¿QUIÉN ES EL JEFE DE LOS NARCOGOBERNADORES?
Es oportuno lanzar la siguiente pregunta: ¿quién es el jefe de los narcogobernadores en funciones y de los ex narcogobernadores? Al menos hay pruebas de que 12 ex gobernadores están involucrados con el narcotráfico; el 90% de ellos, priistas. Veamos el caso de uno de ellos.
El expediente criminal B-12-435 de la Corte del Distrito Sur de Texas, revela que Fernando Alejandro Cano Martínez, prestanombres de Tomás Yarrington y financiero de la campaña presidencial del PRI de 2012, operó una red de corrupción en la que se lavaron activos por cerca de 20 millones de dólares a través de 14 cuentas bancarias abiertas en México y EU.
Fernando Cano, exvicepresidente Nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, recibió los sobornos que mandó el Cartel del Golfo al gobernador Tomás Yarrington, los cuales lavó a través de 8 empresas instaladas en Texas, precisa el documento oficial.
Con una de sus empresas, Cano Martínez adquirió 18 hectáreas de tierra en San Antonio, para el exgobernador Tomás Yarrington, propiedad que ya fue requisada por las autoridades de EU.
Además recibió otros sobornos para altos funcionarios y candidatos en Tamaulipas por parte del Cártel del Golfo, desde el año 1998 hasta el final de la administración de Yarrington (2012), según la investigación de los fiscales de Texas.
Este testaferro de Yarrington, es cuñado del “desaparecido” diputado federal Manuel Muñoz Rocha, quien pagó 50 mil pesos al asesino del exsecretario General del PRI, José Francisco Ruiz Massieu (balaceado el 28 de septiembre de 1994); desde mayo del 2012, el prestanombres tamaulipeco acumula nueve delitos en las Cortes de Texas que se han ido probando paulatinamente. Es decir, para cuando Peña era candidato a la Presidencia ya había fincadas responsabilidades penales y delictivas a este prestanombres de Carrington. Aun así, el entonces candidato, admitió aportaciones económicas abultadas.
Cano Martínez tenía desde el año 2012 una orden de arresto y una solicitud de extradición que solicitó el gobierno de Estados Unidos; su detención ya ocurrió en San Isidro, en el mes de febrero de este año: ¿su extradición? Peña y el gobierno federal no la conceden.
De ser un pobretón triturador de materiales, Cano se convirtió en uno de los hombres más ricos de Tamaulipas. En el sexenio de Yarrington creó sus compañías Materiales y Construcciones Villa de Aguayo y Gifer que obtuvieron la mayoría de los contratos de obra pública de 2002 a 2012 -contratos de obras estatales y federales en Tamaulipas- por más de 2 mil millones de pesos.
Terrenos que fueron adquiridos por los empresarios Farough Fatemi Corcuera y Eduardo Rodríguez Berlanga, también son de Yarrington vía Cano. Fatemi Corcuera, instaló dos gasolineras en los municipios de Güémez y Victoria, con 7 millones de pesos que salieron de la constructora de Cano-Yarrington; también adquirió 85 hectáreas en Altamira, 6 en Victoria y 8 en Madero, estas últimas ubicadas en un área privilegiada de playa Miramar, uno de los destinos turísticos más importantes del Estado.
Cuando vemos que gobernadores y ex gobernadores resultan ser dueños de gasolineras al por mayor y de pipas de transportación de combustibles, nos asalta la pregunta: ¿No serán los organizadores de lo huachicoleros? No lo dude.
De septiembre de 2002 a julio de 2007, la constructora Materiales y Construcciones Villa de Aguayo inyectó 46 millones 278 mil pesos a Grupo Inmobiliario Cormon, en la que Cano y Fatemi Corcuera son socios y otros 13 millones de la constructora, se entregaron a la inmobiliaria Santa María Dolores, que aparece a nombre de Fatemi Corcuera, quien en 2005 presidió el comité que impulsó la candidatura de Yarrington a la Presidencia de la República y que al final terminó financiando al PRI para EPN.
Otro testaferro de Yarrington, Eduardo Berlanga Rodríguez, se colocó al frente de la constructora Janambres, otra de las beneficiadas con contratos de obra estatal, y así adquirió más de 2 mil hectáreas en los municipios de Soto la Marina, Victoria, González y Güémez; entre las propiedades “adquiridas” por Berlanga destacan la ex hacienda San José de las Rusias, de Soto la Marina, con una extensión de 500 hectáreas; el rancho La Providencia, de Güémez, de 150 hectáreas; y el rancho La Ponderosa, municipio de González, de 725 hectáreas.
Además de Yarrington, atrás de ellos, hay 2 cárteles: del Golfo y Los Zetas.
Estudiosos sobre el modo de operar de los lavadores de dinero, afirman que, “no hay hombres sin hombre”: para afirmar que, ninguno de estos prestanombres de Yarrington y Hernández Flotes -y a la vez, ambos mandatarios de los 2 cárteles-, pueden operar una red de lavado de dinero ilícito si su el manto de protección e impunidad no se desprenden desde la cúpula y si no tiene un fin último el destino del dinero lavado.