¿Que renuncie Peña Nieto?
Andrade Díaz y su daltonismo político
No cabe duda que Manuel Andrade Díaz del PRI mide la realidad con varas a su conveniencia, como dijo Candelario Pérez, el dirigente estatal del PRD. Ayer “como fracción parlamentaria” y también embarcando al dirigente estatal del tricolor Gustavo de la Torre Zurita, ¡pidió la renuncia de los secretarios de gobierno, Gustavo Rosario Torres; de seguridad, Jorge Aguirre, y del fiscal Fernando Valenzuela!
El argumento de Andrade Díaz, montado siempre en las desgracias personales, es el asesinato del joven empresario Gerardo Barceló Cazola. De origen yucateco, en Tabasco formaba parte de la Mesa de Seguridad, una agrupación creada en septiembre de 2014 y que se define como “sin ánimo de lucro” que encabeza el también empresario Mario Rodríguez Trujillo.
No hay duda que el asesinato de Barceló Cazola, como el de muchos otros conocidos o anónimos tabasqueños, provocó indignación y un reclamo para que sea esclarecido de la manera más rápida posible.
Pero al igual que sucedió en el 2015 durante las campañas electorales, los priistas expulsados del poder por el voto popular se aprovechan de la inseguridad que instalaron en el país Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, y Roberto Madrazo, Manuel Andrade y Andrés Granier, para tratar de sacar raja electoral achacándole toda la responsabilidad a Arturo Núñez y al PRD. Como antes acusaban a Andrés Manuel López Obrador dfe todo lo malo que sucedía en Tabasco.
De manera irresponsable ahora Manuel Andrade sostiene que el asesinado Gerardo Barceló, “como a todos nos consta, en lugar de ser escuchado, fue a acallado a balazos”.
Más irresponsable aún al decir que “ayer platicábamos en el Comité –supongo que en el comité directivo del PRI- que unos piensan que fue el propio Gobierno del Estado que insensible como es en las críticas lo mandó a callar”.
Aunque también dijo, para curarse en salud, que “otros consideran que fue el crimen organizado, al ver en él una gente con potencial para seguir luchando en contra de la violencia e inseguridad que se vive en las calles porque no les convenía, nadie cree o piensa que estuviera involucrado en un hecho ilícito”.
A partir de este grave crimen, como otros que han sucedido en Tabasco y el país, Andrade Díaz afirmó que el PRI “solicita la renuncia” de Gustavo Rosario Torres, Jorge Aguirre y Fernando Valenzuela, “para que pongan en su lugar a personas que no tengan antecedentes que los liguen con el crimen organizado o que en otras corporaciones no hayan aprobado el examen y control de confianza”.
Y digo que es una irresponsabilidad, porque en lugar de exigir una investigación a fondo, que el resultado sea conocido públicamente, el grupo de Andrade Díaz pide renuncias.
Pero es omiso en decir que los crímenes y la inseguridad ha crecido en todo el país desde que llegó al poder Enrique Peña Nieto, del PRI: más de cien mil víctimas de homicidios dolosos en cinco años. ¿Esta sería una razón suficiente para que Andrade Díaz y compañía pida renuncias? ¿Acaso olvida los graves antecedentes de Juan Cano y la hermandad?, ¿será que a eso se refiere cuando habla de policías vinculados al crimen organizado? Curioso caso de amnesia.
Que se esclarezca el crimen contra Gerardo Barceló y muchos otros. Que se conozcan a fondo las causas y consecuencias de esos homicidios; pero que no se lucre políticamente.