Hace un año nos dejó un hijo, un hermano, un esposo, un padre, un compañero pero sobre todo un amigo. Dejándonos un vacío, el cual está lleno de tristeza y recuerdos. al celebrarse su partida de A.P.M. La melancolía nos llena los ojos de lágrimas, los horizontes de las tardes se alzan en altibajos, nos llegan los sueños vesperales, y los suspiros se van como partidas de pájaros buscando su nidal. El trópico arde en llamas, los corazones ardientes se llenan de plegarias, los rezos son rituales, costumbres para recordar al que fuera un hombre de ideales, estratégico en su quehacer.
A.P.M. . Nos dejó una cultura que es ser fiel a sus convicciones, se entregó así mismo, y a los demás por un cambio en la política del país en la lucha por una mejor calidad de vida. Un sueño que persiguió en vida, con los sueños de hombres de su estatura se fue con ellos, pero las olas de los mares vienen y se van. Esos sueños están con nosotros, porque los hombres no mueren del todo, porque los ideales se quedan para que otros los haga realidad. Esa es la huella de A.P.M. ., hombre que trasciendo a sus fracasos, fue más allá de lo que es, no se aprisiono, no se ató, solo busco un reto a su propio destino, no era la hora de irse, se lo llevaron dicen los iniciados, y al ser así, A.P.M. . vive con nosotros, es el aire, es la existencia real. Si nosotros buscamos lo desconocido, así lo comprendemos. A.P.M. . Pertenecía a los cerebros sensatos, porque pensaba por sí mismo en lo que pudiera suceder, así formo su visión y estrategia como estilo, lo cual le daba resultados óptimos, su radicalismos en romper paradigmas en su quehacer político era notorio, sabia correr riegos en su existencia prospera, y correr riesgos es la única garantía para estar vivo de verdad, su época le agradece porque anduvo con ella con pasos idénticos, con pasión y entendimiento, con mucha imaginación y sensatez. A.P.M. . Era un ser equilibrado en sus actos y en la resolución de los problemas, y los hombres bien equilibrados son centro de movimiento, son soles que arrastran necesariamente mundos en su círculo de atracción y que crean universo.
Schopenhauer, decía que la muerte es el genio inspirad0, el masagetas de la filosofía, nacimiento y muerte pertenecen igualmente a la vida y se contrapesan. no conocemos mayor juego de dados que el juego del nacimiento y de la muerte. Preocupados, interesados, ansioso hasta el extremo, asistimos a cada partida, porque a nuestros ojos todo va puesto en ella. A.P.M. . Vivió en el conocimiento, la totalidad de si mismo; el ser de todo lo que era, esto va más allá de la ilusión del tiempo, pensador, como un maestro que no explica nada, que solo sabe, porque al explicar las cosas, se limitaría a así mismo, así era A.P.M. . no explicaba nada, discreto, conciliador. No se juzgaba asimismo ni a nadie. Sus pensamientos iban más allá de la conciencia social, con la inteligencia de la vida, era más que su cuerpo en esa capacidad cerebral, que poseía. Era un operador político inigualable. Ese olfato político, solo pertenece a persona de cerebros emocionales. No hay duda, A.P.M. .Era un peligro para sus adversarios políticos de todos los partidos y gobernantes del país. Nos preguntamos, ¿entonces existes para siempre?, ¿eres más que tu cuerpo?, ¿te has convertido en viento que acaricias las brisas del mar? ¿Dejas de morir?, ¿entonces eres todas las cosa?, ¿estás en las pléyades?, por lo tanto nos respondemos: “más allá de la luz, esta lo posible, lo más bello es invisible a los ojos”. La muerte no es el final, es un cambio.
A.P.M. . a dónde vas señor?