*Quieren “ablandar” al gobernador con periodicazos
Quien no conozca al gobernador Arturo Núñez anda equivocando el camino, sobre todo si busca convencerlo con presiones, golpes bajos y mensajes cifrados. Hay más de un ejemplo cómo ante las amenazas o amagos, el ex subsecretario de Gobernación y ex senador “se crece al castigo”, como se decía de los boxeadores que asimilaban bien los golpes y terminaban noqueando al rival.
Es cierto que desde que llegó al gobierno en 2013 –y desde mucho antes- los portavoces del más rancio priismo no han cesado de atacar a Arturo Núñez. Se comprende porque buscan ahora regresar por su privilegios y, si pueden, darle carpetazo al saqueo de Andrés Granier y pandilla. Eso se entiende.
Lo que sorprende, por decirlo de manera diplomática, es que quienes pretenden ser favorecidos en la próxima sucesión estén pateando las teclas para tratar de “ablandar” al gobernador. Hay escribientes y también funcionarios.
Así tenemos a quien desde un despacho que le otorgó el propio Núñez amenaza contra la supuesta imposición de un candidato a la gubernatura. Ausente de la lista, en la que por cierto nunca estuvo, ahora se quiere coinvertir en factor de decisión: “si no me consultan no vale”, parece decir. De ahí que insista: se podrá imponer candidato pero no gobernador.
Pero este funcionario no habló de la oposición, sino que el mensaje fue para quienes conducen el proceso interno en el PRD. ¿A quién va dirigido? Porque si se trata de imposición sólo habría dos actores a los que el comentario del frustrado aspirante pretendería involucrar: a la dirigencia partidista o al propio gobernador.
También hay quienes todo lo ven negro, pero cuando estaba Andrés Granier le rendían pleitesía vergonzosa y vergonzante. Son las plumas del partido…perdido.
Qué decir de la llamada “cantoncracia”, abiertamente metida a tratar de influir en la sucesión, tanto que no sólo publican encuestas trucadas sino que hasta le dan consejos al gobernador y al PRD sobre cómo decidir al futuro (y ya muy próximo) candidato del frente solaztequista.
Morena prácticamente ya tiene un candidato perfilado, aunque todavía debe cumplir el protocolo de sus propios estatutos. Adán Augusto López Hernández está a la espera del último filtro en las encuestas. En tanto que en el PRI resulta obvio que la dirigencia nacional de ese partido tiene en primera fila a Georgina Trujillo, merced a sus amarres con el equipo de Peña Nieto.
En el PRD hay cuatro aspirantes que están en la recta final y cada uno con sus méritos, y con sus defectos. Actualmente se esmeran por contar con la mayor presencia posible para el momento de la decisión en la que contarán las encuestas, pero también la confianza. Un factor complementa al otro. Eso lo saben, o lo deben saber, José Antonio de la Vega, Gerardo Gaudiano, Juan Manuel Fócil y Fernando Mayans. Lo mismo que sus promotores y detractores.
Una cosa me parece que está clarísima como el cielo de Tabasco en primavera: el gobernador Núñez sabe que la batalla que viene no será fácil, que la sucesión tiene que ser manejada con mucha responsabilidad y discreción, y que en lo que a él toca no valen ni las amenazas veladas ni los chantajes.