Recibe Reforma cenizas de sacerdote fallecido
REFORMA, Chiapas, Agosto 09.-Reciben católicos de esta ciudad cenizas del sacerdote Fernando Vinicio Zarate Cerecedo mejor conocido como “el padre Fer”, quien era presbítero de la parroquia el señor del santuario de este municipio de Reforma. Murió aparentemente víctima de cáncer de esófago en días pasados. En una urna de madera con la fi gura forjada en hierro, mariachis y además secundada por más de 2000 mil personas las cenizas del cuerpo del padre Fer llegaron a Reforma y recorrieron desde el punto conocido como boca de limón hasta terminar en la parroquia el señor del santuario, donde otras mil personas esperaban su llegada. La urna que contenía las cenizas del sacerdote fueron entregadas a los papas del Padre Fernando y, con ella ingresaron a la iglesia, donde se tendió una alfombra de color rojo para que caminaran sobre ellas hasta terminar en una mesa de madera frente al altar donde estaban tres sacerdotes esperándolos para ofi ciar la santa misa en memoria del multicitado párroco.
Al estar en el lugar, cientos de personas comenzaron a derramar lágrimas de dolor y tristeza por la pérdida de un siervo de dios, quien aparte de llevar la palabra de dios a todos los feligreses de este municipio también se daba su tiempo para llevar consuelo a personas con problemas de drogadicción y alcoholismo. Durante la celebración de la misa estuvo a cargo de los párrocos Roberto, José Antonio y Francisco, donde durante la homilía se recordó a este buen hombre quien dedicó su vida al servicio de dios y quien amo a Chiapas y gente, ello a pesar de haber nacido en otra entidad federativa.
Al término de la misa la gente se arremolino para besar y tocar la urna que contenía las cenizas del padre Fer además del llanto por la irreparable pérdida de un siervo de dios. El único gran ausente en este acto de fe, fue el obispo de Chiapas, quien envió en su representación al sacerdote Aguilera, porque según se sabe los motivos que no llegara a esta ciudad fue por lo apretado de su agenda de trabajo y por eso no pudo acompañar al pueblo católico de Reforma para recibir y a la vez despedir al padre Fernando Vinicio Zarate Cerecedo, quien ya descansa en paz.