REFLEXIONES
1.- QUE CERNA NO HIZO MAS QUE SEGUIR LAS HUELLAS DE LA CORRUPCIÓN. 2.- RELATOS DE LA ABUELA, COINCIDENCIAS?
Los comentarios en todas partes son los mismos, vivimos días iguales a los días aquellos del granierato con la diferencia de que en ese entonces, un gobierno que no sabía cómo empezar se colgó de la situación precaria en que el anterior dejaba el Estado en crisis emprendiendo la huida.
Y así pasó el tiempo lloriqueando rescate de la federación mientras los magos de las finanzas a la una, a las dos y a las tres desaparecían el dinero.
La mala conducta, la inmoralidad de todo el grupo gobernante se reflejaba en pésimas carreteras sin mantenimiento, agua de lodo sin clorar que se vendía como potable, calles destrozadas, escuelas sin maestros, sucias sin conservación de pinturas exteriores e interiores, carentes de mobiliario y grupos de personas solicitando cuotas a padres de familia, centros hospitalarios sin médicos y medicinas falleciendo algunas personas por estas razones, la inseguridad pública en su apogeo sin escapulario de salvación, los ministeriales y agentes de la fiscalía despachándose gustosamente sin orden y sin control y los jueces “ vénganos en tu reino....”.
Vivimos y aguantamos el reinado de la corrupción.
Todo terminó en plantones y bloqueos de calles, avenidas y carreteras, para exigir el pago de sueldos que hasta ahora viven con la promesa que en esta primera quincena de enero les van a pagar.
El ex secretario de salud no hizo más que seguir las huellas de la corrupción.
El exsecretario de salud no es más que uno del equipo, uno más de la franja de la corrupción?
Y qué pasará con el jefe de los cuatreros y con los otros malhechores?.
2.- Relataban las abuelas que había una familia de ladrones que tenían varios hijos y que uno de ellos con apariencia de listo, audaz y zagas era demasiado tonto en sus acciones (aunque de seguro popular) por lo que decidieron excluirlo de la banda y acordaron extraviarlo en el desierto, oyendo esto “ el zorro” que así le llamaban sus hermanos por querer convertirse en líder y aparentar inteligencia, dieron prisa al plan, y dicho y hecho lo llevaron al desierto con los ojos vendados aunque no hacía falta porque por su naturaleza de ambición actuaba como ciego.
Decía la abuela que “ el zorro” engañó a sus hermanos porque verdaderamente el desierto era su lugar preferido, su hábitat y que el único que conocía realmente sus virtudes era el jefe de la banda y su madrina esposa del matrero criminal.
El Zorro sabía que sus hermanos, tres de ellos, habían sido abandonados en el desierto y que habían regresado con grandes honores para integrarse nuevamente a la banda y desde luego, para seguir robando y porque a ciencias ciertas tenia de sobras conocimiento que el último de sus hermanos que había regresado había hecho un buen trabajo de filigranas y condecorado por el jefe de la mafia quien le otorgó con bombos y fanfarrias el título de certificador, actuario y fedatario para dar fe de todo lo robado y procurar la evasión y escamoteo de las finanzas por su fama de administrador, de tal manera que al fugarse o que al morir se encargara de limpiar el camino, el Jefe en su disposición, lo designó también, enlace con el administrador del tesoro y con los demás miembros distinguidos de la banda de salteadores distribuidos en otras dependencias filiales de la organización.
Y así como todos los cuentos, colorín colorado, vivieron felices, los que tuvieron tiempo de vivir, se casaron y procrearon muchos hijos y otros por tontos fueron cazados porque en el país de los ladrones el que roba sin dejar huellas es inteligente y se convierte en fifí apreciado en la gran sociedad y el tonto que roba y no sabe robar es un vulgar delincuente. Concluyó la abuela: hasta ahorita los delincuentes gozan de cabal salud.
Así sea.