, las gradas ya están”.
